domingo, 5 de abril de 2020

Trump emprende un purga a fondo de la cúpula del espionaje estadounidense

Michael Atkinson
Le ha costado pero, al fin, Trump ha emprendido la purga de la cúpula del espionaje estadounidense, que ha quedado “decapitada”, decía ayer The Guardian. No ha podido hacerlo en cuatro años y ha esperado que la atención estuviera fija en el coronavirus y a que las elecciones se le echaran encima.

El viernes destituyó a Michael Atkinson, inspector general de eso que en Estados Unidos llaman la “comunidad de inteligencia”, que no ha tenido bastante con desestabilizar a los países del Eje del Mal, y se metió a desestabilizar el suyo.

Trump le nombró y Trump le ha destituido. A los demócratas y la prensa les ha faltado tiempo para denunciar el oportunismo de Trump.

Atkinson se enfrentó a Trump por el montaje de Ucrania, pero no se enfrentó a Biden y a su hijo por los negocios que tenían en su sucursal de Kiev, como ya hemos explicado en varias entradas anteriores.

Biden acudirá a las próximas elecciones presidenciales en representación del Partido Demócrata y la troika golpista (espías, prensa, demócratas) quiere echar tierra encima del candidato cargando contra Trump.

También ha salido por la puerta de atrás el director en funciones de la inteligencia nacional, Joseph Maguire, que ha sido reemplazado por un perrito faldero de Trump: Richard Grenell.

Trump planea colocar a Steve Feinberg, un especulador multimillonario y aliado político suyo, como director de inteligencia nacional.

Más información:
- El proceso de destitución iniciado contra Trump salpica el presente y el pasado de Ucrania
- Elecciones y guerra sucia: comienza la carrera electoral hacia la Casa Blanca

El ferrocarril en manos del estado, herramienta de liberación

Darío Herchhoren

La historia del ferrocarril en Argentina está perfectamente plasmada en el libro "Historia de los Ferrocarriles Argentinos" de Raúl Scalabrini Ortz, que era un patriota que estudió como se construyeron y como el imperio inglés se apoderó de los mismos y amplios territorios a ambos lados de las vías. El primer ferrocarril en Argentina fue tendido en  la ciudad de Buenos Aires y salía de la estación del parque en los terrenos que hoy ocupa el Teatro Colón, y llegaba a la estación Vélez Sarsfield,.  a unos 15 kilómetros de su salida.

Sus propietarios fueron argentinos que compraron coches de pasajeros nuevos hechos en el país, aunque la locomotora era de segunda mano, y fue bautizada como La Porteña, y se guarda en el Museo Histórico Nacional en la ciudad de Luján.

Como tuvo un enorme éxito se pensó inmediatamente en ampliar su recorrido llegando a la estación de Liniers, que estaba a dos kilómetros de los que era el matadero, donde se sacrificaban unos 4000 vacunos diarios. Al principio solo transportaba pasajeros, pero poco a poco se utilizó para cargas.

Ante este éxito el gobierno cipayo de Bartolomé Mitre uno de los fundadores de la gran oligarquía criolla junto al General Julio Argentino Roca, otorgó concesiones para la construcción de otras lineas a la compañía inglesa Midland, sin pagar un centavo, pero además le regaló una franja de una legua a cada lado de la vía "para operaciones ferroviarias", según se decía en el decreto de concesión.

Es así como se comienza a cubrir el territorio nacional de vías férreas, primero con el Ferrocarril Oeste, que se llamó de Buenos Aires al Oeste, que estaba planificado para llegar a Santiago de Chile en el pacífico, luego con el Ferrocarril Midland, que partía del puerto de Buenos Aires, y llegaba a la provincia de Mendoza, junto a la cordillera andina, y de allí a Santiago de Chile, más tarde el Ferrocarril del Norte, que llegó al norte argentino y a la ciudad de La Paz en Bolivia, y finalmente el ferrocarril del noreste actual ferrocarril Urquiza que llegaba a la frontera con Brasil en la provincia argentina de Misiones. En total entre lo construido y lo planificado eran unos 100.000 kilómetros de vías férreas, que en principio sirvieron para vertebrar el país, pero cuya finalidad única era acercar al puerto de Buenos Aires, las mercancías que el imperio inglés necesitaba para su desarrollo capitalista. La confluencia del trazado en un solo punto habla a las claras de cuál era el motivo último de ese trazado.

