martes, 25 de julio de 2017

Esos que confunden la ciencia con una forma moderna de caza de brujas

Esteban Hernández

En su número de septiembre de 2015 “The Atlantic” publicó un artículo en el que analizaba el aumento de estudios científicos cuyos datos presentaban irregularidades, a partir de la retractación que la prestigiosa revista “Science” hubo de realizar sobre una investigación que había recogido en su volumen de mayo. En el texto se señalaba cómo en 2012 un investigador de la compañía biotecnológica Amgen intentó reproducir 53 estudios clave sobre el cáncer pero sólo pudo replicar 6, además de citar algunos casos más de investigaciones con cifras manipuladas.

Esas prácticas se han convertido en frecuentes, señalaba el autor, debido a la gran competencia entre los científicos por los puestos de trabajo académicos y por la financiación de sus investigaciones, así como a la cultura de “publicar o morir” en la que están inmersos. Y como las revistas científicas son mucho más propensas a recoger las investigaciones que arrojan resultados positivos (aquellas que apoyan una tesis en lugar de refutarla), los investigadores cocinaban los datos para conseguir esa clase de conclusiones.

Si se trabaja en periodismo, o simplemente si se es un lector habitual de la prensa, se está muy habituado a estas experiencias dudosas. Es fácil que un estudio afirme que la leche (o cualquier otra cosa) es muy mala para la salud, que tres meses después se publique otro que diga que en realidad es excelente para algo, que otro a los seis meses concluya que la leche es lo mejor del mundo y que nueve meses más tarde se nos asegure que es la causa de alguna enfermedad terrible. Esa es la ciencia hoy, tejida por un conjunto de intereses, perspectivas teóricas, posiciones académicas y necesidades de financiación que hacen difícil orientarse entre sus avances.

La tecnología no está mejor. Las noticias que surgen de Silicon Valley son un cúmulo de expectativas superlativas dirigidas a hacernos creer que están encontrando soluciones para todo y que en pocos años habrán remediado por completo los grandes problemas de la humanidad, actitud que Evgeny Morozov ha denunciado utilizando la precisa y acertada expresión “solucionismo tecnológico” [...]

En resumen, buena parte del mundo tecnológico se dedica a vender ilusiones que les son muy rentables a la hora de captar fondos, y luego, cuando sus fantásticos inventos no se concretan, nos dicen que fracasar es necesario y que equivocarse muchas veces es el mejor camino. Quizá sí, y lograr un avance sea cuestión de prueba y error, pero entonces no te dediques a vender lo que aún no has cazado y más como si fuera la revolución última que lo cambiará todo. Esa prudencia lógica del “cuando lo tengas, hablamos”, es ignorada por sus apologistas, que jalean las promesas que llegan desde la tecnología como si se tratase de la venida de Jesucristo a la Tierra.

Pero de esto no se habla. Los panfletistas de la ciencia, que son muy activos en redes y en los medios, no sólo creen a pies juntillas lo que se publica en revistas como “Nature” o “Science”, o los estudios que salen de las universidades más prestigiosas, o los que están financiados por las empresas con más recursos [...] sino que se distinguen por atacar a quienes no están de acuerdo con ellos como si fueran seres inferiores a los que es preciso castigar para que salgan de su pobre estado de naturaleza.

Lo tienen bastante fácil: escogen una diana en la que todo el mundo está de acuerdo, fabrican un marco y van encuadrando en él y poniendo a su altura todo aquello que les disgusta. Dicen combatir las pseudociencias, esto es, las abducciones extraterrestes, la telepatía, los curanderos que sanan imponiendo las manos y ese tipo de cosas, y sitúan en ese nivel toda clase de crítica a la ciencia. Si alguien cuestiona la validez de los estudios que defienden, bien porque sean poco rigurosos conforme a los parámetros que deberían medirlos, bien porque sus conclusiones son demasiado endebles, bien porque quienes los han sufragado son gente interesada en obtener resultados determinados o bien porque sus investigadores saben que van a obtener muchos más fondos si fuerzan los resultados, se convierte inmediatamente en alguien perverso que ataca a los fundamentos mismos de la ciencia.

Cualquiera que no diga amén a lo que ellos piensan se convierte por arte de magia en un magufo, en un ser irracional y estúpido que cree en los horóscopos, las constelaciones y la ouija. Pero esto lo hemos visto antes: en el terreno político ha sido la táctica más común en los últimos quince años, y me saturan tanto estas banalidades que hasta he escrito un libro sobre semejante falta de cordura. Se titula “Nosotros o el caos”, y en su título queda bien reflejada esta mentalidad. Su argumento es: “O piensas como te digo o eres un imbécil que va a sumir nuestro mundo en la catástrofe”. En política ha sido el centro de muchos discursos (“si no piensas lo mismo que yo, aunque sólo te separes un centímetro, es porque eres un radical o un insensato que nos va a llevar a la ruina absoluta”) y en economía, para qué hablar.

