martes, 14 de julio de 2020

Bill Gates: ‘el campeón de las soluciones médicas basadas en la ciencia’

La pandemia ha convertido a Bill Gates en un héroe. El Washington Post lo calificó como “un campeón de las soluciones basadas en la ciencia”, mientras que el New York Times lo aclamó como “el hombre más interesante del mundo”. Gates protagoniza la serie documental de Netflix “Pandemia”, estrenada semanas antes de que el coronavirus llegara a Estados Unidos y producida por la corresponsal del New York Times, Sheri Fink, que anteriormente trabajó para tres tinglados financiados por Gates: Pro Publica, New America Foundation y International Medical Corps.

Gates financia a las grandes cadenas de comunicación y éstas le correspoden llenándole de elogios y denostando cualquier opinión crítica. Gracias a la extensión de la pandemia por Estados Unidos, Gates ha aparecido en cada una de las más importantes cadenas de comunicación: CNN, CNBC, Fox, PBS, BBC, CBS, MSNBC, The Daily Show y The Ellen Show. En la BBC, Gates se describió a sí mismo como un “experto en salud”. Una revista de moda como Vogue pregunta: “¿Por qué no está Bill Gates dirigiendo el equipo de trabajo [de la Casa Blanca] sobre el coronavirus?” (2).

Una intensa campaña de propaganda se combina con la actividad “desinteresada” de una red de fundaciones benéficas, como corresponde al ámbito de la salud, que culminan en la OMS. Detrás de esa tela de araña están los beneficios de la industria farmacéutica, el cemento que suelda cada una de las piezas.

La Fundación Gates es la mayor del mundo, con más de 51.000 millones de dólares en activos a finales del año pasado. La mayoría de sus recursos están destinados a “reducir las muertes por enfermedades infecciosas”.

Según Gates, la distribución de una vacuna contra el coronavirus a la población mundial es “la solución definitiva” a la epidemia. Por su parte, el director general de la Fundación Gates, Mark Suzman, proclamó que “una vacuna eficaz debe estar disponible para 7.000 millones de personas”.

Pero aunque la vacuna sea una pócima milagrosa, no cabe descartar que algo pueda fallar. Por eso en junio Melinda Gates le dijo a la revista Time que los primeros en ser vacunados debían ser los negros de Estados Unidos (3). Sus vidas importan menos, sobre todo si son pobres.

Gates es la mayor fuente de financiación de los laboratorios de vacunas del mundo. Ha destinado más de 300 millones de dólares a la del coronavirus (4) y ha apoyado los ensayos de empresas como Inovio Pharmaceuticals, AstraZeneca y Moderna.

Su Fundación ha creado y financiado la Coalición para la Preparación ante Epidemias (CEPI), que ha invertido hasta 480 millones de dólares en “una amplia gama de candidatos a vacunas y plataformas tecnológicas” (5).

¿Dilapida Gates su dinero?, ¿lo derrocha en labores benéficas?, ¿es un filántropo, como dice la prensa? Nada más lejos de la realidad: a pesar de tantas y tan generosas “ayudas”, su fortuna se ha duplicado en las últimas dos décadas.

Gates es el mascarón de proa de los grandes monopolios farmacéuticos. No gasta ni un céntimo; lo invierte. Al tiempo que promueve la vacunación masiva, su Fundación compra acciones en las empresas que las fabrican y las distribuyen. Actualmente la Fundación es accionista de empresas farmacéuticas como Merck, GSK (GlaxoSmithKline), Eli Lilly, Pfizer, Novartis y Sanofi (6).

No lo oculta. En su sitio web, la Fundación afirma que su misión es buscar “oportunidades de beneficio mutuo” con ese tipo de empresas. “Estamos buscando modelos más eficaces de colaboración con los principales fabricantes de vacunas para identificar y aplicar mejor las oportunidades de beneficio mutuo” (7).

Los cabecillas pasan de la Fundación a las empresas, y también recorren el viaje de vuelta. Kate James trabajó en GSK (GlaxoSmithKline) durante casi 10 años y luego se convirtió en la Directora de Comunicación de la Fundación Gates.

Penny Heaton, antigua directora de los planes de vacunación de la Fundación y actual directora del Instituto de Investigación Médica Bill & Melinda Gates, proviene de las mayores empresas mundiales de la farmacia: Merck y Novartis.

El Presidente de la Fundación para la Salud Mundial, Trevor Mundel, ha ocupado puestos de responsabilidad en Novartis y Pfizer. Su predecesor, Tachi Yamada, fue anteriormente un ejecutivo de alto rango en GSK.

Gates ha creado todo un modelo de negocio en materia de salud: inventa la necesidad (pandemia) y después el remedio (vacuna). Para ampliar el mercado y los beneficios es necesario que haya enfermedades y epidemias; cuantas más mejor.