La concesiones se dieron por 80 años, que vencían en 1949, y pasaban al estado argentino sin compensación alguna. Era obvio que al tener una fecha de caducidad, los concesionarios se ocuparon muy poco de modernizar y sustituir el material rodante, el sistema de señales, la automatización de los cambios de vías, y los talleres de reparación ferroviaria.

Los ferrocarriles británicos en Argentina se desgastaron por el uso, a lo que hay que agregar que las empresas ferroviarias inglesas amparándose primero en la primera guerra mundial, y luego en la segunda no invirtieron nada en su mantenimiento, siendo en muchos casos el estado argentino el que debía hacerse cargo de las reparaciones más urgentes.

Mientras tanto los troperos de carretas que eran los que transportaban las cargas más voluminosas, se vieron abocados a su casi desaparición ante la competencia ruinosa que les hacían las lineas de ferrocarril. Cada carreta transportaba unas 50 toneladas, lo mismo que un vagón de carga.

Pero había algo más que es necesario señalar: el ferrocarril inglés fijaba sus propias tarifas tanto de carga como de pasajeros, sin intervención alguna del estado argentino. Una bicoca.

Llegamos al año 1949, en que el gobierno de Juan Domingo Perón, nacionaliza los ferrocarriles, y para administrarlos se crea la empresa estatal EFEA (Empresa de los Ferrocarriles Argentinos), que debe renovar todo el parque rodante ferroviario y hacer un nuevo tendido de vias, ya que el original estaba en su mayor parte totalmente obsoleto.

Todo ello implicaba un enorme esfuerzo económico y técnico, y el gobierno de Perón se propuso poner los ferrocarriles argentinos al servicio de la Argentina, para lo cual compra rieles nuevos y nuevas locomotoras de vapor y diésel eléctricas, electrificando las líneas de cercanías. Todo el material nuevo provenía de la URSS, o de Hungría que proveyó las locomotoras Gantz capaces de arrastrar hasta 70 vagones de 50 toneladas cada uno.

La caída de Perón en 1955 significó el principio del fin de los ferrocarriles argentinos. Tanto los gobiernos militares como los constitucionales con el peronismo ilegalizado, se dedicaron a sabotear al ferrocarril, primero diciendo que era era antieconómico, segundo levantando ramales enteros incomunicando a grandes regiones del país, y desvertebrando al propio país.

¿Cuál era el motivo oculto de esa política? Era favorecer la instalación de fábricas de camiones y automóviles de las empresas multinacionales. Es así como Mercedes Benz, Scania Vabis, Mack, Fiat, se convierten rápidamente en las marcas que surcan las carreteras argentinas y ya no pasa el ferrocarril.

Este es sucintamente el resultado poner al estado al servicio del gran capital y contra el interés nacional. Recién el gobierno de Néstor Kirchner y el de Cristina Fernández, comienzan la tarea de reconstrucción del ferrocarril trazando nuevas lineas, y utilizando material rodante chino, que comienza a fabricarse en el país.

La crisis capitalista conducirá a España a un rescate dramático

La crisis capitalista amenaza la economía española con un rescate ante el desajuste de las cuentas del Estado, como la deuda, el déficit y la seguridad social. Sin la ayuda de la Unión Europea, la deuda pública -que según el dato del último trimestre de 2019 se sitúa en el 95,5 por ciento- se disparará hasta alcanzar el 140 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) para finales de este año, según el instituto europeo Bruegel, presidido por el expresidente del Banco Central europeo (BCE) Jean-Claude Trichet.

