jueves, 10 de septiembre de 2015

China se prepara para una fuga masiva de capitales

En China la Administración Estatal de Divisas, la división del Banco Central responsable de la gestión de la divisa, ha ordenado en los últimos días a las entidades financieras que refuercen los controles sobre todas las transacciones en divisas extranjeras.

Pekín se esfuerza por frenar los efectos colaterales de la devaluación en cadena del yuan el mes pasado y la posible subida de los tipos de interés en Estados Unidos.

La SAFE ha ordenado a los bancos y a las entidades financieras que presten especial atención a la práctica de facturar más exportaciones de las que en realidad se producen, una corruptela empleada para ocultar grandes salidas de capitales.

Hace mucho tiempo que China impone límites a la cantidad de divisas extranjeras que pueden comprar o vender los especuladores, pero esos controles se han roto en cierta medida en los últimos años al aumentar el uso del yuan en todo el mundo.

El giro en la política se produce después de que el Banco Central chino gastara 200.000 millones de dólares para evitar que el yuan sufriese una fuerte caída frente al dólar tras la devaluación del mes pasado. Aunque siguen siendo las más grandes del mundo, sus reservas sufrieron el mayor descenso de la serie histórica en agosto, cayendo en 94.000 millones de dólares a unos 3,56 billones.

Por primera vez desde que empezase a internacionalizar su divisa hace unos años, el Banco Central también ha intervenido en el mercado del yuan extracontinental para reducir la brecha entre los tipos de cambio de éste y del yuan nacional.

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