(1) https://www.washingtonpost.com%2ftechnology%2f2020%2f05%2f02%2fbill-gates-coronavirus-science%2f/
(2) https://www.vogue.com/article/bill-gates-trump-who-coronavirus-task-force
(3) https://time.com/5847483/melinda-gates-covid-19/
(4) https://www.gatesfoundation.org/Media-Center/Press-Releases/2020/05/Bill-and-Melinda-Gates-Foundation-Statement-about-todays-Coronavirus-Global-Response-Summit
(5) https://cepi.net/research_dev/our-portfolio/
(6) https://www.thenation.com/article/society/bill-gates-foundation-philanthropy/
(7) https://web.archive.org/web/20200312034216/https://www.gatesfoundation.org/What-We-Do/Global-Health/Discovery-and-Translational-Scienceshttps://web.archive.org/web/20200312034216/https://www.gatesfoundation.org/What-We-Do/Global-Health/Discovery-and-Translational-Sciences



Bill Gates era un asiduo del patrón de la pedofilia para la alta sociedad: Jeffrey Epstein

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid condena a un bufete de abogados por denunciar un caso de corrupción

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha inadmitido la querella presentada por Arriaga Asociados contra siete magistrados de la Sección 28 de la Audiencia Provincial de Madrid, en la que les acusaba de un supuesto delito de prevaricación “por dictar una sentencia que va en contra de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE)” y además les ha impuesto una multa de 6000 euros "por mala fe". Se trata de uno de los casos de corrupción organizada desde el poder judicial más graves y que más afecta a las cuentas de la banca, que apenas ha tenido difusión.

La querella se basaba en que la resolución de la audiencia era un acto de desobediencia al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que ha dictaminado que las cláusulas hipotecaria denominadas IRPH, un tipo de interés que pactaban los bancos y cajas y que era anormalmente alto respecto a otros como el Euríbor, deben ser objeto de examen de abusividad por los órganos judiciales.

El tribunal de la Sala de lo Civil y Penal Tribunal, compuesto por los jueces Celso Rodríguez Padrón, presidente del tribunal y miembro de la sala que condenó a la diputada de Podemos Isabel Serra a 19 meses de cárcel por intentar parar un desahucio, Ricardo Rodríguez Fernández y Francisco José Goyena Salgado, ponente de aquella sentencia, han inadmitido la querella del bufete alegando que “con independencia del acierto jurídico de la sentencia dictada por los magistrados querellados, que deberá ser evaluado a resultas de un eventual recurso de casación, la sentencia no puede ser calificada en modo alguno de arbitraria o de irrazonable, así como tampoco de ajena a los métodos de interpretación admisibles en Derecho, por lo que no es susceptible bajo ningún concepto de ser tildada de prevaricadora”.

La conclusión a la que llegan los magistrados, en sintonía con otros tribunales españoles, donde se presentaron querellas similares, es que “no existen indicios suficientes que permitan considerar la existencia de un delito de prevaricación judicial, ni dolosa ni imprudente, en la sentencia dictada”. Y califican la querella como “un ejemplo patente, claro y manifiesto (esto es, palmario) de un ejercicio abusivo de la acción popular penal”.

El auto, que condena al despacho a 6000 euros de multa por supuesta mala fe, se publica incluso tras la difusión por Anonymous de un vídeo de un magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona en una charla con abogados de bancos, donde ofrece argumentos para que las diferentes audiencias puedan desobedecer al criterio del Tribunal Europeo, favorable a los consumidores, con posibilidades de exito.

lunes, 13 de julio de 2020

El complot de los neonazis para dar un golpe de Estado en Alemania

KSK: las tropas especiales de la policía alemana
“Día X” era el nombre clave para designar la fecha en que grupos neonazis alemanes infiltrados en el Ejército, policías y otros organismos del Estado del país europeo tenían pensado realizar un golpe de Estado para derrocar al gobierno. La cantidad de armas encontradas, así como el nivel de injerencia en diversos aparatos públicos y la ideologización nazi de los uniformados preocupan al gobierno.

Los planes de los grupos nazis para derrocar el Gobierno alemán estaban mucho más avanzados de lo que se sospechaba y se estaban aprovechando de la pandemia.

La experta en seguridad nacional de “Die Linke” (La Izquierda), Martina Renner, señala que con la actual crisis sanitaria, el terrorismo nazi viera una oportunidad, afirmando en una entrevista que “es un sueño para los golpistas de derecha. No puedo imaginarme que estén sentados en sus casas sin hacer nada”.

