viernes, 14 de agosto de 2015

Getas, fachas, chulos

N.B.

No hay nada como la metedura de pata hasta el zancarrón del ministro de la Porra español, el torpe Jorge Fernández Díaz, en su entrevista con el "imputado" Rato para que todo el "arco parlamentario", que se dice, saque pecho ante tamaño "escándalo" y les recuerde que ellos son "oposición" (domesticada) y ejercen de tal, como puede verse, pidiendo al ministro que se "explique" -le obligó Rajoy, pero ya ha dicho Mariano que "no habrá nada de particular"- e incluso, qué osadía, su dimisión. Joer, y luego dicen que el pescado está caro...

Todos jugando su papel; hasta Amaiur se "indigna". Lo primero que se me ocurre es decir, pero, mecagoendios, ¿qué cojones esperaban de esta gentuza? ¿A qué viene llamarse a andanas y fingir bronca? Y eso que hasta gente del PP (Cifuentes, Monago, el PP vasco, etc.) ha dicho que esa entrevista nunca tuvo que  tener lugar, y menos en sede ministerial, como diciendo al ministro opusdeísta "ya hay que ser burro e inútil, a quién se le ocurre".

Siempre engañando al pueblo, siempre mintiendo como bellacos. Sólo me quedo con quienes responden al título de esta breve píldora: el portacoz del Gobierno, Rafael Hernando, guadalajareño -o caracense o alcarreño- que fuera de las juventudes de Fuerza Nueva, o sea, un "duro" (EL PAIS dixit), cuando dice (en La Sexta) que él no hubiera tenido ningún inconveniente en reunirse con Rodrigo Rato -como hizo el ministro que vio la luz en Lourdes o en Fátima, no me acuerdo, joder, qué ganado, lavirgen, qué castigo, señor, señor, etc.- "al que conoce de años", esté imputado o no (fue partidario de que los diputados imputados no perdieran su escaño), pero, eso sí, con Bárcenas, igualmente imputado, "un mentiroso compulsivo" (sic) no se entrevistaría jamás (o sea, el único que dice la verdad, Bárcenas, y la que se guarda para mejor ocasión, suponemos).

Y luego está otro ídolo de este blog, amén de Espe (Aguirre, ofcors): el maestro Javier Arenas, quien lleva chupando del bote y de la piragua desde que se metió en las Nuevas Generaciones del PP (entonces AP) de Sevilla, o sea, no hincándola en su vida, aparte de lo trincado a tenor de los "papeles de Bárcenas", que va y dice que no entiende a qué "viene tanto escándalo". Qué gracia y salero tiene, claro como es andaluz se le supone gracioso a este clásico "señorito" andaluz.

Y tiene razón. Nos gusta la gente sincera, esto es, los cínicos y los que responden, ya lo hemos dicho, a este título, que vienen a decir, en roman paladino: Rato es de los nuestros, le recibimos en los salones del Ministerio como a un amigo, colega y camarada (franquista), hablamos de nuestras cosas, le tranquilizamos si se pone nervioso, le recordamos que la cárcel no se ha hecho para gente de nuestra estirpe, que ya buscaremos otro pringado que nos redima, que tranquilo, que no se preocupe, que siga de vacaciones en su yate con su horroroso meyba de Armani, y que no vemos motivo de escándalo -aquí Arenas- porque, y manda güevos que tengamos que recordarlo, ¡¡para eso ganamos la guerra, joder!!!

3 comentarios:

  1. Bienvenida tu salida, que no estamos pa' aburrirnos en este Rato

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  2. Hay una cosa bien clara el opus dei manda y mucho en este Gobierno.

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    1. Qué poderío el del mundo católico de las diversas religiones con que nos cristianizan. Por el budismo que, aunque no es propiamente religión, surte a los mismo efectos de amansarnos para podernos trasquilar impunemente como a ovejas y a borregos: como por la religión judía (cuyos católicos son los fariseos que Jesús Cristo puso ten eficazmente en evidencia que ya no se atrevían a ir a los tempos a realizar sus comedias); asimismo por el Islam; o por los católicos propiamente dichos; o esos otros católicos dados en llamar protestantes. Soy torpe, pero creo que me explico. El enemigo a batir, son ellos. Y mientras que no se acabe con las religiones, estaremos sometidos por el sistema capitalista a los amos de lo nuestro, panzones a los que engordar la moderna esclavitud a que hemos llegado la humanidad más cretinizada jamás habida (perdón por la errata; quería decir cristianizada).

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