El hundimiento económico será mayor que el de la crisis financiera de 2008, que provocó una escalada de la deuda española que casi culmina con la intervención de la economía a finales de 2011, cuando la deuda llegó hasta el 69,5 por ciento del PIB. Ante esta situación, el frenazo del consumo, la mayor caída histórica del empleo y el aumento del gasto, la ayuda de la Unión Europea será fundamental para evitar la quiebra y la intervención de las cuentas.

Muy probablemente el aumento del déficit de este año será el más elevado registrado en un solo año en la historia moderna. España es el segundo país de la Unión Europea con un mayor déficit en sus cuentas durante los años 2009 y 2018, solo por detrás de Irlanda.

En este tiempo, España consolidó, de media, un desajuste en sus finanzas públicas del 6,93 por ciento del PIB, según los datos del Banco Mundial. Los países de su entorno no superan el 5,5 por ciento, que es el caso de Portugal. Además, España se ha desviado del objetivo de déficit marcado por Bruselas más de seis veces en estos años.

Para evitar su intervención, en 2012 Madrid tuvo que recurrir al Mecanismo de Estabilidad Europeo (Mede). Ahora, el Eurogrupo estudia de nuevo utilizar esta medida para lanzar ayudas a los países más afectados por la crisis, como España.

Sin embargo, el incumplimiento de la senda de déficit durante estos últimos años resta credibilidad a España para solicitar ahora apoyo económico y mutualización del riesgo de la deuda soberana, reservada para los países que han mantenido unas cuentas saneadas y el rigor presupuestario exigido y exigible, como es el caso de Alemania y Holanda.

El Mede no es suficiente, tal y como está dotado ahora, para hacer frente a las peticiones de los países europeos. En este momento, tiene unos recursos propios que ascienden a 410.000 millones de euros. España pretende conseguir un crédito en torno a los 200.000 millones de euros. De este modo, casi la mitad del mecanismo de estabilidad europeo tendría que destinarse a España.

El gasto público se ha disparado en las últimas tres semanas. Los costes de las medidas aprobadas por el Gobierno de España para paliar la crisis se acercan ya a los 20.000 millones de euros. Solo las primeras medidas supusieron unos costes de 17.427 millones de euros, el 1,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).

El término ‘pandemia’ fue sinónimo de corrupción hasta hace muy poco tiempo

El 30 de enero la OMS (Organización Mundial de la Salud) declaró el coronavirus como una “emergencia de salud pública de interés internacional” y le llovieron las críticas y, sobre todo, las presiones políticas. Querían una pandemia ya; la necesitaban.

El portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic, tuvo que ponerse delante las cámaras para explicar por qué no se había declarado una pandemia. “No existe una categoría oficial [para declarar una pandemia] ... La OMS no está utilizando el antiguo sistema de seis fases -que pasó de la fase 1 [sin informes de gripe animal que causara infecciones humanas] a la fase 6 [una pandemia] que algunas personas experimentaron a causa del H1N1 en 2009”.

La OMS no aguantó las presiones ni un mes y medio, hasta el 11 de marzo, cuando los pandemonios se salieron con la suya. Pero, además de las presiones, hay que retener dos datos fundamentales: el cambio de nombre del coronavirus por una nueva sopa de letras, abandonado términos gastados, como “gripe”, y la comparación con la pandemia de 2009.

Así, con 4.291 muertos en todo el mundo, empezó esta pandemia, un cifra ridícula que se infló añadiendo 118.000 “contagiados” o “infectados”, términos que no tienen ningún significado médico porque se trata de personas sanas (pero en este tipo de cambalaches hay que mezclar las churras con las merinas).

La anterior declaración política de pandemia en 2009 fue la “gripe porcina” o H1N1 en la sopa de letras de los virólogos. A diferencia de hoy, entonces el escándalo fue mayúsculo y la OMS ha tenido que esperar un tiempo para que todo se olvide convenientemente, incluso la espiral de corrupción trabada en torno a este tipo de declaraciones.