En junio de 2019 fueron detenidos varios integrantes de las Fuerzas Especiales de la Policía del Estado de Mecklemburgo-Antepomerania, tanto activos como en retiro, acusados de haber facilitado grandes cantidades de munición y armamento a uno de estos grupos, pues en casa de su presunto cabecilla, un miembro suspendido de un comando especial de la policía de ese Estado, fueron encontrados no sólo decenas de miles de cartuchos de munición, sino incluso un subfusil de la Policía Federal. Según las investigaciones, la munición procedía de fuerzas especiales de la Policía y del Ejército repartidas por todo el país. Unas 1.200 balas provenían del estado de Renania del Norte-Westfalia y también se identificó munición perteneciente a Baviera. Sin embargo, las autoridades pertinentes de ambos “landes” no son capaces de aclarar la desaparición de este armamento.

A esto se debe sumar que el pasado 30 de junio la ministra de Defensa del gobierno federal de Alemania, Annegret Kramp-Karrenbauer, anunció la disolución de la segunda compañía de combate del Comando de Fuerzas Especiales (KSK) tras comprobarse vínculos de sus miembros con grupos nazis.

“El KSK no puede continuar bajo su forma actual”, afirmó la ministra al periódico Süddeutsche Zeitung confirmando la disolución inmediata de la segunda compañía de las Fuerzas Especiales, donde han sido detectados los escándalos políticos más importantes. La unidad será disuelta sin ser reemplazada.

Durante el mes de mayo, un miembro de la KSK fue detenido por haber escondido en el jardín de su casa explosivos, armas y municiones robados al Ejército, además indumentaria, literatura y símbolos de ideología nazi. Este oficial tenía más de 6.000 cartuchos de munición, dos kilos de explosivos y varios tipos de armas.

Ante esta información, el Bundestag (parlamento federal alemán) anunció, además de la disolución de este cuerpo uniformado, una serie de reformas con que pretende poner fin a las actividades de los neonazis en el ejército, señalando además que no descarta la posibilidad de una disolución total del cuerpo de élite.

El paquete de reformas tiene consecuencias inmediatas para el comando. Por ejemplo, el ministerio informó al Bundestag que todos sus ejercicios internacionales se suspenderán completamente por el momento. También en el caso de las misiones exteriores de la Bundeswehr, como en Afganistán o Malí, las unidades del KSK serán reemplazadas por otras fuerzas.

https://resumen.cl/articulos/el-complot-descubierto-de-la-extrema-derecha-alemana-para-un-golpe-de-estado/

El modelo sanitario de la OMS sólo causa furor si no procede de China

Bruce Aylward: regreso de Wuhan
La OMS no es peor que cualquier otra de las muchas organizaciones internacionales que existen, como la Organización de Estados Americanos o la de la Energía Atómica. La diferencia es que su cometido es preservar la salud del mundo.

Si una organización internacional no respalda a Estados Unidos, queda fuera de juego. Muchas de ellas no tienen otra función que revestir las decisiones estadounidenses como si fueran algo distinto de lo que son, estadounidenses, y como si tuvieran alguna relación con la salud.

En el caso de la pandemia de coronavirus, Estados Unidos forzó a la OMS a emitir dos declaraciones que no quería aprobar, entre otras razones porque en dicho momento en el mundo sólo se contabilizaban 4.210 muertes imputables al “nuevo virus”, una cifra irrisoria.

El objetivo era el mismo que los imperialistas persiguen en Hong Kong o con Huawei: bloquear a China del comercio internacional, aunque esta vez con una coartada sanitaria.

Como suele ocurrir, a Estados Unidos el tiro le salió por la culata. China paró el golpe y obtuvo un rotundo éxito porque sabía lo que le esperaba y lo tenía todo preparado de antemano. La OMS puso a China como ejemplo de lo que todos debían hacer ante la pandemia: el confinamiento.

El 25 de febrero la OMS organizó en Ginebra una rueda de prensa en la que el epidemiólogo Bruce Aylward, que regresaba de dirigir la misión de la OMS en Wuhan dijo: “Si hubiera estado infectado me hubiera gustado que me trataran en China” (1). Desde el estrado su colega Margaret Harris, que también había participado en la misión, asentía.

China había ganado la partida. La pandemia había desaparecido en pocas semanas y había impuesto su modelo de actuación al mundo entero, con el apoyo de la OMS, cuyo informe no deja lugar a dudas (2). Muchos países recurrieron a China cuando se creyeron con la soga al cuello.

También es normal que Estados Unidos saliera de la OMS por la puerta falsa y con el rabo entre las piernas. Hasta el redactor jefe de The Lancet, Richard Horton, publicó un artículo el 25 de abril afirmando que Trump estaba equivocado sobre la OMS (3).