No, no se trata de las ideas que defienden, sino de cómo lo hacen. No aceptan críticas, no aceptan refutaciones intelectuales, no aceptan que se difundan otras posturas, porque ellos poseen la verdad. Actúan como sacerdotes que van rastreando el pecado y castigando la maldad humana, ahora expresada en forma de credulidad e ignorancia. Si dices que sólo cuando lo veas creerás en que vamos a vivir hasta los 150 años, como dicen los tecnócratas tecnológicos, o que Uber no es más que un sistema para desregular y concentrar en pocas manos una actividad descentralizada y sometida a controles, es porque eres un retrógrado paleto que se niega a aceptar los cambios.

Si dices que muchos estudios están construidos a partir de determinados intereses que pervierten sus resultados, eres un irresponsable que prefieres que a tu hijo le cure de apendicitis un sanador de manos antes que un cirujano. Si eres un periodista y te haces eco de estudios que no les gustan (creas tú o no en ellos, porque eres un periodista y lo que haces es simplemente contar lo que pasa) te conviertes en un seguidor de la quiromancia. Esto es peculiar, porque te atacan personalmente en lugar de refutar las tesis: lo lógico sería que discutieran con quienes realizan las afirmaciones que les disgustan, pero prefieren insultar a quien tienen a mano. Y no se te ocurra publicar una entrevista con algún científico que denuncie errores de las farmacéuticas, o que presente un estudio que defienda la homeopatía (yo no la utilizo, vaya por delante, pero los alemanes sí), o que defienda la comida ecológica, porque entonces ya caes en el peor de los crímenes. Y así sucesivamente... Es cierto que las posturas que defienden a muerte suelen ser las mismas que las promovidas por las empresas con más recursos, pero no creo que esto tenga mucho que ver, porque ellos son fanáticos de la verdad, el dinero les da igual.

Pero quizá sea peor lo que ocurre en el terreno de las ciencias sociales, donde se está alcanzando un grado de irracionalidad sorprendente, fruto de esa estupidez funcional, por citar la expresión de Spicer y Alvesson, que está inundando los campos del conocimiento. La economía, la sociología, la política e incluso la psicología se han convertido en entornos donde todo es reducido a números. Lo cuantitativo ya no es un arma válida más para entender la realidad social, sino la verdad total, de modo que nada puede ser dicho si no es reducido a una serie de fórmulas, gráficos y porcentajes. Esa actitud, que algunos académicos han denominado cuantofrenia, está pervirtiendo tanto la realidad para que pueda encajar en su modelo que acaba construyendo inútiles teorías mágicas. Veo tantos artículos que están construidos desde esta perspectiva que me asalta la sospecha de si no se están convirtiendo en aquello que dicen odiar, de si no son más que nuevos magufos. Porque reducir la realidad social sólo a las variables que se pueden medir y tomar uno de los instrumentos por el fin en sí mismo son las mejores maneras de hacer pseudociencia.

Decía Stanislav Andreski en su “Las ciencias sociales como forma de brujería”, que las advertencias contra la charlatanería (que en el mundo contemporáneo es numérica) no iban a servir de mucho porque siempre existirían “esclavos de la rutina que preferirían morir antes que pensar, buscavidas mercenarios, dóciles empleados educacionales acostumbrados a juzgar las ideas según la posición de sus proponentes y delicadas almas errabundas que suspiran por nuevos gurúes”. Es probable que sea cierto: la creencia en que se posee la verdad es un arma psicológicamente muy seductora como para abandonarla. En fin, que como terminaba Andreski su prólogo, “en todo caso, conviene no desesperar”.

http://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/tribuna/2015-10-06/los-ciencinazis-y-los-verdaderos-magufos-una-teoria-sobre-la-insensatez-humana_1048527/

La CIA pagó puntualmente los salarios de los mercenarios sirios el mes pasado

Desde hace al menos cuatro años los yihadistas sirios están incluidos en un programa especial de ayuda financiera de la CIA en su guerra para derrocar al gobierno de Bashar Al-Assad.

Ahora el gobierno de Trump ha cancelado ese programa, lo que ha sido muy mal recibido por los mercenarios, que se sienten traicionados y abocados al paro... salvo que algún otro país suplemente aquel programa.

Los mercenarios se han quejado al diario Financial Times (*) de que ni la CIA ni sus jefes directos les advirtieron del cambio en la política terrorista de la Casa Blanca desde los tiempos de Obama.

