miércoles, 12 de agosto de 2015

China vuelve a devaluar el yuan por segunda vez en 24 horas

Cuando ayer el Banco Popular de China devaluó el yuan dijo que lo hacía de una sola vez. Pero esta mañana ha vuelto a devaluarlo, en total un 3'2 por ciento, por lo que se trata de la mayor -con diferencia- desde que China introdujo el sistema de tipos de cambio moderno en 1994.

Si la primera noticia de la devaluación del yuan ya supuso un cambio histórico, la segunda debería encender todas las alarmas. Ambas devaluaciones contrastan con una apreciación de casi el 25 por ciento del yuan en la última década, producto de las importaciones de capitales. En el último año, mientras el dólar se apreció, China fue el país que menos devaluó su moneda.

Durante más de 20 años el yuan ha mantenido la paridad frente al dólar, por lo que las devaluaciones ponen fin a una vinculación de facto con el dólar y trata de frenar la hemorragia de divisas.

Al mismo tiempo, China entra en una guerra de divisas, un dilema difícil para la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y los países asiáticos encabezados por Japón, que prácticamente han agotado todo su instrumental del arsenal de políticas monetarias.

También confirma la profunda crisis económica de China, la más importante desde 1990. Es la señal más clara de la creciente preocupación de que el país podría caer por debajo de su meta de crecimiento de 7 por ciento anual. El crecimiento se tambalea pese a la presión del gobierno sobre los bancos públicos a prestar dinero con facilidad a empresas dispuestas e invertir en nuevas fábricas y equipos.

A medida que China mantiene un relativamente importante superávit comercial, la tasa de cambio real del yuan se hace relativamente fuerte, algo que no es totalmente coherente con las expectativas de los especuladores.

En su caída el yuan ha arrastrado consigo al precio del petróleo, que también ha caído de forma generalizada en todo el mundo. China es el segundo mayor consumidor de petróleo del mundo y un yuan más débil supone un petróleo más caro para los chinos, puesto que el precio del crudo se paga en dólares.

El Fondo Monetario Internacional ha valorado positivamente la devaluación porque “debería permitir que las fuerzas del mercado desempeñen un mayor papel en la determinación del tipo de cambio”, indicó un portavoz.

En cuanto a la inclusión del yuan en la cesta de monedas empleada por el FMI para calcular el valor de los derechos especiales de giro, el portavoz del FMI subrayó que la reforma del sistema cambiario "no tiene implicaciones directas" en los criterios utilizados a la hora de determinar la composición de esta cesta de monedas.

El Fondo Monetario Internacional considera la posibilidad de incluir a la divisa china entre su canasta de monedas. Desde el año 2009 la moneda china se ha internacionalizado. El comercio en yuanes ha aumentado desde el cero por ciento en 2009 al 22 por ciento en 2014. Los bancos centrales de 50 países han hecho del yuan una moneda de reserva, lo que la ha llevado a ser una de las cinco monedas más fuertes del capitalismo, detrás del dólar, el euro, la libra y el yen.

Sin embargo, el yuan tiene aún un largo camino por recorrer para romper la hegemonía del dólar. Mientras China mantiene 16 billones de dólares en valores de Estados Unidos (casi el 100 por cien del PIB de ese país), los inversores extranjeros han invertido apenas unos 200.000 millones de dólares en acciones chinas.

2 comentarios:

  1. Camaradas después de la revuelta de Tiananmén la Republica Popular de China sufrió una profunda crisis económica , ahora estamos en una crisis similar a la del Año 1990,circunstania que Imperialismo estadounidense mediante la Cia debe de estar aprovechando para armar y financiar a campesinos y estudiantes chinos,minorias étnicas,etc para intentar desestabilizar al Gobierno capitalista de China.

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  2. Un dato mas a mi anterior comentario Entrevista a "Ongbing" un activista chino por los derechos laborales ¿cómo te defines políticamente hablando y cómo has llegado hasta ahí?

    Yo me describo como socialista, más específicamente como marxista. Cuando era adolescente, fui testigo del movimiento de 1989 y me impactó profundamente.(Trotskista). Esto es de mi propia cosecha.
    ¿hay alguna esperanza para la revolución en China?

    Creo que siempre hay esperanza de la revolución en todas partes. Las revoluciones no se conspiran ni son golpes tomados por unas pocas élites o aventureros ambiciosos. Las revoluciones son ecos de las demandas de la gente, son la locomotora real para el desarrollo de la historia. China está llena de contradicciones de clase, de conflictos sociales, de desastres ambientales y brechas entre diferentes clases y capas sociales.
    http://www.aporrea.org/internacionales/n275598.html

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