Las grandes cadenas de comunicación se vieron en un aprieto y, por esta vez, callaron los halagos de la OMS hacia Pekín. Su postura contrasta con las revistas especializadas, entusiasmadas por el “modelo chino”. El observatorio estadounidense de medios de comunicación Fair destacó esta contradicción (4). Los medios generalistas sólo apelan a los informes de la OMS cuando les conviene o, en otras palabras: el mensaje que lanzan no tiene absolutamente nada que ver con el criterio de los expertos.

Veamos un par de ejemplos.

El 30 de marzo un artículo de The Lancet ponía en duda que los demás países del mundo fueran capces de hacer frente a la pandemia de la manera impecable en que lo había hecho China (5).

El 29 de marzo, la revista Science reconocía que China había logrado lo que pocas personas creían posible: contener un brote epidémico de enfermedades respiratorias (6).

Después se fue sabiendo que no era oro todo lo que relucía, que en China la burocracia sanitaria también sabe lanzar fuegos artificiales y que juega con los números como el mejor prestidigitador. Pero es una ingenuidad creer que en el mundo moderno las pandemias son algo diferentes de eso: de magia potagia.

(1) https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/who-audio-emergencies-coronavirus-press-conference-aylwardb-25feb2020-final.pdf
(2) https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/who-china-joint-mission-on-covid-19-final-report.pdf
(3) https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)30969-7/fulltext?dgcid=raven_jbs_etoc_email
(4) https://fair.org/home/you-dont-need-to-believe-china-about-chinas-coronavirus-success/
(5) https://www.thelancet.com/action/showPdf?pii=S1473-3099(20)30243-7
(6) https://www.sciencemag.org/news/2020/03/can-china-return-normalcy-while-keeping-coronavirus-check

Una escopeta de feria que fabrica ‘apestados’, ‘positivos’, ‘infectados”, ‘contagiados’ y ‘epidemias’

Las pruebas de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) no son una herramienta de diagnóstico médico y, en consecuencia, no sirven para detectar la presencia de coronavirus en el cuerpo de una persona.

Sin embargo, el 16 de marzo, en una conferencia de prensa, el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo: “Tenemos un mensaje simple para todos los países: pruebas, pruebas, pruebas” (1). Se refería a la necesidad de hacer tests PCR a la población con carácter general.

La panacea se difundió a través de las grandes cadenas de comunicación de todo el mundo, como Reuters (2) y la BBC (3). Había que inflar las cifras de “infectados” a toda costa para dar credibilidad al montaje.

El inventor de la PCR, Kary Mullis, que recibió el Premio Nóbel de Química en 1993 por su aportación, ya lo explicó: la PCR es una técnica para replicar secuencias de ADN o ARN millones de veces. Pero eso no muestra que dichas secuencias sean de origen viral (4). Con mucha más razón, no sirve para detectar una infección.

Así lo han reconocido los CDC: “La detección de ARN viral puede no indicar la presencia de un virus infeccioso o que el 2019-nCoV es el agente causante de los síntomas clínicos... esta prueba no puede descartar enfermedades causadas por otros patógenos bacterianos o virales” (5).

Por su parte, la FDA también ha admitido que “los resultados positivos [...] no descartan una infección bacteriana o una coinfección con otros virus. El agente detectado puede no ser la causa definitiva de la enfermedad” (6).

En 2007 un artículo publicado por el New York Times también lo reconoció. Se titulaba: “La fe en una prueba rápida conduce a epidemias que no son tales” (7).

La literatura científica al respecto es abrumadora, aunque no es necesario recurrir a ella porque los propios fabricantes de los aparatos del PCR lo dicen en sus folletos: no sirve para realizar diagnósticos médicos. En concreto, el que distribuye Roche dice expresamente que no detecta la infección de coronavirus.

Quizá los médicos no lean la letra pequeña de los aparatos que utilizan...

En mayo Jessica C. Watson, de la Universidad de Bristol, volvía sobre el asunto en un artículo publicado por  el British Medical Journal titulado “Interpretación de los resultados de la prueba Covid-19”, donde admite que la PCR no tiene un patrón de comparación para evaluar la precisión de sus resultados.

Para eludir la cuestión, Watson concluye que la propia PCR es “el mejor patrón disponible”, algo parecido a la prueba de San Anselmo para demostrar la existencia de dios. Una verdadera tautología.

En contra de lo que Watson afirma, el mejor patrón de comparación sólo puede ser el propio virus que, en este caso, como en otros, no ha sido aislado o purificado y, por lo tanto, su genoma no está identificado, por lo que la prueba PCR está muy lejos de ser concluyente.

La PCR es extremadamente sensible, lo que significa que puede detectar incluso los más pequeños segmentos de ADN o, como en el caso del coronavirus, de ARN. Lo que no puede es asegurar que procedan de un virus. Eso hay que determinarlo de antemano. Hay que demostrar que dichos segmentos forman parte del genoma del virus buscado. Para ello, previamente hay que aislar y purificar el supuesto virus.

