lunes, 10 de noviembre de 2014

Pablo Iglesias es el nuevo Berlusconi

El periodista Enrique Riobóo, director de la televisión Canal 33 de Madrid acaba de publicar un libro titulado "La cara oculta de Podemos" para desenmascarar a los capos de esa camarilla oportunista.

El martes 4 de noviembre Riobóo presentó el libro en el Mercado de Moncloa, en Madrid. Fue en el plató de Canal 33 donde Pablo Iglesias empezó su carrera mediática y política. Durante más de un año, entre 2012 y 2013, se realizó allá su tertulia La Tuerka.

El periodista y empresario de la comunicación explicó que Pablo Iglesias y su fiel secuaz, Juan Carlos Monedero, quisieron comprarle el canal de televisión con dinero procedente de Venezuela. Los caciques de Podemos señalaron que "el nuevo Gobierno de Maduro está hasta los cojones de las manipulaciones de El País y el ABC" y querían una televisión en Madrid para contrarrestar la intoxicación.

Cuando Monedero regresó de un viaje a Venezuela se reunió con Riobóo para tratar el precio de la compra. La oferta se produjo en marzo del pasado año, tras varios meses de emisión en el Canal 33 de la tertulia política La Tuerka, conducida por el jefe de Podemos. “Monedero me explica que la operación estaría financiada por el Gobierno de Venezuela, que él tiene previsto viajar próximamente a Caracas y que planteará allí esta cuestión”, afirma Riobóo, quien señala en el libro que en la reunión Monedero advirtió del "cambio político que iba a hacer en Venezuela sin Chávez" y ofreció por la televisión 200.000 euros.

Riobóo asegura que "en ese momento contuve la risa". Tasó el precio del canal de televisión en 1.200.000 euros. La reunión sirvió para poner unos "nuevos fantoches al descubierto". "Les contesté con la máxima educación y puse en marcha mi retahíla de excusas: con ese dinero no puedo jubilarme, soy demasiado joven, trabajo en lo que me gusta, es mi pasión", explica Riobóo.

El supuesto origen del dinero para materializar la operación fue la primera sorpresa del periodista, quien en un principio “sólo pretendía ver hasta dónde quería llegar un grupo de profesores universitarios”. Sin embargo, no tardó en descartar que la oferta fuese un farol: “Supe que la operación era firme cuando, unos días después de nuestro primer encuentro, veo en uno de los informativos especiales con motivo de la muerte de Chávez y el nombramiento de Maduro como sucesor, cómo el nuevo presidente saluda a ‘Juan Carlos Monedero de España’”.

Riobóo confirma que “había muy buena relación entre el Gobierno de Venezuela y Juan Carlos Monedero, tertuliano casi habitual en La Tuerka. Era una personalidad española muy considerada en el Gobierno venezolano. Luego sabríamos que era mucho más económicamente”. Monedero le detalló la situación: “Tenemos a favor que el nuevo Gobierno de Maduro está hasta los ‘cojones’ de las manipulaciones de El País y ABC, y quieren una televisión en Madrid para contrarrestar desde dentro esa manipulación y esa constante crítica feroz y salvaje que le hacen al Gobierno democrático de Venezuela”.

Tras el regreso de Venezuela, Riobóo vuelve a celebrar una reunión con Monedero el 22 de abril del pasado año. “Quedamos en una cervecería junto a la calle Huertas y acabamos muy tarde, avanzadas las dos de la madrugada. Monedero traía noticias frescas de Venezuela: ‘Veréis, ahora sin Chávez, ya no es lo mismo. Me pagan la casa, pero no me pagan la casa entera, faltan puertas, ventanas... Os puedo ofrecer por la televisión 200.000 euros”.

El Canal 33 no era un negocio rentable, es decir, la operación no podía tener significado económico porque su cuenta de resultados de 2012, el año anterior a la oferta, fueron unas pérdidas superiores a los 29.000 euros.

La cadena tenía muy poco que ver con La Tuerka, dice Riobóo, porque la camarilla de Podemos es un grupo muy cerrado y muy poco permeable. “Nuestra televisión les hacía solamente de productora de vídeo. Ellos querían el programa publicado en internet y distribuirlo en las redes sociales. Su objetivo estaba claro que no era otro”. Actualmente, la tertulia política La Tuerka se emite en Público TV.

Desde 2002 los capataces de Podemos, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón, tienen una fundación, CEPS, que contaba con una subvención del Gobierno de Venezuela de 320.000 euros al año. Riobóo quería sacar una tajada mayor de los bolivarianos: “A nosotros ni siquiera nos ofrecían una anualidad de su subvención bolivariana por una televisión en la capital del estado. Me pareció una tomadura de pelo y, lo que es peor, una gran pérdida de tiempo”.

Pero no sólo Venezuela financió a Podemos a través de CESP, sino también el Gobierno español y la Generalitat Valenciana. El dinero de la corrupción y el de Podemos tiene el mismo origen, en este caso, la casta del PP. Pablo Iglesias es el nuevo Berlusconi, un figurín a medio camino entre la tele y la política. Sólo les diferencia el bisoñé.

Los jefes de Podemos desviaron el dinero procedente de Venezuela, destinado a contrarrestar la propaganda antibolivariana en España, para logar sus propios objetivos mediáticos y políticos personales. Riobóo asegura que pese a la imagen amable que ofrece en televisión, "Pablo Iglesias tiene grandes dosis de mala educación, un ego que no cabe en ningún plató y una traición a sus ideas, a su gente, a su pasado", añadiendo que no creía "que la ciudadanía quisiera un Berlusconi dirigiendo este país", en referencia a Iglesias.

El director de Canal 33 afirma que hay "un Pablo antes de las elecciones y otro Pablo cuando resulta elegido eurodiputado. Este último ya es casta y de ese modo se comporta como los peores personajes de la política".

5 comentarios:

  1. Huissss que malo es pablo....

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  2. No, si malo no es. Es... como Berlusconi.

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  3. A ver, el libelo de un fascista sirve como argumento y prueba de ¿qué cosa? No, mira, estos nenes pueden ser los primeros en décadas capaces de abrir brecha contra las hordas repugnantes nacionalcatólicas y hay que vijilarlos de cerca sí pero no negarlos de antemano. Y si resultan otra gran traición será por poco tiempo. En cuanto al daño que puedan hacer... Ya estamos requetejodidos ¿no? Pues eso, detrás de ellos, con los hierros guardaos para no espantarlos, pero nuestro aliento en su nuca.

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  4. Peor me lo pones: si el periodista que escribe ese libro, Enrique Riobóo, es un fascista, ¿por qué les cedió su cadena de televisión a quienes consideraba como extremistas del bando contrario. ¿Para que hicieran propaganda de unas ideas contrarias a las suyas? ¿O es un fascista que consideraba a Pablo Iglesias como alguien de los suyos?

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  5. El 27/3/2016, "Aberri eguna", o sea, día de mítin de los partidos políticos vascos, Podemos organizó un mítin en San Sebastián, en el lugar llamado explanada de Sagüés. Yo estaba por allí haciendo deporte, y me acerqué. Ví que sólo había una cadena de televisión cubriendo el acontecimiento, con una furgoneta sin ninguna inscripción. Me acerqué a una chica que salía de la furgoneta, y le pregunté de qué cadena era. Me contestó que de Telecinco. O sea que a Berlusconi le interesa dar pábulo a Podemos. Más claro, agua.

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