Un funcionario estadounidense ha confesado a la agencia Reuters que la cancelación del programa es una concesión muy importante a Rusia porque los yihadistas aún mantienen extensas regiones de Siria en su poder. Ahora se trata de saber qué tipo de concesiones habrá realizado a cambio el gobierno de Putin.

El comandante de la División 101, Hassan Hamadeh, no quiere abrir los ojos ante la nueva situación. Dice que la información sobre la cancelación del programa de la CIA les ha sorprendido, pero que sobre el terreno no ha cambiado nada; en la Sala de Operaciones, donde la CIA dirige los combates, nadie ha confirmado nada a ninguno de los grupos yihadistas que colaboran con la agresión imperialista.

Otro comandante yihadista que no da su nombre le asegura al Financial Times que el apoyo estadounidense ya venía decreciendo en los últimos meses, pero que el último mes habían logrado cobrar sus salarios. No obstante, cree que la decisión de la Casa Blanca es definitiva. “El apoyo de la CIA se ha acabado”, concluye.

Un conocido opositor al gobierno sirio que trabaja por cuenta del Departamento de Estado ha informado de que esta semana en una reunión el nuevo gobierno de Trump informará a sus aliados sirios de las líneas generales que deben poner en marcha a partir de ahora.

https://www.ft.com/content/a35244e6-6d2e-11e7-bfeb-33fe0c5b7eaa

‘Los kurdos no tienen más amigos que las montañas’

Juan Manuel Olarieta

Así dice un viejo proverbio kurdo: “No tenemos más amigos que las montañas”, que es tanto como decir que los kurdos no tienen amigos; ningún amigo. No es cierto. Si en las redes sociales todos buscan amigos, en Oriente Medio no hace falta: son los amigos los que te buscan.

Los nacionalistas kurdos han encontrado a su “amigo americano”, del que esperan que les saque de un atolladero histórico, aunque quien encuentra determinados amigos, encuentra también determinados enemigos, sobre todo cuando hablamos de una guerra. Entonces, ¿quién es el enemigo común de estadounidenses y kurdos en Oriente Medio?, ¿el yihadismo?, ¿está luchando Estados Unidos contra el yihadismo en Oriente Medio?

El planteamiento de las relaciones entre imperialistas y kurdos en Oriente Medio está viciado de raíz. Quizá la mejor manera de verlo sea analizar el desarrollo de la situación en Irak, donde los kurdos fueron los grandes beneficiarios de la invasión imperialista en 2003 y la posterior explosión yihadista, tambien favorecida por el imperialismo.

Lo mismo que en Siria, a pesar de las novelas idealistas, en Irak los kurdos nunca se plantearon una batalla contra el Estado Islámico; se limitaron a defender las posiciones que Estados Unidos les entregó en bandeja tras la invasión y partición de Irak en 2003. En Rojava la Batalla de Kobane no fue un ataque a los yihadistas, sino un ataque de los yihadistas.

Cuando a partir de entonces los kurdos del PKK/PYD se lanzaron contra el Estado Islámico, las batallas se han librado fuera de Rojava, una vez que la captura de Alepo cambió el fiel de la balanza y siguiendo instrucciones de Estados Unidos.

Las relaciones entre el PKK/PYD y el gobierno regional del Kurdistán irakí son pésimas, por lo que Erdogan es gran amigo de unos kurdos y gran enemigo de los otros. Barzani mantuvo la compostura con los yihadistas mientras Turquía fue uno de sus grandes apoyos, es decir, hasta el fallido golpe de Estado del verano pasado.

Barzani empezó a movilizar a sus peshmergas con el retroceso territorial del Estado Islámico, cuyas posiciones empezó a ocupar, lo que ha generado el espinoso asuntos de los “territorios en litigio”, es decir, las zonas fronterizas que se reivindican como kurdas o como árabes.

Dichos territorios son objeto de un tratamiento especial en la Constitución irakí de 2005, que tenía prevista la celebración de un referéndum para resolver su estatuto antes de 2008. Dicho referéndum no se ha celebrado y actualmente están bajo el control del gobierno regional de Barzani, que ha llevado a cabo en ellas un proceso forzado de “kurdización” para disuadir a los refugiados árabes de que vuelvan a sus hogares.

Barzani y los peshmergas se justifican diciendo que originalmente dichos territorios eran kurdos y que Saddam Hussein llevó a cabo un proceso inverso, una “arabización forzada”.

Interesa ahora destacar dos de esos territorios, los de Kirkuk y Sinjar, que ayudan a explicar que las razones de la ocupación no son sólo de tipo nacional, sino económico.

El referéndum previsto para el 25 de setiembre comprende esos “territorios en disputa” y en el mismo no participarán los refugiados árabes que tuvieron que abandonar sus viviendas desde 2003 hasta ahora, es decir, que las cartas están marcadas, por lo que no se va a resolver ningún problema y se puede crear otro más.