Como eso no se ha llevado a cabo, han convertido a la PCR en otra de las escopetas de feria de la seudociencia moderna, una máquina para fabricar “apestados”, “positivos”, “infectados”, “contagiados” y “epidemias” cuyas consecuencias son realmente grotescas.

Por ejemplo, en febrero la burocracia sanitaria de Guangdong anunció que los “infectados” se habían recuperado totalmente de la “enfermedad” y que los tests empezaban a dar “negativo”. No obstante, después volvieron a dar “positivo” (8).

Un mes más tarde, un artículo publicado en el Journal of Medical Virology mostró que 29 de los 610 pacientes de un hospital de Wuhan tenían de 3 a 6 resultados de pruebas que oscilaban entre “negativo”, “positivo” y “dudoso” (9).

Un estudio en el que se realizaron pruebas casi a diario a 18 pacientes de Singapur, mostró que la mayoría pasó de “positivo” a “negativo” y de nuevo a “positivo” hasta cinco veces en una misma persona (10).

Wang Chen, presidente de la Academia china de Ciencias Médicas, reconoció en febrero que las pruebas PCR sólo tienen “una precisión del 30 al 50 por ciento” (11). Por lo tanto, la OMS debería reducir a la mitad el número de “contagiados” que hay en el mundo y luego debería explicar de qué exactamente se han “contagiado”.

(1) https://www.who.int/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19---16-march-2020
(2) https://www.reuters.com/article/us-healthcare-coronavirus-who/test-test-test-who-chiefs-coronavirus-message-to-world-idUSKBN2132S4
(3) https://www.bbc.com/news/av/world-51916707/who-head-our-key-message-is-test-test-test
(4) https://uncoverdc.com/2020/04/07/was-the-covid-19-test-meant-to-detect-a-virus/
(5) https://www.fda.gov/media/134922/download
(6) https://www.fda.gov/media/136151/download
(7) https://www.bmj.com/content/369/bmj.m1808
(8) https://www.zmescience.com/science/a-startling-number-of-coronavirus-patients-get-reinfected
(9) https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jmv.25786
(10) https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2762688
(11) https://www.scmp.com/tech/science-research/article/3049858/race-diagnose-treat-coronavirus-patients-constrained-shortage

La Generalitat busca 2.000 gorrillas sanitarios que estrechen la vigilancia sobre la población

Magda Campins necesita carnaza
Una vez desaparecido el estado de alarma, que ha supuesto un “artículo 155” encubierto, las comunidades autónomas han recuperado sus competencias en materia de salud pública y quieren demostrar que son más papistas que el gobierno central.

El estado de alarma les parece poco; no tienen bastante y los “rebrotes” les están proporcionando la mejor coartada.

La jefa de Medicina Preventiva y Epidemiología del hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Magda Campins, considera que en Cataluña harían falta "más de dos mil rastreadores" y que "no puede ser que solo haya ciento cincuenta".

Campis ha propuesto que los hospitales ayuden al Departamento de Salud a rastrear los casos de coronavirus. "Los hospitales podemos ayudar a hacer este rastreo con profesionales. Los casos que detectamos, podríamos hacer el rastreo de estos contactos, lo hemos propuesto al Departamento de Salud. Hace cinco días y no hemos recibido respuesta".

A su juicio, el centenar de personas que hay para hacer seguimiento de los contactos le parece "absolutamente insuficiente". Se debería ser mucho más ágil para formar cazarrecompensas para controlar a la población. "No hace falta que sean epidemiólgos, lo puede hacer cualquier persona que reciba unos consejos básicos".

El sistema de vigilancia y el rastreo de casos, en su opinión, se hace correctamente porque se pueden hacer pruebas a las personas con síntomas, pero el tema les preocupa "muchísimo".

Campins ha sido contundente al asegurar: "No puede ser que con los rebrotes que tenemos solo haya 150 o 180 personas haciendo rastreos. Deberían haber más de dos mil rastreadores para dar respuesta a lo que hay ahora y a lo que puede venir, que es más de lo que tenemos ahora".

Vamos a echar de menos al gobierno central y el estado de alarma. En las autonomías los descerebrados están mucho más perjudicados por la paranoia.

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20200712/magda-campins-jefa-epidemiologia-vall-dhebron-carencia-rastreadores-covid-8036834

domingo, 12 de julio de 2020

Los servicios de inteligencia europeos se preparan para un escenario de disturbios similar al serbio

LLos supuestos "rebrotes" comienzan a aumentar en algunos países europeos y el riesgo de disturbios sociales también aumenta, a medida que la paciencia con respecto a las restricciones del coronavirus va desapareciendo dramáticamente.

