sábado, 18 de julio de 2015

El mundo se encamina hacia una gigantesca cárcel

Como es costumbre en ellos, en 1990 los imperialistas nos engañaron. Al finalizar el apartheid en Sudáfrica creímos que, por fin, se imponía la comunicación y la convivencia entre personas de distintas razas.

Al caer el muro de Berlín también nos dijeron que se imponía la comunicación y la convivencia entre personas de distintas ideologías. Por fin, el mundo era libre y, a partir de entonces, imperaría la libertad de desplazamiento, que había sido obstaculizada por los soviéticos, que lo levantaron para que las personas no huyeran del terror comunista.

Nuestras ilusiones se desmoronaron cuando vimos los estragos causados por el imperialismo en las fronteras que, desde entonces, ya no son soviéticas sino rusas. Tras las guerras del Caúcaso y Ucrania entendimos mejor el Muro de Berlín.

Los propios capitalistas también nos ayudaron a quitarnos la venda de los ojos cuando empezaron a levantar muros por todas partes, esta vez sin la excusa soviética.

En sus posesiones coloniales de Ceuta y Melilla, España levantó vallas casi inexpugnables erizadas de pinchos para que quienes quieran saltárselas se desgarren y se desangren.

En el Mediterráneo, que siempre fue una vía de comunicación entre el este y el oeste, el norte y el sur, la Unión Europea ha puesto en marcha la Operación Tritón para que nadie entre sin el correspondiente pasaporte, más el visado, más una cuenta corriente saneada, más un certificado de vacunación, más...

Dentro de la propia Unión Europea, en el Canal de la Mancha, se ha abierto un campo de concentración que agrupa a todos los que tratan de entrar en Gran Bretaña y son rechazados en la frontera.

Marruecos fue un país pionero levantando muros. Ya ha construido ocho en el Sáhara para combatir al movimiento independentista. Recorren un total de 2.700 kilómetros salpicados de guarniciones militares, campos de minas, radares, baterías de cañones y ametralladoras...

Israel levantó un muro de 723 kilómetros para encerrar a los palestinos en una jaula, someterlos, controlarlos y, cuando les de la gana, bombardearlos y asesinarlos. El muro incluye alambres de púas, zanjas, zonas de arena o tierra fina para detectar huellas, torres de vigilancia, caminos asfaltados a cada lado para permitir patrullar a los tanques, así como zonas adicionales de defensa y áreas de acceso restringido.

En América del norte, Río Grande se ha quedado pequeño para impedir la entrada de latinoamericanos en Estados Unidos y la solución ha sido edificar un gigantesco muro a lo largo de la frontera con México de 1.123 kilómetros de largo. El muro incluye tres barreras de contención, iluminación de muy alta intensidad, detectores de movimiento, sensores electrónicos y equipos con visión nocturna conectados a la policía fronteriza estadounidense, así como vigilancia permanente con camionetas todoterreno y helicópteros artillados. Otros tramos de muro existen en los estados de Arizona, Sonora, Nuevo México, Baja California, Texas y Chihuahua.

Túnez va a construir un muro a lo largo de su frontera con Libia para impedir el paso al interior de los takfiristas libios, a los que en 2011 el imperialismo puso al frente de un país desquiciado y arrasado. Por cierto, los takfiristas libios son los que se financian llevando miles de refugiados en barco a las costas italianas.

Si no espabilamos el mundo acabará siendo un archipiélago de islotes rodeados por muros, alambradas, torres de vigilancia, grandes focos... una cárcel gigantesca en la que los de un lado ni siquiera podemos ver a los del otro (salvo por la tele).

2 comentarios:

  1. O sea que, además de estar enjaulados por los barrotes morales con que se nos amansó milenariamente a fin de podernos trasquilar impunemente como a ovejas y a borregos (por el budismo que aunque no es propiamente religión surte a los mismos efectos que los judaísmos imperantes: católicos, protestantes, Islam... la misma religión judía), también nos quieren enjaular físicamente al margen de Instituciones Penitenciarias, para que seamos totalmente prisioneros. Prisioneros por el aborregamiento religioso-mediático y físicamente por los barrotes, muros y alambradas. A fe mía que lo están consiguiendo, que ya les queda casi nada excepto la necesaria labor de mantenimiento. Ta' buena cosa mano.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo con el articulo pero en mi modesta opinión la explotación del hombre por el hombre ya es una gigantesca cárcel,Saludos combativos.

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