Desde 2003 el busilis económico del Kurdistán irakí es el petróleo. Estados Unidos promueve la autonomía de Kurdistán para evitar que el petróleo caiga en manos de los yihadistas, al tiempo que se asegura un mecanismo de presión contra el gobierno central de Bagdad, agobiado por los gastos derivados de la guerra.

Es el “divide y vencerás” que desde siempre caracteriza al imperialismo, unido al sabio consejo de no poner todos los huevos en la misma cesta, lo que se pone de manifiesto no en la autonomía kurda sino exactamente en la autonomía financiera. ¿Quién paga los gastos del aparato del Estado en el Kurdistán irakí?

Un tercio de las reservas irakíes de petróleo están en las zonas controladas por Barzani, pero la Constitución le impide exportarlo sin autorización del gobierno central. Al mismo tiempo, éste debe entregar el 17 por ciento de los presupuestos públicos al gobierno regional. Como Bagdad no ha pagado ni un céntimo, el gobierno regional obtiene sus ingresos de la exportación ilegal de petróleo a través de... Turquía.

El gobierno central no puede pagar sus compromisos financieros porque, agobiado por el peso de la guerra, no tiene dinero para hacerlo. A partir de ahí, los kurdos han abierto las puertas a Turquía, donde refinan el petróleo a cambio de una parte del mismo. Además, han llegado las multinacionales petroleras, que hacen oídos sordos a los litigios jurídico-constitucionales: Exxon, Total, Chevron y Gazprom.

Turquía es el nudo de este enredo. Sin Erdogan no existiría el gobierno regional de Barzani, por lo que Ankara ha puesto sus condiciones: la autonomía le va bien, pero la independencia le parece demasiado.

El otro eslabón que une a Erdogan con Barzani es su mutua enemistad con el PKK, que ha alcanzado su paroxismo en la provincia de Sinjar, fronteriza con Siria, donde tras la evacuación del Estado Islámico, los peshmergas kurdo-irakíes vigilan a los kurdos del PKK/PYD, a los que consideran como una organización “turca”, es decir, que ni siquiera los consideran como parte de una misma nación.

La relación entre unos kurdos y otros no puede ser más tensa. Recientemente un comandante de los peshmergas kurdos decía que su verdadero enemigo no es el Estado Islámico sino el PKK/PYD. A su vez, estos reprochan a los otros su amistad con Erdogan.

Los peshmergas acusan al PKK/PYD de algo insólito: de mantener un acuerdo con Irán y, por esa vía, con el gobierno central de Bagdad. Es sorprendente porque el PKK mantiene una sucursal en Irán, el PJAK, que practica la lucha armada.

Sin embargo, está fuera de duda que el PKK tiene un canal de comunicación abierto con el gobierno de Teherán, por lo que las suspicacias del gobierno regional no son infundadas. Para ser más exactos, ese canal lo mantiene uno de los más importantes dirigentes del PKK, Cemil Bayik, cuyas relaciones con la facción de Öçalan no son buenas por importantes divergencias estratégicas.

Mientras desde hace años Öçalan pretende llegar a un acuerdo de alto el fuego con Erdogan, que no ha cuajado, Bayik es partidario de continuar con la lucha armada y es quien controla la frontera de Sinjar, donde recibe apoyo y financiación por parte de los iraníes.

El rompecabezas se puede seguir complicando con cuantas piezas queramos poner encima de la mesa: la alianza de Irán con la facción de Bayik cuenta con un aliado sorprendente en la Unión Patriótica del Kurdistán irakí que dirige Jalal Talabani, el enemigo histórico de Barzani...

En fin, en Oriente Medio hay tantos amigos como enemigos, en abundancia; incluso dentro de la misma familia kurda.


lunes, 24 de julio de 2017

Las grandes cadenas de comida rápida nos dan mierda para comer

Como ya sabemos, las grandes cadenas de comida rápida nos dan de comer mierda. Así lo prueba una nueva investigación de la BBC, que ha hallado patógenos en el hielo de Burger King, KFC y McDonald’s.

Un mes después de la polémica generada en Reino Unido por una investigación periodística que halló bacterias fecales en tres grandes cafeterías, la BBC ha revelado que estos patógenos también están presentes en el hielo de las bebidas que sirven Burger King, KFC y McDonald’s.

El programa de consumo Watchdog ha encontrado en estos restaurantes algún nivel de contaminación de una bacteria conocida como coliforme fecal que, de acuerdo con los criterios del gobierno británico, nunca debería estar presente en el agua para consumo humano, según publica The Independent.

Watchdog tomó muestras de las bebidas en diez establecimientos de cada cadena de comida rápida. El análisis encontró patógenos que se encuentran en las heces en siete muestras de KFC, seis de Burger King y tres de McDonald’s. La peor situación se detectó en cinco KFC y cuatro Burger King en los que la bacteria estaba presente en niveles “significativos”.