Luego de violentos enfrentamientos el martes en la capital serbia, Belgrado, como respuesta a la reimplantación del Estado de Alarma, "los gobiernos de todo el continente se están preparando para los enfrentamientos en sus propias calles", ha publicado Voice of America, el órgano de prensa del gobierno de los Estados Unidos.

Serbia pasó de las restricciones más estrictas en Europa a un levantamiento casi completo a principios de mayo. Sin embargo, un incremento de la estadística de positivos confirmados llevó a que se restableciera el toque de queda el fin de semana pasado.  

El presidente serbio, Aleksandar Vučić, describió la situación de la pandemia en Belgrado como "alarmante" y "crítica", ya que los hospitales de la ciudad están desbordados. Según el medio alemán DWN, los manifestantes que se enfrentaron a la policía eran "ultranacionalistas" serbios, lo que no quiere decir que ese adjetivo sea real.

La pandemia, según el informe, "ha conducido a que grupos subversivos que explotaron parcialmente las manifestaciones contra el confinamiento y las protestas contra el racismo hayan despertado la desconfianza de las instituciones gubernamentales". Y admite que "estos ataques organizados provienen de diferentes ideologías. Cualquiera que quiera ubicarlos ideológicamente de manera rígida comete un error flagrante".

Y analiza el caso de los recientes disturbios en Londres, París, Bruselas y Stuttgart de las últimas semanas, ya que "entre los manifestantes había mucha gente completamente apolítica". Participaron en los disturbios por razones "incomprensibles", dice el documento, e incluso por hartazgo, y las consignas eran difusas. Y este fenómeno fue particularmente notable en Stuttgart y Londres, donde había desde activistas pro Brexit hasta gente que duerme habitualmente en la calle.

La Comisión Europea advirtió el pasado martes que los miembros de la Unión entrarán en una profunda recesión este año y tomarán más tiempo del esperado para recuperarse de la crisis.

La economía de la UE se reducirá en un 8,3 por ciento en 2020, por ahora, ya que el pronóstico actualizado no contiene un posible "rebrote" que lleve aparejado nuevas restricciones y desate una turbulencia económica aún mayor. 

Según el Instituto de Economía y Paz (IEP), un think tank vinculado al Rotary Club, "se espera que la inestabilidad política aumente en Europa, y que aumenten los disturbios y las huelgas generales".

El fundador del IEP, Steve Killelea, dice que "es probable que el impacto económico del COVID-19 aumente las tensiones al aumentar el desempleo, aumentar la desigualdad y empeorar las condiciones de trabajo. Estamos en un punto crítico".

Hasta ahora, la mayoría de las protestas recientes vinculadas a la crisis del coronavirus han tenido lugar en Europa. Pero sólo el 35 por ciento de las 1600 protestas y huelgas fueron violentas en este trimestre. Ese es el porcentaje más bajo del mundo, según la red de medios europea Euractiv, pero que supone un incremento superior al 20% respecto al año anterior.

Los juzgados dejarán de informar a los usuarios de la Administración de Justicia sobre el estado de los procedimientos

Una circular del Consejo General del Poder Judicial que se ha distribuido entre los juzgados de toda España bajo el título Guía de buenas prácticas para la reactivación de la actividad judicial y adopción de medidas de salud profesional para la prevención de contagios en sedes judiciales, abre la veda a la "telematización" del acceso de los usuarios a sus expedientes y supone un hito en la restricción a los usuarios respecto a las causas que les incumben. Ha ocurrido en silencio y sin polvareda.

Desahucios, juicios por delitos leves (los antiguos juicios de faltas) o los juicios laborales, deberán ser consultados por las personas afectadas únicamente por teléfono, ya que si acuden a la sede de los juzgados más próxima el personal de seguridad tiene orden de no dejar pasar si no hay citación expresa. 

Para aquellos casos en los que resulte imprescindible acudir a la sede judicial, será necesario obtener previamente la correspondiente cita, que salvo excepciones, no se están dando en ningún sitio.

Dicho sea de otro modo: aquellos que tengan causas pendientes en un juzgado deberán fiarse de lo que les diga el empleado de turno. Esta modalidad de "justicia telemática" aplica la misma lógica que ocurrió cuando los bancos, asediados durante la crisis de 2008 por las protestas de familias afectadas por hipotecas basura, empezaron a "telematizar" sus servicios y pasaron de manera masiva a la banca online. Se redujeron los escraches, las manifestaciones y los sabotajes.

La imposibilidad física de acudir a un juzgado, protestar ante el empleado o impedir el acceso al despacho del juez que haya dictado una sentencia abominable, algo bastante habitual, es el escudo perfecto para que la actuación judicial -la que más va a intervenir en la gestión de la crisis económica- quede alejada de críticas y protestas, mediante un modelo de gestión procesal que ha venido para quedarse.

