domingo, 24 de junio de 2018

La larga historia de racismo y xenofobia antiinmigrante en Estados Unidos


Muchas de las principales figuras del partido Demócrata argumentan que la prohibición del ingreso a los inmigrantes es “antiamericano”, ignoran la larga historia de políticas xenófobas de Estados Unidos. El dirigente de la minoría demócrata del Senado Chuck Schumer (por Nueva York) dio una conferencia de prensa en la que habló en contra de la orden ejecutiva de Trump para bloquear la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana. Con lágrimas en los ojos, dijo: “Esta orden ejecutiva fue mal intencionada y antiestadounidense”. Por supuesto, Schumer no mencionó que la lista de países se había creado por primera vez por un programa bipartidista de restricción de visados, la ley de prevención del terrorismo y el programa de exención de visas. Esta ley fue votada por ambos partidos en el Congreso y aprobada por Obama en 2015.

Schumer también olvidó mencionar que estos son los países que la administración Obama atacó a un ritmo de tres bombas por hora en 2016. En su declaración pública, Schumer sugirió que un grupo bipartidista de legisladores debería formular un plan de inmigración para contrarrestar la orden reaccionaria de Trump. “Las lágrimas corren por las mejillas de la estatua de la libertad esta noche como una gran tradición de América, la bienvenida a los inmigrantes, que ha existido desde la fundación de Estados Unidos, que hoy ha sido pisoteada”. Schumer argumenta que las acciones de Trump son contrarias a las tradiciones de Estados Unidos, pero esto es completamente falso. El gobierno de Estados Unidos siempre ha mantenido leyes y políticas antiinmigrantes. Los siguientes ejemplos ilustran cuatro de las principales.

Ley de Sedición y Extranjería

La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China

La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

Ley de Sedición y Extranjería


La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos, en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China


La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

El Acta Patriótica

El Acta Patriótica de 2001, firmada por George W. Bush, y su renovación, firmada por Barack Obama, sentaron las bases para la prohibición de Trump con respecto a los inmigrantes de países musulmanes. Después de los ataques del 11S, el Acta Patriótica fue aprobada, ampliando el poder del gobierno para buscar e investigar a personas y empresas sin una orden judicial. También permitió la detención durante largos períodos y sin juicio a inmigrantes sospechosos de “terrorismo”, lo que dio como resultado la persecución y vigilancia a nivel nacional de las personas musulmanas por parte del gobierno de Estados Unidos.

Las políticas xenófobas son profundamente estadounidenses


Esta mentira, de que la política antiinmigración es nueva y contraria a toda la tradición de Estados Unidos, es difundida ampliamente por el partido Demócrata, y es totalmente funcional a su política: demonizar al partido Republicano con el argumento de que solo los demócratas pueden mantener la “grandeza de Estados Unidos”. Este discurso tiene el objetivo de desalentar el cuestionamiento del núcleo racista y xenófobo de toda la historia de Estados Unidos, responsabilizando a los republicanos por este “momento” de xenofobia y racismo. Una falsificación destinada a encubrir el rol y la responsabilidad de los demócratas en la formación reaccionaria y el racismo a lo largo de la historia de Estados Unidos.

La idea de Estados Unidos como una nación abierta a todos los inmigrantes es una farsa, se contradice con toda su historia. Las palabras escritas en la Estatua de la Liberad han sido negadas por la historia. Las lágrimas derramadas por Schumer y las palabras que pronunció el domingo esconden la hipocresía de alguien que pertenece al partido que aprobó el bombardeo continuo sobre la región donde se encuentran los siete países a cuyos ciudadanos se les prohíbe el ingreso hoy. También pertenece al partido de Obama, el presidente que ha deportado a más inmigrantes que cualquier otro, y que abrió la puerta a los actuales ataques de la administración Trump.

La fosa común en la que los fascistas asesinaron a 5 maestros de Soria

Carlos Olalla

Estamos en 1936. Caían las últimas horas del 25 de agosto. El calor había sido agobiante en la Fuente de la Vega pero aquella tarde, como todas las demás, los labriegos seguían trabajando en los campos. Las horas sin tiempo y las gotas de sudor son su única compañía. El ruido de un motor en la cercana carretera no llamó su atención. Era otro, uno más de los que aquel día se dirigían a Soria. Lo que sí les hizo detenerse y prestar atención fue el profundo silencio que lo inundó todo cuando, de repente, el ruido del motor se apagó. La vista de las casacas verdes, las camisas azules y la sotana negra les puso en alerta. Aquel silencio presagiaba lo peor. Uno a uno fueron sacando a los cinco maestros, hombres que, en silencio, se dijeron lo que no alcanzan a decir las palabras. Sabían que iban a morir, que les iban a matar. Habían oído que los fusilamientos eran moneda corriente en los pueblos que caían en manos de los sublevados. Por eso esperaban a que se formase un pelotón de fusilamiento. Pero allí no había soldados. Solo un puñado de falangistas, guardias civiles y un cura. Quizá se habían detenido a esperar que les alcanzase un camión lleno de soldados. El silencio, las miradas huidizas y las ahogadas sonrisas de los uniformados no auguraban nada bueno. En vano buscaron los ojos del cura. Estaba enfrascado en sus oraciones haciendo su buena obra del día perdonando para sus adentros las almas de los que iban a morir. Poco o nada le importaba que a algunos hubiera sido su propia delación la que les hubiera condenado. Iban a morir pero él, en un acto magnánimo largamente anhelado y ensayado, iba a salvar sus almas y a ocupar poco después el puesto de maestro de Cobertelada que aquel asesinato iba a dejar vacante. Había que acabar como fuera con aquellos maestros para poder ocupar su lugar en los estrados y hacer llegar a los oídos de los niños lo que no les llegaba desde los púlpitos. Tantos años de República, libre pensamiento y rojerío habían puesto en peligro la fe en la santa iglesia católica y la fidelidad a la sagrada unidad de la patria.