El experto Tony Lewis, del organismo profesional de salud ambiental, ha explicado a la BBC que, con esos resultados, se tiene que revisar qué está pasando con la gente que hace el hielo, la que está en contacto con él y lo traslada a la bebida de los clientes, y si se le está dando la limpieza adecuada a las máquinas. “Es extremadamente preocupante, cuando encontramos los niveles que hallamos aquí”, ha comentado.

En junio pasado, cuando las grandes cafeterías iniciaban sus campañas de bebidas frías para el verano, el mismo programa de la BBC encontró niveles “preocupantes” de bacterias fecales en productos de siete locales de Costa Coffee, tres de Caffè Nero y tres de Starbucks.

China considera que Palestina es el centro de la crisis de Oriente Medio

La gran sorpresa se produjo el miércoles de la semana pasada, cuando los ministros de Asuntos Exteriores de Qatar y Emiratos Árabes Unidos viajaron a Pekín, donde negociaron la crisis interna de los países del Golfo.

Las preguntas son todas obvias: ¿qué papel juega China en Oriente Medio?, ¿por qué a Pekín y no a Washigton?

La respuesta es que mientras Estados Unidos es parte del problema de Oriente Medio, China se ofrece como una solución, al menos posible, ya que trata de ejercer una mediación.

La conclusión también es una constatación muy obvia: los problemas de Oriente Medio ya no pasan por las manos de Washington.

En Pekín los cancilleres árabes se encontraron con una propuesta de su colega chino Wang Yi que contenía tres puntos, según el comunicado oficial del Ministerio. El primero es resolver las diferencias entre las partes por vías políticas. La segunda es defender una “solución árabe” en el marco del Consejo de Cooperación del Golfo, mientras los demás países deben respetar los principios de no injerencia. El tercero es la iniciación de negociaciones entre todas las partes implicadas, empezando por un rechazo del terrorismo.

China ha ofrecido su mediación, tanto a Emiratos como a Qatar, lo cual ha sido muy bien recibido porque sus propuestas se basan en la seguridad, la estabilidad y el mantenimiento del “statu quo” regional.

Otro aspecto importante es que China se preocupa por destacar que no tienen las manos atadas por nada ni por nadie, en el sentido de que sus propuestas son absolutamente independientes de las rusas, las iraníes y las turcas, aunque en ningún caso contradictorias con ellas.

Lo mismo cabe decir de las iniciativas adoptadas por Estados Unidos: China se preocupa por destacar que no tiene ninguna intención de sabotearlas.

El gobierno de Pekín toma, pues, parte activa en la crisis del Golfo, lo mismo que en toda la situación en Oriente Medio, cuya inestabilidad puede repercutir seriamente en otras regiones del mundo.

“La cuestión palestina está en el origen de los problemas de Oriente Medio”, dice un rotundo comunicado oficial del Ministerio chino de Asuntos Exteriores. “La paz y el desarrollo de toda la región dependen del arreglo justo y apropiado de la cuestión palestina”.

Así se explica la visita de Mahmud Abbas a Pekín la semana anterior y la propuesta de cuatro puntos del Presidente Xi Jinping en persona para avanzar en la solución del contencioso palestino, la principal de las cuales es que la solución política en Palestina pasa por la creación de dos Estados.

China pretende que la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU se ponga en funcionamiento de manera efectiva y que se paralice inmediatamente la construcción de nuevos asentamientos sionistas en los territorios ocupados por Israel.

Además, Xi Jinping propuso un mecanismo trilateral de negociaciones con Palestina e Israel, a los que incluye dentro del proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.

Lo interesante no es sólo que China ha dejado de “mirar y ver” para mostrarse activa, con iniciativa, sino que además sus propuestas son estratégicas.

Para acabar: estamos ante otra muestra de que las potencias occidentales empiezan a ser marginales en Oriente Medio.

El jefe del Estado Mayor del ejército francés fue uno de los defensores de los genocidas ruandeses

El general François Lecointre
“Todo por la patria”. Cada ejército es custodio de sus mejores proezas nacionales. La del español se esfuerza por preservar el espíritu fascista del 18 de julio de 1936; el francés guarda las matanzas coloniales como su tesoro más preciado.

En 1994 el actual Jefe del Estado Mayor del ejército galo, el general François Lecointre, fue uno de los defensores de los genocidas ruandeses. En aquel momento, el general, que entonces era capitán de infantería de marina, estaba presente en el país de los Grandes Lagos, dentro de la Operación Turquesa que los colonialistas franceses llevaban a cabo en la región.