El término “pandemia” se convirtió en sinónimo de corrupción médica internacional y desapareció por un tiempo de la terminología. Por eso el 30 de enero la OMS habló de una “emergencia de salud pública de interés internacional”.

Son juegos malabares: discretamente la OMS quería cambiar la definición de “pandemia”. Ya no era necesario que una enfermedad notificada estuviera extremadamente extendida en muchos países y fuera extremadamente mortal o debilitante. Sólo era necesario que se extendiera como la gripe estacional, más o menos.

En 2009 los primeros informes no hablaban de Wuhan sino de Veracruz, en México. Un joven presentaba síntomas de gripe H1N1, que son los de un resfriado fuerte.

Entonces la directora de la OMS era Margaret Chan y se lanzó a la piscina de cabeza: oficialmente el mundo entraba en la fase 6, o sea, pandemia. Cada gobierno tuvo que poner en marcha los programas de emergencia que implicaban compras gubernamentales de miles de millones de euros de vacunas contra la pandemia de gripe H1N1, tirados a la basura en plena época de recortes... incluso en sanidad.

El ridículo fue de los que hacen época. Desde el primer momento se comprobó que las muertes por el H1N1 eran insignificantes en comparación con la gripe estacional de todos los años. El doctor Wolfgang Wodarg, al que ya hemos mencionado, especialista en neumología, era entonces Presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Pidió que se investigara el conflicto de intereses en torno a la respuesta de la Unión Europea a la gripe porcina.

El Parlamento holandés descubrió que el profesor Albert Osterhaus, de la Universidad Erasmus de Rotterdam, que en 2009 se encontraba en el epicentro de la pandemia mundial como asesor de la OMS en materia de gripe, se estaba llenado los bolsillos con la venta de vacunas.

Osterhaus no es una excepción. Muchos de los expertos de la OMS que aconsejaron a Chan percibieron dinero directa o indirectamente de las principales multinacionales farmacéuticas, entre ellas GlaxoSmithKline y Novartis.

La declaración de la OMS sobre la pandemia de gripe porcina fue consecuencia de la corrupción. La temporada de 2009 a 2010 estuvo marcada por la gripe más leve del mundo desde que la medicina comenzó a hacer seguimientos de este tipo de enfermedades. Los gigantes de la industria farmacéutica cobraron miles de millones de dólares gracias a la alarma mundial y los gobiernos se quedaron con las vacunas en las estanterías.

Después de aquel escándalo, la OMS dejó de utilizar la declaración de pandemia en seis fases y pasó a la declaración confusa que quiso utilizar en enero de este año, “Emergencia de salud pública de alcance internacional”. Pero las presiones pudieron más y reintrodujeron el término “pandemia”, admitiendo al mismo tiempo que todavía están buscando una definición.

En otras palabras, la OMS utiliza una terminología que nadie sabe lo que significa; ni siquiera ellos.

Esta pandemia es una guerra de todos contra todos (capitalismo salvaje en estado puro)

En entradas anteriores ya explicamos el enorme interés del Pentágono y la CIA por asuntos, como la salud pública, que están muy lejos de las cuestiones militares... sólo para quienes no entienden lo que son las cuestiones militares en el mundo moderno.

Sin embargo, la salud pública y, en consecuencia, las epidemias siempre fueron un elemento primordial de los ejércitos, al menos desde los tiempos de Napoleón que fue el primero en vacunar masivamente a los soldados del Gran Ejército antes de intentar el asalto de Rusia.

Cuando hablamos de “salud pública” nos referimos a la tropa y a los caballos, que en tiempos pasados fueron un instrumento de guerra. Por eso los primeros cuerpos de veterinarios eran oficiales del ejército y los mejores estudios sobre epidemias procedían de ejército, ya que su prevención formaba parte del potencial bélico. De ahí también que los CDC en Estados Unidos formen parte de la guerra moderna y, por extensión, la mismísima Organización Mundial de la Salud.