La mentira como arma política

Bianchi

En política, como en las guerras -otra forma de hacer "política"-, la verdad es un lujo sacrificado en el ara de lo que da en llamarse "realidad" construida por los neosofistas al servicio del poder establecido. No me refiero a no importa qué stablishment -como harían los anarquistas-, sino al único que he conocido: el poder de la burguesía, en su variante fascista y neofascista, como clase dominante y el capitalismo como modo de producción basado en la explotación del hombre por el hombre. Como comunista, mi lucha está por la  desaparición de las clases sociales y la emancipación de la gran mayoría de la sociedad, otrosí las clases trabajadoras y su dictadura transitoria sobre las minorías explotadoras. Esto que digo ni es una utopía cabetiana ni una petición de principio, salvo para los que nieguen la lucha de clases como motor de la historia. La filosofía política se divide entre quienes apuestan por conciliar los contrapuestos intereses entre la burguesía y el proletariado bajo el capitalismo, y quienes optan por agudizar las contradicciones de clase como modo de consumar esa gran tragedia que es una revolución que arroje al museo de la historia a quienes chupan la sangre del pueblo.

La verdad de las cosas es lo que menos importa hoy a las oligarquías (gobierno de unos pocos) dominantes. Al revés:es la mentira política la que prevalece hegemónicamente. Cada vez mienten más y con más descaro. "La mentira como una de las bellas artes", podía haber titulado este artículo emulando a Thomas de Quincey. Mintió Aznar cuando el 11-M y mintió Bush en el episodio de las supuestas armas de destrucción masiva en Irak, por no hablar de la madre de las mentiras que fue el 11-S y las Torres Gemelas, o del bluff del fantoche de Bin Laden. O, actualizándonos, de la sarta de mentiras vertidas, como ra-ta-ta-tás de metralleta, acerca del coronavirus. Sin embargo, entre la verdad y la mentira política existe un nexo dialéctico que estamos por calificar de fatídico cuando no perverso:las consecuencias políticas. De una mentira o posverdad -igual que de una verdad- se infieren consecuencias políticas de igual modo que del barro de la "modélica transición española" -ese milagro, esa mentira- se infiere el lodo del marasmo actual, cuyo último capítulo es el intento de desvestir un rey -el Emérito- para vestir otro, su hijo. De la mentira no deriva la verdad, sino más mentira. Ni aún alcanzando, con el tiempo, la categoría de mito versus hecho histórico.

La mentira se puede definir como aquella declaración intencionalmente falsa dirigida a otra persona. Y la mentira política es aquella trola del poder político o gubernamental dirigida a los propios ciudadanos que supuestamente representan. El engaño es deliberado y consciente. Pudiera decirse que, hoy, la "política" se basa en la nada venial mentira hecha adrede y aposta. De la mentira teológica vaticana a la mentira secularizada y prosaica burguesa.

Platón, en la conformación de su Estado ideal, de su República, hablaba ya de la necesidad de la "mentira política" como algo útil para evitar "penas y dolores" a la comunidad. Pero ello en circunstancias especiales. Establece una analogía con la medicina:engañar al paciente terminal con una "noble mentira" (sic), ocultarle la verdad. Como hoy hacen los gobiernos burgueses, engañar al pueblo (el paciente) con mendacidades, sólo que, a diferencia del elitista Platón, el enfermo terminal y caquéxico es la burguesía y no el pueblo.

Vivimos en una falacia permanente. El concepto "Estado de Derecho" -de orígenes prusianos décimonónicos- ya se utilizaba en los años 50 en pleno franquismo. Y ello para legitimarse y cohonestar su imagen de cara a la opinión pública internacional y la Europa burguesa de los mercaderes. De un lenguaje con regusto tradicionalista que hablaba de "Fueros" y unas "Cortes españolas" de sabor guildista, gremial,  corporativista -la "democracia orgánica"- que suplían y evitaban llamarlo Parlamento (liberal) al igual que los diputados eran "procuradores", el léxico se renueva y ya en 1957, el nuevo gobierno (opusdeísta) habla de "complementar el cuadro de las instituciones jurídicas y políticas propias del *Estado de Derecho*". La utilización de la idea del "Estado de Derecho" ya fue usada por los falangistas y hasta, a su manera, por el catolicismo político. El falangista nazi y "cuñadísimo" de Franco, Serrano Súñer, hablaba de sustituir el inicial "Estado campamental" (sic) por el "Estado de Derecho" que superaría -clave de bóveda y desiderátum fascista- el caduco Estado liberal y su democracia inorgánica (la que conocemos hoy). Los católicos como Martín Artajo, igual o similar. Hoy, los "demócratas" de pacotilla se llenan la boca -regurgitándolo como vacas- con esa leyenda urbana, con esa muletilla. Vino nuevo en odres viejos. Puro lifting.