El general Lecointre ha sustituido a la cabeza del ejército francés a otro alto oficial, Pierre de Villiers, que dimitió de su cargo con la llegada de Macron con muy malas maneras, algo inédito en los anales de la V República.

¿Motivo? Los recortes del presupuesto castrense, que dejan a Francia “indefensa” y desafían las exigencias de rearme a ultranza de Trump. Son lentejas: en 2013 Francia aprobó unos proyectos militaristas que no puede pagar. Es así de simple.

El genocida Alfred Musema
Su sucesor es más cutre, del estilo de Millán Astray o Franco, un “africanista” a quien el pasado le salpica. Durante el genocidio de Ruanda, el general colaboró con Alfred Musema, director de una fábrica de té que en julio de 1994 albergó a las tropas francesas desplegadas en la región.

¿Quién es Musema? Uno de los condenados en enero de 2000 a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional como autor, entre otros, del genocidio de 1994.

Una carta dirigida por Lecointre el 18 de julio [¡será casualidad!] de 1994 a Musema muestra una enorme familiaridad entre ambos. Presente sobre el terreno en el mismo momento de la gran matanza, el general francés no muestra ninguna intención de impedir las actividades de su amigo, e incluso colabora con él, como dice Jacques Morel en el diario L’Humanité.

El ejército francés está metido hasta el cuello en el genocidio. Además de Lecointre, también participaron el actual subjefe de Estado Mayor, Grégoire de Saint-Quentin, así como el general Bruno Guibert, comandante de otro despliegue del ejército francés en África: la Operación Barkhane en Mali, donde controlan la extracción de uranio para las plantas nucleares francesas.

domingo, 23 de julio de 2017

La prensa israelí lamenta la derrota de Estados Unidos y sus peones yihadistas en Siria

Lo mejor de los fracasos es cuando se tienen que verbalizar y argumentar explícitamente. Así, ayer el diario israelí Haaretz anunciaba la derrota de Estados Unidos en Siria, un país al que acusa de “ofrecer Siria en bandeja de plata a Irán y a Rusia”.

El artículo aludía a la decisión de Trump de suspender la ayuda militar de la CIA a los “rebeldes sirios” como un regalo a los rusos y a los sirios.

El fracaso, pues, se extiende también a Israel, lo que ha encendido la ira de un diario de los que se pueden considerar como “templados”. Ellos hubieran preferido la victoria de Al-Qaeda o del Califato Islámico.

El diario evoca la desmoralización que se ha extendido entre los yihadistas, tras sentirse abandonados por sus patrocinadores porque la decisión de Washington acarrea la de sus lacayos, es decir, los países del Golfo. Sin esa ayuda los yihadistas no son nada; nunca lo fueron.

Todo comenzó con la derrota en Alepo, dice Haaretz, que inutilizó militarmente a los yihadistas, con los que tampoco cuenta nadie en el terreno político.

Incluso el gobierno de Obama se había dado cuenta de ello. El ataque al aeródromo de Shayraat fue un espejismo; los acontecimientos iban en la dirección opuesta.

“Aunque es verdad que los americanos siguen sosteniendo a los kurdos de Siria frente al Califato Islámico en el norte, no es menos cierto que en el sur son Irán y Rusia los que se encargarán de garantizar la seguridad, instaurar la zona de distensión y, sobre todo, de tomar la iniciativa política”, afirma el diario.

Queda saber lo que harán las monarquías del Golfo con las tropas yihadistas, una vez que Estados Unidos se ha desentendido de ellas. Posiblemente sigan sosteniéndolas, añade Haaretz, a pesar de la deserción de Washington.

Pero esa no es la cuestión fundamental para Israel. Lo que les preocupa a los sionistas es la escalada de la tensión entre Estados Unidos y Turquía. Tanto para el Pentágono como la para la OTAN, que un agencia de noticias turca haya publicado los emplazamientos de las bases militares en Rojava es una “traición”.

El creciente rearme de los kurdos con equipos militares muy sofisticados está desatando la reacción de los turcos, cada vez más distantes de Estados Unidos. En Ankara nadie duda de que dichas armas se volverán contra Turquía tarde o temprano y que la pertenencia de Turquía a la OTAN no les otorga ningún beneficio: Estados Unidos ha preferido a los kurdos antes que a sus “socios” de la OTAN.

Pero si a Turquía no le sirve para nada su alianza con Estados Unidos, a los kurdos tampoco. Tarde o temprano los kurdos acabarán por recurrir a Irán o a Rusia, si quieren obtener alguna de sus reivindicaciones, añade Haaretz.

El análisis del fracaso acaba así: en Siria todas las miradas se vuelven hacia Irán y Rusia porque Estados Unidos ha “desertado” del escenario. La iniciativa la tienen esos dos países, tanto en el terreno militar como en el político, concluye el diario israelí.

Rusia alcanza un acuerdo con los yihadistas para un alto el fuego duradero en Siria

Mohamed Alush en Astana
Ayer Rusia alcanzó un acuerdo en El Cairo con los grupos yihadistas para crear una zona de distensión en el enclave de La Ghouta oriental, cerca de Damasco, según anunció el Ministerio ruso de Defensa en un comunicado oficial.

Los límites territoriales de dicha zona han sido definidos por ambas partes de mutuo acuerdo y dentro de ellos se producirá un despliegue de fuerzas encargado de garantizar el alto el fuego.

También ha existido acuerdo para abrir rutas de aprovisionamiento y ayuda humanitaria para las zonas de distensión, de las que podrán beneficiarse tanto las poblaciones que la habitan como los propios yihadistas.

En los próximos días se espera la llegada del primer convoy humanitario para evacuar a los heridos más graves hacia centros hospitalarios.

A comienzos de este mes, las conversaciones multilaterales de Astana no habían logrado un acuerdo para crear varias zonas de distensión y alto el fuego duradero en Siria.

En ellas se planteó la posibilidad de desplegar fuerzas de mantenimiento de la paz en cuatro zonas de Idlib, la provincia de Homs, la Ghouta oriental y otra al sur de Siria.

Otro de los aspectos fundamentales que se negociaron en Astana se refería a la creación de un centro de coordinación y vigilancia del alto el fuego, así como un “mandato” dirigido a fuerzas extranjeras para que aseguraran las zonas de distensión, a las que se dotaría del derecho de recurrir a la fuerza.

La última semana de agosto está prevista otra reunión en Astana de los grupos yihadistas con delegados turcos e iraníes.

El comunicado del Ministerio ruso de Defensa no concreta con qué grupos ha alcanzado el acuerdo, ni qué tropas extranjeras asegurarán el alto el fuego en las zonas de distensión.

Se dispara el número de accidentes laborales a causa de la precariedad en el empleo

Un total de 246 trabajadores han fallecido de enero a mayo de 2017 en los 535.713 accidentes laborales que se han producido en este periodo, un 2 por ciento más que el año anterior. El aumento continuo de la siniestralidad laboral es una muestra más de la precariedad del empleo, de la subcontratación y el incremento de la explotación.

De enero a mayo de 2017 se han producido 10.548 accidentes laborales más que en el mismo periodo del año pasado. Del total de accidentes laborales, 237.570 fueron con baja (un aumento del 5 por ciento respecto al año anterior) y 298.143 fueron sin baja (un descenso del 0,2 por ciento).

Las condiciones de trabajo son cada vez más precarias y el capital tiende a reducir costes que hacen recaer de manera exclusiva en los trabajadores, haciendo que el empleo sea cada vez más inseguro y nada saludable.

Según gravedad del accidente, de los 205.454 accidentes de trabajo con baja en jornada laboral, se registraron 1.528 accidentes graves en jornada de trabajo, 87 más que en el mismo periodo del año anterior (+6 por ciento), y un total de 203 accidentes mortales en jornada de trabajo, 17 más que en igual periodo del año anterior (+9 por ciento).

Un total de 143.870 accidentes de trabajo con baja en jornada laboral (un 70 por ciento) afectaron a hombres, mientras que 61.584 (un 30 por ciento) afectaron a mujeres. Registrándose un aumento en el total de accidentes respecto al mismo periodo del año anterior del 6,7 por ciento para los hombres y del 1,2 por ciento para las mujeres.

En cuanto a la edad, destaca la elevada siniestralidad en los jóvenes. Del total de accidentes producidos en jornada laboral en este periodo de tiempo 56.667 (28 por ciento) han sido sufridos por un trabajador o trabajadora con menos de 35 años. De ellos, 266 han sido accidentes graves y 18 los mortales.

El 59 por ciento de los trabajadores/as accidentados en jornada laboral tenían una edad comprendida entre los 35 y 54 años, con un total de accidentes de 120.754. De ellos 865 han sido accidentes graves y 110 mortales. Los trabajadores y trabajadoras mayores de 54 años, han sufrido un total de 28.033 accidentes laborales en jornada laboral, un 14 por ciento. De ellos 397 han sido graves y 75 mortales.

La causa principal de los accidentes con baja sigue siendo los sobreesfuerzos físicos sobre el sistema músculo esquelético, con 79.325 casos. En segundo lugar, se sitúan los choques o golpes contra objeto inmóvil como caídas o tropiezos que registra 50.998 accidentes. La tercera causa más frecuente de accidente con baja es el choque contra objetos en movimiento, generando un total de 28.879.

Estos tres tipos de formas o contactos abarcan un 77 por ciento del total de los casos. Todas estas causas son fácilmente evitables si las empresas dejaran de considerar la prevención como un gasto en lugar de una inversión, e implantasen medidas de seguridad adecuadas en los centros de trabajo.

Del total de fallecimientos, 203 ocurrieron durante la jornada de trabajo y 43 fueron in itinere. Se registra un incremento de 17 muertes en los accidentes ocurridos durante la jornada laboral (9 por ciento) y un descenso de 17 fallecimientos en los accidentes in itinere (-28,3 por ciento), comparando estos datos con los de mayo de 2016.

Las principales causas de fallecimiento durante la jornada laboral siguen siendo los infartos y derrames cerebrales con 96 fallecimientos, un 1,1 por ciento más que en 2016, seguidos de los accidentes de tráfico (31 fallecimientos) y quedar atrapados, ser aplastado o sufrir una amputación (30 fallecimientos).

En cuanto al índice de incidencia del total de los accidentes de trabajo con baja laboral, es de 275 accidentes por cien mil trabajadores al mes, lo que supone un 1,1 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Por otra parte, las industrias extractivas es la sección de actividad que presenta el mayor índice de incidencia, siendo este de 730,5 accidentes por cien mil trabajadores, seguido de Construcción con un índice de 594,4. Los índices de incidencia que más se incrementan son los correspondientes a la Agricultura, ganadería, silvicultura y pesca con (40,0 por ciento); Construcción con (35,9 por ciento) y la industria manufacturera con (13,1 por ciento).

Por otra parte, el índice de incidencia de los accidentes mortales asciende a 0,272 accidentes mortales por cada 100.000 trabajadores. El agrario es el sector con el mayor índice de incidencia relativo a accidentes mortales siendo de 0,859, seguido muy de cerca de la construcción (0,742), y de la industria con un índice de 0,429, en último lugar como viene siendo habitual, se sitúa el sector servicios con un índice de 0,170 puntos, el único por debajo de la media.

El gobierno de Kiev envía a los perros fascistas a ‘limpiar’ los barrios del Donbas

El gobierno de Kiev ha enviado unidades adicionales fascistas y de servicios de seguridad de Ucrania a los barrios de Donbass que se encuentran en la primera línea del frente, según ha anunciado Eduard Basurin, subcomandante de las fuerzas armadas de la República Popular de Donetsk.

Los fascistas necesitan “depurar” los pueblos que están bajo control de las fuerzas armadas de Ucrania de los simpatizantes de la República Popular. Al barrio de Krasnogorovka ha llegado una unidad de “voluntarios”, que forman parte de la organización fascista “Sector Derecho”.

Segun Basurin, la “depuración” del territorio se inició antes de la llegada de los fascistas. En los tres últimos días 40 personas han desaparecido, todos ellos civiles de barrios situados en primera línea del frente bajo el control del ejército ucraniano. La “limpieza” tiene como fin poner fin a la filtración de información sobre la ubicación y movimientos de las fuerzas armadas ucranianas.

“Nuestra inteligencia observa las detenciones de civiles en Tonenkoe, Netailovo, Krasnogolovka, Peski por agentes de servicios de seguridad ucranianos desde el 30 de junio. Los civiles informan sobre la desaparición de más que 40 personas en total en estas localidades en tres últimos días. Tiene que ver con la intención de las fuerzas armadas ucranianas de depurar dichos territorios de civiles indeseables que informan sobre la acumulación del armamento prohibido de las fuerzas armadas de Ucrania”, dijo Basurin.

La detección de civiles leales a la República Popular de Donetsk se realiza supuestamente por medio de escuchas de conversaciones telefónicas. A su vez, las autoridades de la República Popular de Donetsk instan a los habitantes de los territorios controlados por las fuerzas armadas de Ucrania a minimizar el uso de canales de comunicación abiertos. Se conocen casos de intentos de reclutamiento de los militantes de las Fuerzas Armadas de la República Popular de Donetsk por agentes de servicios de seguridad de Ucrania a través de la tortura de sus parientes que están en el territorio bajo control ucraniano.

Las hostilidades en el territorio de las Repúblicas Populares de Donetsk y de Lugansk se iniciaron en 2014. Tras el golpe de Estado en Ucrania, los habitantes de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk se negaron a reconocer el gobierno ucraniano, que había llegado al poder en medio de un baño de sangre.

En abril de 2014 el presidente de Ucrania Petro Poroshenko inició las hostilidades contra la población de Donbass. Las Fuerzas armadas de Ucrania fueron reforzadas con vehículos blindados, helicópteros y artillería.

Según la ONU, solo en diciembre de 2016 hubo 32.856 víctimas de la guerra en el este de Ucrania, de los que 10.056 resultaron muertos. Más de un millón de personas se han refugiado en otros países.

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