En la entrada de ayer no desarrollamos una parte del informe de la CIA que concernía a la farmacia, que es otro de los capítulos fundamentales que explican los delirios de la sanidad moderna. Como es natural, la CIA no aludía a las grandes multinacionales farmacéuticas sino a los propios fármacos, que en una sociedad capitalista no sólo son mercancías, sino “material estratégico”, lo mismo que el plutonio, por poner un ejemplo.

Desde hace años una de las preocupaciones fundamentales de la CIA es que Estados Unidos (y otras grandes potencias imperialistas) importan los fármacos de China y, por lo tanto, dependen de China en aspectos que son fundamentales en una guerra.

En sus informes la CIA destaca que los fármacos no sólo son mercancías y no se pueden dejar en manos del “libre mercado” porque si algo ha dejado claro la pandemia es que sólo aquellos países que han sacado a los fármacos del puro negocio (Rusia, China, Cuba, entre otros), han demostrado ser capaces de hacerla frente.

Pues bien, lo que decimos de los fármacos se puede hacer extensivo a cualquier otro material sanitario, incluidas mercancías tan simples como las mascarillas quirúrgicas. Todo se fabrica en China y todo depende de China, que es uno de los pocos países que puede suministrar material sanitario de cualquier tipo al mundo entero.

Esta mañana lo volvía a poner de manifiesto un medio vinculado al ejército canadiense: en su “lucha contra Beijing”, Estados Unidos se enfrenta a la “cruda realidad” de que “depende desesperadamente del equipamiento chino para luchar contra la pandemia”.

El resto del artículo es una pura intoxicación contra China, otra más, asegurando que la pandemia ha tenido allá su origen, que el gobierno de Pekín ha mentido sobre ella, que ha habido muchos más muertos, que no ha habido transparencia, etc. La propia OMS ha asegurado que es falso, pero los altavoces del imperialismo van a seguir a lo suyo en lo sucesivo.

Estados Unidos reniega de China porque depende de China en aspectos tan básicos como el material sanitario. El capitalismo ha quedado sorprendido en su propia trampa y suenan de nuevo los clarines del keynesianismo y las diatribas contra la “globalización”, el “neoliberalismo” y demás, multiplicadas por el Partido Demócrata, cada vez más proclive a la autarquía, el déficit y el New Deal (el verde y el rojo).

“Necesitamos nuevas políticas para poner fin a la excesiva dependencia de nuestras cadenas de producción de China, especialmente para productos clave como las vacunas”, acaba de decir un sujeto tan característico como John Bolton, del Partido Republicano. Por su parte, el senador republicano Tom Cotton propone prohibir todas las importaciones de ingredientes activos para la industria farmacéutica de China a partir de 2022.

Este es el tipo de mensajes que vamos a empezar a escuchar en todo el mundo, especialmente en boca del progrerío y los “izquierdistas”, que se van a convertir en dominantes. Además, en lo sucesivo los altavoces van a repetir hasta el hastío el mensaje antichino, con y sin pandemia, aunque la raíz del asunto es, evidentemente, económica: China se ha puesto a la cabeza del mundo capitalista y el bloqueo de las grandes potencias imperialistas trata desesperadamente de invertir una situación que es, por sí misma, irreversible.

China produce casi la mitad de las importaciones de mascarillas quirúrgicas de Estados Unidos, que ahora padece una escasez crítica. Frente a la pandemia, tanto si es real como si es ficticia (a estos efectos da igual), los países asiáticos, en general, han logrado lo que los occidentales no pueden, viéndose obligados a pedir ayuda, algo que su soberbia imperialista siempre les impedirá reconocer, recurriendo a las peores artes periodísticas que conocemos desde hace décadas, como destacar la “mala calidad” del material chino.