El occidente y sus mentiras sobre la Segunda Guerra Mundial

Darío Herchhoren

Hace pocos días se celebró el 75 aniversario de la derrota del nazifascismo en la guerra mundial de 1939/45.

El nazifascismo no es otra cosa que la exacerbación del capitalismo en su forma más brutal y criminal. Significa que el estado burgués se quita la máscara, y aparece su cara más horrible y siniestra.

En 1941, dos millones de soldados invadieron la URSS, penetrando profundamente en su territorio, donde cometieron crímenes de lesa humandad que luego fueron juzgados en el tribunal de Nuremberg. La URSS se defendió como pudo, y 27 millones de soviéticos dejaron su vida como consecuencia de ese ataque.

Los paises occidentales (EEUU, Gran Bretaña y Francia), al principio miraron para otro lado, y ayudaron con cuentagotas a la URSS, que pedía insistentemente la apertura de un segundo frente que aliviara la agresión a su territorio; pero ello se retardaba con la intención clara de producir un desangramiento de la URSS y por ende del socialismo. Era un secreto a voces que el primer ministro inglés Winston Churchill simpatizaba con el duce Mussolini, y mantenía con él una muy abundante correspondencia. Igual ocurría con personajes de los EEUU como Henry Ford que no dejaban de proclamar su admiración por Hitler; sobre todo porque había metido en cintura a la clase obrera alemana que soportó unas jornadas de trabajo interminables, bajos salarios, una vida miserable. Las huelgas estaban prohibidas en Alemania, y miles de trabajadores fueron muertos, ejecutados por el aparato represivo del nazismo bajo la dirección de la Gestapo y las SS, un ejército personal de Hitler, bajo la dirección de un personaje tan criminal como Heinrich Himler.

Pero últimamente se ha producido todo un movimiento político e histórico contra la actuación de la URSS en la guerra, pretendiendo otorgar el triunfo sobre el nazismo a los EEUU, y en ese intento se han mezclado los gobiernos occidentales, cierta prensa amarillista y algunos "tertulianos".

Es como querer tapar el sol con la mano. Es imposible negar la verdad histórica. En la invasión de la URSS se pretendió adjudicar la victoria sobre el nazismo al barro, a la nieva y al frío; pero el argumento es tan torpe que se desmonta con una sola pregunta: ¿Ese barro, esa nieve y ese frío, lo sufrían también los soviéticos o no?

En esa invasión los nazis utilizaron lo mejor de su arsenal con sus carros de combate, sus baterías de artillería, su fusilería. El mejor militar especialista en blindados era sin duda el general Hans Guderian, que años después reconoce la valentía, el coraje y la entrega total a la defensa de la patria de los soldados soviéticos.

En esta guerra hay que reconocer desde el punto de vista militar dos momentos que significaron un punto de inflexión, y que volcaron el resultado final para el nazismo, y ellos fueron la batalla de Stalingrado, y la batalla de Kursk.

En Stalingrado, los alemanes tuvieron 200 mil prisioneros entre los cuales estaba el Mariscal Von Paulus, 23 generales, y unos tres mil oficiales de menor rango; así como material de guerra valioso.

Ya parada la invasión nazi a la URSS, había que reconquistar el territorio perdido, y la puntilla para los nazis fue la batalla de Kursk, la más grande de la historia reciente de blindados.

Los nazis lanzan a la batalla nada menos que 4.300 panzer al mando del General Guderian, y los soviéticos están apoyados por 4500 tanques, al mando de los mariscales de la URSS Georgi Zhukov, Rokossovsky, Gromov, Gretchko y Timoshenko, que arrollan a los nazis, y prácticamente los muelen.

Los nazis ya habían perdido su supremacía en los cielos, y los aviones soviéticos Mikoyan, volaban sin peligro sobre todo el territorio de la URSS.

Ahora vamos a analizar someramente las razones por las cuales los llamados aliados retrasaban la apertura del segundo frente.

Ya era evidente luego de Stalingrado y de Kusrk, que la URSS iba a derrotar finalmente al nazismo; y que en su persecución era muy probable que su ejército rojo ocupara grandes porciones de Europa, entre ellas Francia, y posiblemente la España fascista de Franco; y ese es el motivo principal por el cual se abre el segundo frente. No es por el miedo al nazismo, más bien es por el miedo al socialismo, que se implantaría en naciones de primer orden como Alemania y Francia.

Ahora a 75 años de la proeza de la URSS, se intenta torcer la historia y ponerse laureles que no se corresponden con la realidad. El vencedor indiscutible de la guerra es la URSS. Honor y Gloria eternos a sus soldados.