Lo que aquellos campesinos presenciaron aquella tarde les acompañaría el resto de sus vidas. Desarmados, incapaces de oponer la más mínima resistencia, vieron como uno a uno, aquellos hombres cansados y desaliñados eran obligados a correr cuesta arriba para, por la espalda, ser acribillados a balazos por aquellos héroes de la patria que llevaban la cobardía por galón y la barbarie por bandera. Los cazaron como a conejos, entre risas, aplausos y jaleos, mientras el cura, impertérrito, seguía dando bendiciones y salvando almas. Cuando el último de aquellos hombres cayó muerto, sus asesinos subieron al camión entre chanzas y canciones. Se fueron a celebrarlo en una amarga celebración que todavía hoy, más de ochenta años después, dura. Solo cuando estuvieron seguros de que los asesinos no volverían, los campesinos se acercaron a los cuerpos sin vida de los maestros. La tierra era demasiado dura para cavar su tumba y era ya tarde, demasiado tarde. A la mañana siguiente envueltos en silencio, los campesinos les enterraron.

Pasaron años, décadas de terror y silencio. En Cobertelada todos sabían lo que había ocurrido aquella lejana tarde de agosto, pero nadie se atrevía a hablar de ello. Fue un secreto que pasó de generación en generación hasta que, hace ocho años, la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad recibió la solicitud de recuperar los restos mortales de Eloy Serrano Forcén, uno de los maestros asesinados. Fue aquella solicitud la que nos ha permitido estar hoy aquí, rindiendo homenaje a Eloy, a Hipólito, a Elicio, a Victoriano y a Francisco. En Calatañazor, también fusilado en aquellos días por los falangistas por defender la justicia, la libertad y la democracia, estaba Abundio Andaluz Garrido que fue vicepresidente de la Diputación de Soria. Estar hoy delante de sus restos no es estar ante los huesos de los abuelitos como algunos despectivamente pretenden, sino ante el esqueleto de la España que debería haber sido, esa España marcada por la libertad, la cultura y el diálogo donde todos pudimos haber vivido en libertad y en igualdad.

Este pasado sábado 14 de abril, tuve el inmenso honor de presentar el acto en el que se entregaron los cuerpos de los cinco maestros y del expresidente de la Diputación de Soria a sus familiares. Fue un acto marcado por la profunda emoción de todos quienes estábamos allí, la única forma que tenemos de agradecer a aquellos antifascistas que hubieran dado la vida por defender los valores que os hacen ser seres humanos. Compartir ese momento con sus familiares y con quienes, desde la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad y la Fundación Aranzadi, han realizado los trabajos de exhumación de la fosa ha sido un momento que nunca olvidaré. La Fundación Aranzadi ha exhumado más de ocho mil cuerpos de víctimas del franquismo. A día de hoy todavía son más de cien mil los que esperan justicia en las cunetas.

Para vergüenza de sus asesinos y de quienes niegan el derecho de verdad, justicia y reparación a las víctimas del franquismo, estos son los cinco maestros asesinados la tarde del 25 de agosto de 1936. Su biografía, como la de tantos otros asesinados, nos habla de personas corrientes, personas como tú y como yo, personas que soñaban con un mundo mejor y que se entregaron a su trabajo con pasión para hacerlo posible.

Según su expediente de prisiones, Eloy Serrano Forcén había nacido en Rioseco de Soria y vivía en Cobertelada, donde ejercía de maestro. Era soltero y tenía instrucción religiosa. Tenía 22 años. Fue detenido el 5 de agosto de 1936. Veinte días después, el 25, fue oficialmente conducido a “práctica de diligencias”. Esa misma tarde fue asesinado por falangistas en Cobertelada. Una vez asesinado Eloy fue suspendido de empleo y sueldo por el rectorado de la Universidad de Zaragoza. Esta suspensión de empleo y sueldo era sistemática con las personas que los sublevados asesinaban. La razón era muy clara e ilustrativa de la crueldad de los golpistas: impedir que las viudas e hijos de los asesinados, si los tenían, pudieran tener derecho a cobrar pensión de viudedad y orfandad.

Eloy era un entusiasta de la enseñanza, un joven soñador sin remedio que dedicó su vida a hacer de este mundo algo mejor. El mismo cura al que un día había dicho que los niños debían ir antes a la escuela que a misa fue quien le delató y quien ocupó su puesto de maestro.

Solía escribir columnas en los periódicos locales. Pocas columnas como las suyas ha relatado el entusiasmo por lo que significa ser maestro: “Muchos pensaréis ‘¿Pero es que esto no tiene remedio alguno?’ Y yo os digo: Sí, trabajad, luchad jóvenes maestros para seguir el camino que vuestro ideal os marque. Despertad a los pueblos de su letargo arrancando de ellos la venenosa espina del odioso tradicionalismo y así trabajando con brío y tesón, sin temor a nada ni a nadie, llegará un día en que podamos ondear al viento nuestra bandera de progreso y libertad... y entonces nuestras ilusiones de hoy se convertirán en realidades”.

Sus palabras fueron premonitorias porque hoy, casi noventa años después, nos siguen animando a no rendirnos, a no desfallecer en la lucha por hacer de este mundo algo mejor... No solo los maestros están hoy llamados a dar lo mejor de sí mismos. Somos todos quienes debemos dar un paso al frente para sacar a este país de su letargo, de ese inmenso mar de indiferencia y olvido en el que nos quieren ahogar.

Hipólito Olmo Fernández acababa de cumplir 43 años en la cárcel de Almazán cuando aquella negra tarde del 25 de agosto de 1936 los falangistas le asesinaron. También era maestro. Hipólito era viudo. Había ido a pasar las vacaciones en compañía de sus dos hijas. En su ficha penitenciaria consta que tenía instrucción religiosa y que no tenía antecedentes. Le detuvieron por su ideología. Como aves de rapiña, le embargaron todos los bienes, hasta los vestidos de sus hijas, con la inestimable colaboración de la Guardia Civil. Como a Eloy y a los demás maestros hallados en la fosa, se le suspendió de empleo y sueldo tras ser fusilado. El delito de Hipólito fue ser maestro y ser de Izquierda Republicana aunque, como reconoció el propio responsable local de falange: “aunque se rozaba algo con las personas de izquierda, no se le notó que se mezclara en ningún asunto político o social”.