Si algo tan simple como una mascarilla se ha convertido en un problema serio, la cuestión de las materias primas necesarias para la producción de fármacos es dramática. Estados Unidos importa más del 80 por ciento de los ingredientes farmacéuticos más elementales, que se elaboran en China e India.

La ola de histerismo ha conducido a que unos gobiernos roben material sanitario a otros en las mismas pistas de los aeropuertos de China o de otros países en los que hacen escala, que sobornen al personal de vuelo para que se desvíen de su ruta y a bochornosas subastas de contenedores en los hangares. Estamos asistiendo al espectáculo de la competencia capitalista más descarnada en vivo y en directo. Nunca se había visto a los embajadores, cónsules y diplomáticos occidentales corrompiendo a las empresas de logística chinas para apoderarse de un equipo sanitario y de laboratorio que ya estaba vendido y pagado por otro país. Otros, como Israel, han recurrido al Mosad y a sus redes de espías para robar directamente material sanitario de los depósitos chinos. En medio de la desesperación, los gobiernos han enviado policías y militares para escoltar los cargamentos sanitarios y asegurar su llegada.

La tele no informa de estas cosas tan poco aleccionadoras, para las cuales la palabra “histeria” ya no resulta suficiente. Algunos países de la Unión Europea han prohibido la exportación de material sanitario y han lazando a los espías a confiscar los almacenes donde suponen que hay depositados contenedores con jeringuillas, suero, guantes, ventiladores...

A su vez, la prohibición de exportaciones ha desatado protestas de otros países, como Suecia, que dependen de ellas, convirtiendo a la Unión Europea en un circo muy mal avenido. Es la guerra de todos contra todos.

sábado, 4 de abril de 2020

El gobierno espiará 40 millones móviles con el pretexto de controlar los movimientos de los apestados

El Gobierno controlará más de 40 millones de móviles españoles para estudiar la movilidad durante la crisis del coronavirus. La Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial ha impulsado, en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE), un estudio de movilidad denominado DataCOVID, a través del cual analizará datos "anónimos y agregados" de desplazamientos de la población mientras dure la emergencia sanitaria por el coronavirus, y durante el tiempo necesario hasta que se restablezca la normalidad, para contribuir así a "una toma de decisiones más eficiente basada en los datos".

En un comunicado, la Secretaría de Estado, adscrita a la Vicepresidencia Tercera del Gobierno y Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, indica que DataCOVID, que cuenta con un primer piloto en la Comunidad Valenciana, permitirá realizar una estimación de la movilidad de la población española durante el periodo de aplicación de las medidas de contención en relación con una situación de normalidad.

"El objetivo es analizar el efecto de las medidas sobre la movilidad de la población, identificando si aumentan o disminuyen los desplazamientos entre territorios o si hay zonas en las que hay una mayor concentración de población, para contribuir a una mejor toma de decisiones en la gestión de la emergencia sanitaria", explica. Por ejemplo, con DataCOVID se podrá conocer si tras la entrada en vigor de las medidas de distanciamiento social aumentan o disminuyen los movimientos de la población entre territorios, si hay áreas con una mayor aglomeración o afluencia o si hay zonas con una alta concentración de población en relación a su capacidad sanitaria.

En este sentido, DataCOVID utiliza las posibilidades que ofrece el Big Data para analizar grandes cantidades de información y extraer conclusiones útiles, "ganando así en eficiencia para una toma de decisiones basada en la evidencia, más coordinada y adaptada a cada territorio".

El estudio cubrirá todo el territorio nacional, dividiendo España en unas 3.200 áreas de movilidad, que identifican agrupaciones de población de entre 5.000 y 50.000 habitantes. Así, los datos de posición analizados permitirán tener una muestra más de 40 millones de teléfonos móviles en toda España. El responsable del tratamiento de estos datos será el Instituto Nacional de Estadística (INE), con el que las operadoras de telecomunicaciones ya colaboraron el año pasado en la elaboración de un estudio sobre movilidad a partir de datos obtenidos de los teléfonos móviles.

Las tres principales operadores de telecomunicaciones del país, Telefónica, Orange y Vodafone, ya confirmaron su participación en el desarrollo del piloto en Valencia, tras lo cual ya se han comenzado a recopilar los datos agregados y anonimizados aportados para el estudio por algunas de esas compañías como Telefónica.

Asimismo, el Gobierno incide en que el estudio "no rastrea movimientos individuales", sino que emplea datos de posicionamiento de los dispositivos móviles, anónimos y agregados, proporcionados directamente por los operadores y eliminando cualquier información personal, sin identificar ni realizar seguimientos de números de teléfono o titulares de forma individual.

Así, asegura que, al no emplear datos personales, y usar solo datos anónimos y agregados, este estudio no entra en conflicto con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) o la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, y sigue las directrices marcadas por la Agencia Española de Protección de Datos.

Además, recuerda que la normativa sanitaria vigente ampara a las autoridades competentes a "usar datos con fines de investigación en situaciones excepcionales y de gravedad para la salud pública como la actual".

Con este proyecto España sigue la senda de otros países como China, Corea del Sur, Italia, Alemania o Austria, que en las últimas semanas han puesto en marcha distintas iniciativas para analizar los movimientos de población a partir de datos obtenidos de los teléfonos móviles de los ciudadanos.

Los operadores de telecomunicaciones con presencia en España ya ofrecieron al inicio de la crisis por el Covid-19 su colaboración al Gobierno para ayudar a contener la expansión del brote de coronavirus con sus herramientas de Big Data y de gestión de datos agregados y anonimizados y otras capacidades tecnológicas, respetando en todo momento la legislación de protección de datos.

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20200403/gobierno-control-telefonos-movilidad-coronavirus-7916298

Coronavirus: sobre virus, asesinos y estrategias

Máximo Sandín*

Parece una obviedad afirmar que la crisis mundial que se ha desatado como consecuencia de la pandemia producida por el covid 19 no tiene precedentes en la historia. Lo que no es tan evidente es porqué si esta pandemia se produce como se afirma desde el ámbito científico, es decir, por el “salto” espontáneo del virus de algún animal al hombre, no se han producido continuamente epidemias de origen viral a lo lago de la historia.

En cualquier caso, esta situación ha originado un consenso social sobre las causas y consecuencias de la “aparición del coronavirus” generado por una abrumadora y permanente avalancha de información por parte de todos los medios de comunicación. Los expertos, que aportan la voz de la Ciencia, nos hablan de un “virus asesino” pero que utiliza una perversa “estrategia”: no matar a todos los que infecta para poder seguir reproduciéndose.

Sin embargo, la atribución de cualidades, incluso de intenciones a un ente biológico que en estado libre es inerte, a una molécula de ADN o (en este caso) de ARN empaquetado con una densidad casi cristalina en una cápsida proteica envuelta en una capa de lípidos, un ente que no se puede considerar un ser vivo, produce una cierta desconfianza en estas interpretaciones científicas por muy prestigiosos que sean sus emisores. Pero lo que lleva la desconfianza al límite de la sospecha es cuando la prestigiosa revista científica Nature (Nature Medicine 17 de marzo) publica un artículo en el que concluye que el virus covid 19 “no es un virus obtenido en un laboratorio o manipulado a propósito”, un estupor que puede equivaler al producido porque en una revista de astrofísica se publicase un artículo destinado a demostrar que la Tierra no es plana.


La pregunta que surge es ¿por qué una revista tan prestigiosa se dedica a contradecir un supuesto infundio que ni siquiera debería de ser tenido en cuenta científicamente por proceder del campo de lo que se suele calificar de “conspiranoico”?

Aunque en la situación actual pueda no parecer oportuno poner en duda las informaciones oficiales, dado que la prioridad es acabar con la pandemia, nunca está de más (puede ser fundamental) entender por qué se ha producido, por lo que propongo al lector que me acompañe para intentar disipar estas inquietudes recurriendo a datos científicos, es decir, no interpretaciones, que nos permitan hacernos una idea de qué está pasando.

Las informaciones que llegan al gran público se basan, fundamentalmente, en explicaciones y opiniones de expertos que, se supone, hay que creerse en base al principio de autoridad. En nuestro caso, pretendo que sea el lector el que obtenga sus propias conclusiones de los datos que voy a exponer. Para facilitar este trabajo no voy a utilizar referencias bibliográficas que obligan a verificar las afirmaciones buscando los artículos citados, sino, directamente, copiando las portadas de dichos artículos. 

Veamos pues: 
"Una visión cambiante de los virus en la evolución y la ecología de la vida. Mark Young , Montana State University, 2009". Fuente.

Se ha calculado, que el número de bacterias en la Tierra es aproximadamente un nonillón (es decir, un uno seguido de treinta ceros). Pues bien, se estima que el número de virus es entre cinco y veinticinco veces el número de bacterias. Como verán, los virus o entidades como “virus”, han jugado un papel importante en la evolución de la vida. Pero ésta, es una larga historia. Vamos a limitarnos en este caso a su función ecológica:

"Los virus marinos y sus efectos biogeoquímicos y ecológicos. Nature. Fuhrman, Jed. A. 1999." Fuente.

En aguas marinas superficiales, se han contado hasta 10.000 millones de virus por litro. Su función es el control de la base de la red trófica marina. Como los virus son inertes y se mueven pasivamente, cuando las colonias de bacterias y algas crecen desmesuradamente, pudiendo llegar a impedir el paso de los rayos del sol a los fondos marinos, los virus las destruyen hasta que su densidad, hace posible el paso de los rayos de sol. Por cierto, los productos sulfurosos derivados de este proceso, contribuyen a la nucleación de las nubes. 

Veamos en los suelos:


 "Muestreo de comunidades de virales naturales del suelo, para análisis independientes. Sociedad Americana de Microbiología. Williamson et al. 2003.". Fuente.
En los suelos su número es variable, en todo caso astronómico. En este estudio han arrojado cifras medias de 5,3x108, estando también implicados en el control de las comunidades bacterianas.

Composición del genoma humano
En cuanto a su presencia en los organismos, se considera que un 10% del genoma humano está compuesto por retrovirus endógenos, es decir, virus que a lo largo de la evolución han ido insertando sus secuencias génicas, en nuestro genoma. Pero si tenemos en cuenta las secuencias derivadas de virus (elementos móviles como trasposones y retrotrasposones, elementos repetidos cortos y largos, intrones…) nos encontramos con que la inmensa mayor parte de nuestros genomas, están constituidos por virus y sus derivados que controlan la expresión de los genes codificantes de proteínas. 

Pero es más, lo que se consideraba el genoma, es decir los genes codificantes de proteínas, que constituyen el 1,5% de la totalidad del genoma, ahora se sabe que también está constituido por virus y sus derivados:

 
 "Secuencias de codificación de genes humanos funcionales derivados enteramente de secuencias de elementos móviles. PNAS (Proceedings of the National Academy os Sciences of the United States of America), Britten, Roy. J. 2004". Fuente.


 


A modo de curiosidad, por si le resulta interesante a alguien, señalaré que en éste artículo, el candoroso autor, no explica por qué las secuencias del genoma derivadas de virus son eliminadas “por alguien” de las bases de datos públicas.

Pero nuestro organismo no sólo contiene virus en forma de secuencias insertadas en los cromosomas. El número de virus completos que realizan funciones esenciales para nuestro organismo es de tal dimensión, que sorprende a los propios investigadores. Miles de millones (más bien billones) de virus bacterianos, coexisten con los billones de bacterias de nuestro tracto intestinal que son esenciales para nuestra vida. Los bacteriófagos o fagos regulan las poblaciones de bacterias e intercambian información genética entre ellas. Es decir, los virus controlan las bacterias que controlan nuestro organismo. ