sábado, 22 de agosto de 2015

664 millones de euros para lavar la mala imagen de la Unión Europea

La organización “Business for Britain” ha contabilizado los gastos desembolsados por Bruselas para lavar la cara a las maltrechas instituciones europeas el año pasado y superan los 664 millones de euros.

Se trata de cantidades ingentes de dinero para producir vídeos, dibujos, libros, documentales, juegos y otros materiales educativos que Bruselas impone en los sistemas escolares de los países miembros para lavar el cerebro tanto de los niños como de los profesores europeos.

El departamento de propaganda de la Unión Europea encargado de promocionar una buena imagen de sus chanchullos tiene dos veces más funcionarios que el de comercio, en el que trabajan 669 funcionarios. El de presupuesto sólo tiene 449.

Sólo el presupuesto destinado a la “comunicación” de las prioridades políticas de la Unión Europea alcanza 4,3 millones de euros, una suma superioridad a una de las multinacionales que más gasta en propaganda: Coca-Cola.

A pesar de esos descomunales gastos, el éxito de la propaganda europeísta es prácticamente nulo. Los europeos están hasta las narices de que Bruselas sea un feudo del capital financiero y las grandes multinacionales. No hay más que leer el contenido de las redes sociales para darse cuenta de que ahora mismo el desprestigio de la Unión Europea está alcanzando sus máximas cotas.

En 2014 la Unión Europea gastó 536 millones de euros en autopromoción que, sobre todo, va dirigido a los sectores más influenciables de la sociedad: los niños, algo que sería imposible sin la complicidad de sus respectivos profesores.

Otro capítulo importantes es el pozo sin fondo de las ONG favorables a la Unión Europea, cuyos bolsillos se llenan en la medida en que los funcionarios de Bruselas necesitan justificar sus decisiones con el apoyo de eso que llaman “sociedad civil”.

En una época de recortes presupuestarios en las necesidades más perentorias de las personas (sanidad, educación, vivienda, trabajo) que aumenten los gastos de propaganda y se aumenten las dotaciones financieras de las ONG es simplemente repugnante.

1 comentario:

  1. Esa es la bandera que de ser honestos deberían lucir los filo-sionistas europeos.

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