Elicio Gómez Borque era otro de los maestros. Tenía 23 años. Le detuvieron el 2 de agosto de 1936. Según consta oficialmente, el 25 de aquel mes salió de la cárcel de Almazán conducido a “practicar diligencias”. A pesar de que el alcalde y hasta el comandante de la Guardia Civil manifestaron que su conducta personal, social, política y profesional siempre fue buena, le asesinaron porque fue acusado de pertenecer a la FETE y de no ir a misa. Como Eloy, los jueves llevaba a sus alumnos al campo completando su educación con el contacto con la naturaleza. Cuando le asesinaron estaba preparando las oposiciones a profesor de la Escuela Normal.

Victoriano Tarancón Paredes también era muy joven. Tenía veintiseis años. Soltero. Maestro. Detenido el 3 de agosto y conducido a “práctica de diligencias” el 25. Fue acusado de indiferencia religiosa, de haber defendido el laicismo, simpatizar con el Frente Popular y haber inculcado en los niños “ideas disolventes”.

Junto a aquellos jóvenes maestros también fue asesinado un catedrático, Francisco Romero Carrasco. Tenía 57 años. Era profesor de la Escuela Normal de Guadalajara. Sin antecedentes. Fue detenido el 20 de agosto de 1936, solo 5 días después fue asesinado mientras era conducido a “práctica de diligencias judiciales”. Gran amigo de Machado y enamorado de la libertad y de la enseñanza como Machado. Soñador sin remedio, como Machado. Lo que les diferenciaba, o quizá complementaba, era que mientras Machado era de letras, Romero Carrasco fue hombre de ciencias. Juntos habían creado la Universidad Popular de Segovia para “exponer elementalmente aquellas enseñanzas que puedan ser inmediatamente aprendidas y utilizadas por los obreros”.

Francisco había sido director de las colonias de la Institución Libre de Enseñanza. Formado en Francia, Bélgica y Suiza, el golpe fascista le impidió seguir su formación en el extranjero con la beca que acababa de ganar. Que una eminencia como él siguiera empeñado en investigar y en formarse a los casi sesenta años nos habla de la calidad humana e intelectual de un hombre que dedicó su vida a mejorar la de los demás.

Quizá esa vocación viajera sea hereditaria pues quienes recogieron ayer su cuerpo fueron sus nietos, que vinieron expresamente desde Canadá, donde viven actualmente.

Y junto a estos maestros ayer también entregamos a sus familiares los restos mortales de Abundio Andaluz Garrido, músico, abogado y solidario donde los haya. Abrazó las causas perdidas, defendió a los nadies, a los ninguneados, a los que solo pueden hablar desde el silencio. Su labor humanitaria en el Burgo de Osma le llevó a la vicepresidencia de la Diputación. Sus profundos valores republicanos y haber sido legítimamente elegido por el pueblo fueron los delitos por los que le asesinaron. Petra, su fiel compañera, como tantas otras guardó silencio sobre el asesinato de su marido durante toda su vida. Fue la mejor forma que encontró de defender a su familia.

De Abundio hay reseñas de periódicos que nos hablan de su labor al frente de la banda de música, de sus conciertos de piano y de su carrera profesional como procurador de los tribunales. Le fusilaron en un traslado a la cárcel de Soria. Su cadáver apareció varios días después. Ante la imposibilidad de trasladar su cuerpo al cementerio de Calatañazor, un pastor le dio sepultura en el campo y marcó su tumba con una cruz de piedra. Gracias a aquella cruz y al testimonio de varios vecinos que vencieron el miedo a hablar, se pudo encontrar la tumba de un hombre que, como tantos de sus compañeros, fue la España que debería haber sido.

Que hoy, pasados más de cuarenta años de la muerte del dictador, más de cien mil personas asesinadas por los golpistas sigan enterradas en las cunetas sin que sus familiares tengan derecho a la verdad, justicia y reparación que toda víctima de una dictadura merece, debería avergonzar a todos los gobiernos que ha tenido nuestra democracia. Que el último de estos gobiernos se vanaglorie encima de haber inutilizado la ya insuficiente ley de memoria histórica al quitarle cualquier asignación presupuestaria indica bien a las claras los valores que defiende. España es el único país que no ha podido juzgar los crímenes de la dictadura que padeció y que sigue negando la posibilidad de que aquellos crímenes puedan siquiera investigarse. Ver a nuestros próceres y políticos llenarse la boca hablando de las víctimas del terrorismo cuando niegan verdad, justicia y reparación a las del franquismo es de un cinismo y una crueldad difícilmente superables. Pero la responsabilidad de este atropello de los derechos humanos y de que aquí no exista una comisión de la verdad no es exclusiva del Partido Popular. El Partido Socialista, en uno de los actos más vergonzosos que ha visto nuestra democracia, ha firmado de facto un pacto de silencio con el PP retrasando y dificultando en lo posible el libre acceso a los llamados secretos oficiales. Viendo esta ignominia, los militantes socialistas asesinados por las tropas franquistas sin duda se estarán revolviendo en sus fosas y en las cunetas en las que siguen enterrados por culpa de los actuales dirigentes del partido por el que dieron sus vidas.

Actos como el de el sábado 14 de abril, son necesarios para recordar que, pese a lo que nos intentan imponer, en la guerra de España nunca existieron dos bandos sino unos fascistas apoyados por Hitler y Mussolini que dieron un golpe de Estado contra un gobierno constitucional democráticamente elegido y unos demócratas que defendieron ese gobierno legítimo, y que no es verdad que se cometieran barbaridades por “ambos lados” ya que, mientras los crímenes cometidos por los defensores de la República fueron espontáneos e intentaron ser evitados por el gobierno republicano, las atrocidades franquistas obedecían a un plan minuciosamente calculado y llevado a cabo desde las más altas jerarquías para sembrar el terror en las zonas conquistadas. El derecho a la verdad es un derecho que todos tenemos aunque en este país los descendientes de quienes ganaron la guerra nos lo hayan negado y nos lo sigan negando desde las instancias políticas, económicas y desde unos medios de comunicación que, en su inmensa mayoría, están en sus manos. Por eso los cuerpos entregados ayer no son un simple montón de huesos, sino que son el esqueleto de toda sociedad que se pretenda justa, libre y democrática. Defender la memoria democrática es un tema de derechos humanos, un tema que debería ser apoyado por cualquier gobierno que se considere democrático. Sin embargo, en esta España que parece añorar los dorados años de sotanas, tricornios y mantillas, es la sociedad civil quien defiende el derecho a la verdad frente a un poder judicial anclado en el pasado que se parapeta en unas leyes que niegan la justicia. Un homenaje a los maestros represaliados del franquismo como el de ayer no podía cerrarse sin recordar los versos que escribió Hilda farfante, hija de maestros asesinados por la barbarie franquista cuando ella era una niña. En homenaje a ellos Hilda se dedicó al magisterio. En homenaje a todos los familiares de uno las víctimas del franquismo escribió su poema “El grito”:

A mis padres, y a tantos y tantos que, como ellos, aún están en las cunetas.
Grito, en primer lugar por ellos, por su injusta, y terrible y cobarde muerte.
Grito por su miedo, por su dolor, por su juventud truncada, por la vida que no vivieron.
Y grito por nosotros, que nos quedamos aquí sin ellos, pobres, huérfanas, y a merced de sus asesinos que se pasaron cuarenta años insultándoles,
pisoteándolos, y diciendo mentiras y más mentiras sobre su vida y su muerte.
Grito y vuelvo a gritar por todo lo que tuvimos que aguantar y que callar.
Y grito por las viudas, las madres y los familiares, que vivieron y murieron con la boca bien apretada para que no se les escapara este mismo grito nuestro.
Y grito por la verdad, su verdad, por la única verdad, “que os inmolaron en estos montes por amar causas justas.
Y grito por la justicia, por esa justicia que ellos tanto se merecen y nosotros tanto necesitamos.


Y con Miguel Hernández digo:

Que mi voz suba a los montes
Que baje a la tierra y truene
Eso pide mi garganta
Desde hoy y desde siempre


Entregar estos cuerpos a sus familiares es hacer un acto de justicia y reparación con unas personas a las que defender la libertad, la justicia y la dignidad les costó la vida. Ayer volvieron, por fin, a casa. Ver a los familiares alejarse del teatro donde celebramos el acto con la urna de su ser querido y su retrato es una imagen que no se puede olvidar. A la salida, uno de esos familiares, Víctor Illa, que fue quien inició todo este proceso al pedir a la Asociación Recuerdo y Dignidad los restos de Eloy Serrano, su tío abuelo, me comentó que le había pedido al alcalde de Cobertelada, donde Eloy había sido maestro, que colgasen su retrato en la escuela del pueblo, y que lo tuvieran allí al menos tantos años como había estado sepultado bajo tierra. Hoy ese retrato cuelga en el aula y los chavales de Cobertelada saben que hace años, muchos años, en su escuela hubo un maestro que dio su vida para que ellos pudieran ser libres.

http://loquesomos.org/la-fosa-de-los-maestros/

sábado, 23 de junio de 2018

El nazi ucraniano Parubi es recibido en olor de multitudes por los parlamentos europeos

El nazi ucraniano Andrei Parubi
Tras intervenir en la Asamblea francesa y luego en la Cámara de los Comunes, el nazi Andrei Parubi, Presidente del Parlamento ucraniano, se presentó el miércoles de la semana pasada en el Parlamento escocés, aunque esta vez su paso ha dejado un pequeño rastro de protestas.

Los parlamentarios escoceses han exigido que en el futuro se les informe con antelación de las visitas previstas de políticos extranjeros.

El diputado laborista escocés Neil Douglas Findlay ha dicho: “Se nos pidió que diéramos la bienvenida a alguien con un pasado fascista de extrema derecha. Un pequeño cambio de procedimiento garantizará que, a partir de ahora, los diputados al Parlamento escocés sepan quién está invitado y puedan decidir en conciencia quién merece o no una cálida bienvenida”.

Findlay preguntó si la mesa del Parlamento conocía el pasado fascista de Paroubi. “La próxima vez, prefiero que me pidan que salude a un racista y a un fascista”, dijo el diputado.

Al día siguiente, el periódico The Morning Star apareció con el siguiente titular: “El Parlamento escocés aplaude al fascista ucraniano”. El periódico informó de que Paroubi era uno de los fundadores del Partido Nacionalista Socialista Ucraniano, cuyo símbolo era el “wolfsangel” (ángel lobo) y una svástica estilizada utilizada por los neonazis.

En Escocia no lo sabía casi nadie. El eurodiputado de los Verdes Ross Greer dijo: “Estoy seguro de que Andrei Paroubi no habría recibido un educado aplauso si los diputados hubieran sido informados de su pasado”.

Prácticamente todos los periódicos escoceses han llamado la atención sobre esta vergüenza parlamentaria. El día anterior Paroubi había visitado el Parlamento británico y fue recibido al más alto nivel sin ninguna objeción.

El infame sitio web ucraniano StopFake, supuestamente diseñado para luchar contra las “fakes news rusas”, pero que se dedica la intoxicación, atacó inmediatamente a los franceses aue protestaron contra la visita de Parubi, acusándolos de hacerse eco de la “versión moscovita de los hechos”.

Los “demistificadores de la propaganda del Kremlin” explicaron que el punto de vista nazi de Parubi eran “errores juveniles” e incluso lo compararon con el presidente francés François Mitterrand que, en la década de 1930, también había sido un fascista.

El sitio explica que “en su juventud, Andrei Paroubi era miembro del partido Svoboda” (Libertad). Pero en 1991 fundó el Partido Nacionalista Socialista, lo que prefieren no mencionar. “Lo dejó para unirse a la revolución naranja en 2004, hace más de 14 años”, escriben los de StopFake.

Médicos sin Fronteras: otro tinglado seudohumanitario envuelto en violaciones a menores africanas

Dirigentes de la ONG Médicos sin Fronteras están envueltos en un turbio asunto de prostitución juvenil aprovechando misiones seudohumanitarias en África. A otros les acusan de traficar con drogas a cambio de prestaciones sexuales.

El caso reitera el reciente escándalo de Oxfam, cuyos miembros cometieron violaciones en Haití aprovechando el devastador terremoto de 2010.

El jueves la BBC divulgó testimonios de miembros de Médicos Sin Fronteras que habían utilizado prostitutas durante varias misiones en África. Un comportamiento que calificaron como “generalizado”. El año pasado la ONG expulsó a 24 miembros por violación y acoso sexual contra niñas africanas.

Una testigo que trabajaba en la oficina de Londres asegura que vio a un alto dirigente de la ONG llevar a las niñas a las instalaciones de la organización en Kenya. “Eran muy jóvenes y se sospechaba que eran prostitutas”, dice, añadiendo que estaba “implícito” que fueron allá para mantener relaciones sexuales.

“Ciertamente hubo un abuso de poder. Estuvieron allí mucho tiempo y aprovecharon su estatus de cooperantes occidentales”, admite un miembro de la ONG. Reconocen que era complicado denunciar ese comportamiento, ya que los violadores eran a menudo “bastante viejos”. Tal vez la dirección no lo sabía, “pero había una sensación clara de que algunos de estos ‘depredadores’ eran considerados demasiado altos para caer”, añade.

Otro testigo confirma que las violaciones eran “generalizados”. “Había un colega mayor que puso a una mujer en la base. Estaba claro que era una prostituta, pero él la llamaba su ‘novia’. Pasó noche tras noche con él”, recuerda. “Tenía cincuenta años y ella era mucho más joven. Fue muy descarado”.

Una trabajadora también confiesa que fue acosada sexualmente por uno de sus colegas: “Realmente me hizo la vida miserable. Me torturó trayendo prostitutas delante de mí. La peor parte vino cuando me fui por unas semanas. Cuando volví a mi habitación, encontré condones usados. Había dicho a otros colegas que los había dejado allí deliberadamente. Después de informar de este comportamiento a su jefe, se le ofreció mediación, advirtiéndole que sería despedida si no resolvía la disputa con su colega”.

Otra testigo cuenta que uno de sus colegas se jactaba de haber tenido relaciones sexuales con niñas que perdieron a sus padres en la epidemia de Ébola en Liberia a cambio de medicamentos. “Él dijo: ‘Oh, es tan fácil’. Es tan fácil traficar con drogas con estas chicas tan fáciles en Liberia”.

https://www.bbc.com/news/world-africa-44523086


Más información:
- 120 miembros de ONG británicas están acusados de cometer violaciones en el Tercer Mundo
- El negocio humanitario de las ONG: colonialismo y violación de las mujeres y los niños del Tercer Mundo 

- Blanco bueno busca negro pobre
 

El impulso de la CIA en favor de la unidad europea

Robert Schuman
La Institución Hoover tiene en sus archivos siete cajas rotuladas “ACUE Collection”, una muestra documental de esa historia de Europa que nadie quiere contar, y menos ahora. ACUE son las siglas del Comité Americano de la Unión Europea, una organización privada fundada en 1948 que financiaba los movimientos federalistas europeos mucho antes de la firma del Tratado de Roma.

En efecto, ACUE a su vez era una creación de los servicios secretos estadounidenses. Su presidente, William J. Donovan, había dirigido la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS) desde 1942, una agencia con casi 35.000 sicarios. Inspirador de la CIA, es considerado el padre del espionaje estadounidense. El vicepresidente de ACUE era Allen Dulles, que había dirigido la oficina de la OSS en Berlín, antes de asumir la dirección de la CIA en 1953 durante más de ocho años.

Resumiendo: la Unión Europea nació por impulso de Estados Unidos para combatir al bloque países socialistas. ACUE suministró el apoyo financiero necesario para levantar las estructuras de quienes trabajaban por la unidad de Europa.

Más en concreto, en 1948 los servicios secretos estadounidenses financiaron la creación del Movimiento Europeo, una agrupación continental de políticos del máximo nivel. Los nombres de los presidentes honorarios del Movimiento Europeo figuran en la primera página de los archivos de ACUE: Winston Churchill, Alcide De Gasperi, Robert Schuman y Paul-Henri Spaak.

El apoyo de ACUE al proyecto europeo duró hasta 1960, tres años después de la firma del Tratado de Roma. En doce años el espionaje estadounidense había cambiado el mapa de Europa.

En 1960 William C. Foster sucedió a Donovan al frente de ACUE y anunció al presidente del Movimiento Europeo, Robert Schuman, que suspendía sus actividades y cerraba sus oficinas en Nueva York y París. Si fuera necesario, se podría reactivar ACUE, pero su trabajo histórico se había completado: “Hoy, la Comunidad Europea, con sus instituciones, la Corte y la Asamblea Parlamentaria, es una realidad”, le decía.

Jean Monnet
En la carta Foster destacaba el papel de su círculo de influencia: “Creemos que el progreso de la última década se debe en gran medida al trabajo del Movimiento Europeo, sus socios nacionales e internacionales y otras organizaciones privadas. A través de diversos medios -actos públicos, investigación, programas de intercambio, información, educación- estos grupos han intentado crear un nuevo clima en Europa. Hemos tenido el privilegio de contribuir financiera y moralmente a este trabajo”.

Robert Schuman le respondió por carta el 8 de mayo: “Sólo puedo tomar nota, con pesar, de su decisión de suspender sus actividades en los próximos meses”. Los montajes de Estados Unidos son así: de usar y tirar; los demás no pintan nada.

Antiguo ministro francés de Asuntos Exteriores, Schuman había hecho la declaración que se considera como fundacional de la construcción europea. En su carta de réplica a Foster le asegura que el proceso de unidad europea dista mucho de haber concluido: “Estas son las razones por las que observo con el mayor interés que la decisión que ha tomado su comisión no es poner fin a sus actividades, sino sólo suspenderlas temporalmente”.

En aquel momento el tesorero de ACUE era John McCloy, un abogado y banquero americano cercano a los grandes monopolios petroleras y a Rockefeller, capataz del Chase Manhattan Bank y del Consejo de Relaciones Exteriores, a su vez amigo personal de Jean Monnet, otro de los inventores de la unidad europea.

McCloy asesoró a varios presidentes estadounidenses y fue uno de los contactos clave de Monnet en los aparatos políticos estadounidenses desde la Segunda Guerra Mundial hasta finales de la década de 1960.

Poco antes de ser asesinado en Dallas, Kennedy otorgó a ambos, McCloy y Monnet, las primeras Medallas Presidenciales de la Libertad.

Pero Monnet no sólo trataba con McCloy sino también con la CIA de manera directa.

Más información:
- Fundación Ford, la fachada filantrópica de la CIA

Descubren toneladas de armas químicas en las zonas de Siria liberadas de la peste yihadista


Más de 40 toneladas de agentes tóxicos han sido descubiertas en las áreas liberadas de yihadistas en Siria, según ha afirmado un representante del Ministerio de Defensa de Rusia.

El jefe de las Fuerzas de Defensa Nuclear, Química y Biológica, Igor Kirilov, dijo en rueda de prensa que sus expertos regularmente hallaban laboratorios químicos clandestinos y almacenes de sustancias toxicas pertenecientes a los yihadistas.

"Las autoridades sirias llamaron repetidamente a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas [OPAQ] para que mandaran a sus especialistas a los lugares de detección, pero esa organización cada vez respondió con un rechazo, que atribuía a las condiciones inseguras o desestimó los hallazgos, como en el caso del cloro, diciendo que estaba destinado a la desinfección de piscinas", señaló el oficial ruso.

Kirilov dijo haber visitado Siria varias veces sin encontrar piscinas, en tales dimensiones, e indicó que en varios laboratorios clandestinos se habían descubierto equipamientos y reactivos fabricados en la Unión Europea y Norteamérica.

Acusó a la OPAQ de estar sesgada a favor de Estados Unidos y sus aliados a la hora de investigar los presuntos ataques químicos en Siria y admitió que el Ministerio de Defensa de Rusia está "prácticamente seguro de que va a salir el regular informe antisirio".

https://actualidad.rt.com/actualidad/277322-rusia-descubrir-toneladas-sustancias-toxicas-siria

La influencia soviética en el surgimiento del Derecho Internacional humanitario

Juan Manuel Olarieta

La derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial fue uno de los mayores y más trascendentales impulsos que la humanidad ha logrado a lo largo de su historia, no sólo por el fortalecimiento de un poderoso bloque de países socialistas, sino también por el desarrollo de las organizaciones revolucionarias y de clase dentro de los propios países capitalistas.

En 1945 comenzó una nueva época en las relaciones internacionales, marcada por la influencia revolucionaria de la URSS y del movimiento por la paz, una de cuyas expresiones fue la Carta que dio nacimiento a la ONU.

El peso de las fuerzas antifascistas también cambió de manera drástica las concepciones jurídicas dominantes desde la Revolución Francesa. El movimiento obrero no sólo no se ha opuesto nunca a dichas concepciones por el hecho de proceder de la burguesía, sino que las elevó a un nivel superior.

La burguesía creó un régimen uniforme de derechos “del hombre y del ciudadano” que si bien,  por un lado, camuflaban las diferencias de clase, por el otro creaban un escudo para defenderle de las agresiones procedentes del Estado (cuya naturaleza de clase no voy a explicar ahora).

El prototipo de ese tipo de derechos es la inviolabilidad de domicilio, que los anglosajones recitan con la frase “mi casa es mi castillo”. Ni el Estado, ni sus funcionarios, ni nadie puede penetrar en el universo privado de las personas, cuyo máximo exponente es la vivienda, que pueden defender, incluso, con las armas en la mano frente a cualquiera, incluída la policía.

En la medida en que la la ideología dominante es burguesa, esas concepciones jurídicas están profundamente arraigadas en los países capitalistas y se mueven en torno al principio de igualdad: la ley es igual para todos, la justicia es ciega, “tu libertad llega hasta donde empieza la mía”, los unos y los otros...

Es lo que se califica habitualmente como derechos y libertades burguesas o formales, de donde alguno ha deducido que como el proletariado está en contra de la burguesía debe, en consecuencia,  oponerse a ellos.

El marxismo nunca ha sostenido ese tipo de concepciones, como demostraron los países socialistas desde 1945. La tarea del movimiento obrero y antifascista es elevar los derechos y las libertades a un nuevo nivel, más alto.

Sociológicamente, el derecho burgués forma parte de una sociedad de clases en donde la burguesía es dominante, es decir, ostenta el poder. No es esa sociedad igualitaria de la que habla la burguesía. La ley es la del más fuerte.

A partir de 1945, por influencia soviética, el capitalismo entró en una contradicción; sin alterar para nada su naturaleza clasista, tuvo que admitir la penetración de nuevos principios jurídico-formales que ya no eran los mismos de la Revolución Francesa. No protegían al individuo frente al Estado sino a los explotados de los explotadores, a los oprimidos de los opresores y al débil frente al fuerte.

Aquellos principios tenían un indudable carácter de clase y se extendieron por todos los ordenamientos jurídicos de los países capitalistas. Es el caso del Derecho Laboral y la prevalencia en su seno de la clúsula más beneficiosa para el trabajador, que en España determina el art. 3.1.c del Estatuto de los Trabajadores de 1979.

Fue una conquista que alcanzó al mundo entero: a quien debían proteger los derechos no era a quienes ya tenían suficientes armas para protegerse, sino a quienes no tenían ninguna. Su primera expresión apareció en 1948 con el Convenio internacional para prevención del Genocidio, que condena las agresiones contra las minorías nacionales, étnicas, raciales y religiosas, que luego se ha ido extendiendo a otras, como las sexuales.

Tampoco voy a extenderme ahora en comentar la relación directa e inmediata que tiene la defensa de las nacionalidades oprimidas, contra el racismo y la xenofobia, e incluso de las confesiones religiosas perseguidas, con la lucha contra el fascismo. Nunca será suficiente insistir en que la lucha contra todas esas formas de opresión no están separadas unas de otras, como las presentan las ONG seudohumanitarias, sino que forman parte -cada vez más- tanto de la lucha contra el fascismo como de la lucha contra el capitalismo.

Hay una razón evidente para demostrarlo que explica -además- muy claramente los motivos por los cuales, a pesar de los numerosos tratados internacionales contra la discriminación, por ejemplo de tipo racial, el racismo es una tendencia galopante, sobre todo en Europa: el capitalismo, el imperialismo y el colonialismo son el germen del fascismo y de todas y cada una de sus lacras. En otras palabras, el racismo es fascismo y, por lo tanto, la lucha contra el racismo es una lucha contra el fascismo.

La influencia soviética y el movimiento obrero han llegado hasta aquí: han erradicado el racismo sólo de la legislación, lo que es una valiosa enseñanza para esos incautos que creen que la realidad se cambia cambiando las leyes, e incluso que basta con ello, con cambiar leyes.

La lucha contra la discriminación racial no ha ido más allá de los repertorios legales, es decir, del papel y la letra muerta porque queda la otra parte de la ecuación: acabar con las raíces del racismo, que están en el capitalismo, el imperialismo, el colonialismo y el fascismo.

El movimiento obrero es el baluarte decisivo en la lucha contra todas las formas de opresión nacional, racial, religiosa y sexual.

Más información:
- Igualdad: ‘Díme de qué presumes y te diré de qué careces’

El III Reich ya ha vuelto: el gobierno fascista italiano hará otro censo de gitanos para expulsarlos

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, dirigente del partido fascista Liga, ha propuesto censar a los gitanos para expulsar a los que no hayan nacido en el país y lamentó que los que sean italianos “haya que quedárselos”.

Salvini realizó estas declaraciones en una entrevista a una emisora de radio italiana que provocó numerosas críticas de los antifascistas.

El vicepresidente del Gobierno ha sostenido que trabaja en un plan para disponer de cifras concretas sobre los gitanos que residen actualmente en territorio nacional.

“Es necesario hacer un reconocimiento para ver quién, cómo, cuántos son, algo que otras veces ha sido definido como censo. Hagamos un registro, una fotografía de la situación”, ha dicho.

En esta línea, Salvini ha adelantado que “los extranjeros que permanezcan de forma irregular en Italia serán expulsados”, mientras que “los gitanos italianos por desgracia hay que quedárselos”.

El dirigente fascista de la Liga publicó en su perfil de la red social Twitter la noticia con sus declaraciones y un mensaje en el que preguntó por la razón de las críticas. “Alguno habla de ‘shock’. ¿¿¿Por qué??? Yo pienso, además de en los robos, también en los pobres niños, educados [...] en la ilegalidad”, dice.

Además de su condición racial, pues, los gitanos son unos delincuentes.

No obstante, la oleada de críticas le hizo vacilar un momento y matizó sus palabras en una nota en la que dijo que la intención del Ejecutivo italiano “no es fichar o tomar huellas dactilares de nadie” sino “conocer la situación”.

“Queremos proteger sobre todo a los miles de niños a los que no se les permite asistir a la escuela con regularidad porque se prefiere introducirlos en la delincuencia. Queremos también controlar cómo se gastan los millones de euros que provienen de fondos europeos”, agregó.

Como suele ocurrir en estos casos, las críticas se vierten contra el gobierno y quieren dar a entender que es algo nuevo, propio del nuevo equipo. Son las cosas de una memoria histórica selectiva. Hace 10 años ocurrió lo mismo. Como en el III Reich, el gobierno italiano elaboró un censo de los asentamientos gitanos de Nápoles, Milán y Roma, que registró a 12.346 gitanos, calculando que además, otros 12.000 se habían exiliado a España, Francia y Suiza por miedo.

El ministro de Interior, Roberto Maroni, no le importó reconocer el exilio como uno de los “efectos más importantes” de los censos. Añadió que en tres meses se habían censado 167 asentamientos en Milán, Nápoles y Roma, de los cuales tan sólo 43 estaban “autorizados”, mientras que los restantes eran “ilegales”.

El ministro aseguró que a partir de entonces los gitanos deberían abandonar los “campamentos ilegales”. Aunque calificó a los gitanos como “ciudadanos”, les amenazó con que si no contaban con permiso de trabajo serían “expulsados tras ser identificados”, mientras que aquellas personas originarias de países de la Unión Europea que no cumplieran con unos “requisitos mínimos” sólo serían “alejados”.

Lo dicho: no hay que esperar nada; el III Reich ya está aquí. El siguiente paso son las cámaras de gas y nadie va a dar un grito de protesta. Vivimos en la Unión Europea, donde todo esto es normal.

(*) https://www.20minutos.es/noticia/422294/0/italia/gitanos/espana/

viernes, 22 de junio de 2018

En los Balcanes el imperialismo y el fascismo van de la mano siempre

Los “chetniks” confraternizan con los nazis
En los años noventa los imperialistas desataron la Guerra de los Balcanes por razones harto evidentes. El imperialismo y el fascismo van de la siempre siempre y en todas partes. Tras la destrucción de la URSS había que destruir Yugoeslavia, trocearla y poner de nuevos a los nazis al frente de cada uno de los pedazos.

Si en España los antifascistas lucha por recuperar la memoria que les han arrebatado tras 80 años de fascismo, en los Balcanes ocurre al revés: son los fascistas los que tienen que recuperarla, a su manera, naturalmente, es decir, falsificándola.

En Serbia los fascistas han abierto un sitio web (1) que se define a sí mismo como un “portal informativo de los nacionalistas serbios”.

Mijailovic es el máximo exponente de los “chetniks”, un grupo fascista serbio que durante la Segunda Guerra Mundial cooperó con los nazis alemanes, los fascistas italianos y los ustachas croatas en su intento de aplastar a la guerrilla antifascista yugoslava, lo cual es una constante del “nacionalismo” fascista: la traición abierta a esa nación que dicen defender.

En los noventa la Guerra de Yugoslavia alentó el resurgimiento de los “chetniks”, que empezaron a aparecer con esa imagen estereotipada que ha creado la propaganda imperialista desde hace décadas: fueron unas pobres víctimas del “terror comunista”.

En medio de aquella guerra y de sus crímenes, los “chetniks” actuales crearon una fuerza paramilitar y cometieron numerosos crímenes de guerra en Croacia, Bosnia Herzegovina y Kosovo.

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, el dirigente de los “chetniks” Mijailovic fue condenado y ejecutado como traidor y criminal de guerra. El 7 de mayo el sitio web publicó una foto en la que se ve a unos 200 soldados del Ejército serbio parados delante del monumento a Mijailovic en la montaña de Ravna Gor. El homenaje tuvo lugar el 6 de mayo, día de San Marcos, fecha en la que los “chetniks” celebran el inicio de su levantamiento de 1941.

El homenaje contó con la aprobación del Primer Ministro, Ljubisha Dikovic. El diario Blic entrevistó al historiador Miloslav Samardzic, quien dijo que se sintió honrado de participar en la actividad como orador inaugural por invitación del ejército.

El ministro de Defensa, Alexandar Vulin, conocía el homenaje a Mijailovic y el comandante en jefe del ejército serbio, Alexandar Vucic, fue ministro de Información en el gobierno de Milosevic durante la guerra de los noventa y un dirigente del Partido Radical Serbio, de Seselj, los nuevos “chetniks”.

En 2008 fundó el Partido Progresista Serbio, partidario del ingreso en la Unión Europea y rama local del Partido Popular Europeo (EPP).

Austria limpia la basura croata

Lo mismo ocurre en Croacia con los “ustachas”, que durante la Segunda Guerra Mundial colaboraron con los nazis en la ocupación de su paropio país. El informe sobre derechos humanos del Departamento de Estado de Estados Unidos del año pasado reconoce:

“Los dirigentes de la comunidad judía han informado sobre evidencias de negación del Holocausto, y expresaron públicamente insatisfacción con la respuesta del Gobierno a la colocación de un grupo de veteranos de una placa con el saludo de la época de la Segunda Guerra Mundial ‘Za Dom Spremni’ (Por la patria, listos) en 2016 cerca del campo de la muerte de Jasenovac de la Segunda Guerra Mundial. El presidente Grabar-Kitarovic y el primer ministro Plenkovic condenaron la colocación de la placa en Jasenovac. En septiembre [de 2017], el Gobierno reubicó la placa de Jasenovac a un cementerio de veteranos cerca del pueblo de Novska, pero no hubo resolución legal sobre el uso del controvertido saludo de la era de los ustachas”.

Aunque no respalda abiertamente a los “ustachas” de la Segunda Guerra Mundial, el partido gobernante Unión Democrática Croata (HDZ) ha estado involuctado en darle a la historia un giro positivo y rehabilitar el legado de algunos de sus miembros. Nominalmente, la Unión Democrática Croata se declara partido de centro derecha y también es miembro del Partido Popular Europeo.

Sin embargo, el partido homenajea a los traidores que fueron ejecutados por la guerrilla antifascista en Bleiburg, Austria, en mayo de 1945. La resistencia los capturó cuando trataban de huir de Yugoslavia tras la capitulación de la Alemania nazi. Durante años, los miembros de la Unión Democrática Croata han estado organizando “pereginajes” a Bleiburg, imitando la iconografía de la pasión de Jesucristo.

El 12 de mayo el Parlamento croata organizó conmemoraciones oficiales presentando la ejecución de los traidores como un “símbolo del sufrimiento del pueblo croata”. Ni siquiera faltó una misa católica. La Unión Democrática Croata condena lo que califica como “crímenes de los malvados comunistas”, haciendo caso omiso de los crímenes que cometieron los traidores fascistas durante la Segunda Guerra Mundial en Yugoeslavia.

Los saludos nazis o fascistas ya se toleran en Croacia, como observa el informe del Departamento de Estado que hemos mencionado anteriormente. Sin embargo, en Austria es un delito. Este año en Bleiburg, la policía austriaca detuvo a seis miembros de la Unión Democrática Croata que hicieron el saludo u ostentaron otras formas de simbología fascista.

Uno de los detenidos fue Andelko Bosancic, dirigente de la Unión Democrática Croata en Dugo Polje, que viajó a Bleiburg con el dinero del ayuntamiento “como representante de su municipalidad”, según la prensa croata, que también lo catalogó como un “ushtacha”.

Los seis croatas detenidos en Bleiburg siguen encarcelados. A Bosancic le piden diez años de prisión por nazi. Es “consecuencia de las experiencias negativas que Austria tuvo en el tiempo de Hitler y con su legado”, explicó su abogado en una entrevista con el diario croata “Slobodna Dalmacija”(2).

(1) http://www.nacionalist.rs/
(2) http://www.slobodnadalmacija.hr/dalmacija/split-zupanija/clanak/id/547044/dugopoljski-hdz-ovac-priznao-sve-i-pokajao-se-njegov-odvjetnik-otkriva-sto-ga-ceka-u-austriji-39pred-saveznim-pravosuem-ovo-je-u-razini-ubojstva-ili-oruzane-pljacke39

miércoles, 20 de junio de 2018

El gobierno peruano declara ‘ilegal’ la huelga indefinida de maestros

El Ministerio de Educación de Perú acaba de publicar una resolución por la que declara ilegal la huelga indefinida que iniciaron los maestros el lunes.

La coartada es que la Educación Básica Regular está calificada como un “servicio público esencial”, lo cual contrasta con los recortes presupuestarios en educación, que son cada vez mayores.

Antes de empezar la huelga, el gobierno no escatimó en lanzar a amenazas contra los maestros. Los maestros que permanezcan en huelga más de tres días serán “sustituidos” por otros y habrá descuentos en los salarios según los días de huelga.

Las amenazas y las medidas represivas adoptadas contrastan con un supuesto fracaso de la huelga, con una incidencia que tanto los portavoces del gobierno como la prensa insisten en cuantificar por debajo del 5 por ciento de docentes a escala nacional durante el primer día.

El lunes el ministro de Educación, Daniel Alfaro, informó que los maestros habían acudido masivamente a las aulas y que las clases se desarrollaron con normalidad tanto en la capital como en el interior del país.

El sindicato convocante sostiene, por el contrario, que el 75 por ciento de los profesores han sostenido la huelga, un porcentaje que crecerá en el transcurso de los próximos días.

Un informe policial sobre la huelga en cada región indica que fue efectiva en 90 por ciento en la norteña región de Tumbes, de 70, 60 y 20 por ciento en las centroandinas regiones de Ayacucho, Huancavelica y Junín, respectivamente, y de 40 por ciento en las ciudades amazónicas de Loreto y Madre de Dios.

En las otras 19 regiones, añade el informe, salvo en la surandina de Puno (20 por ciento) se registró una paralización de cinco por ciento o menos.

El exministro de Educación, Idel Vexler, dijo que el paro comenzó débil pero para tener una idea cabal de su desarrollo hay que esperar el transcurso de la semana.

La raíz de esta huelga está en otra de cerca de cuatro meses realizada por los sindicatos regionales, que comenzó en algunos territorios y paulatinamente se extendió a todo el país.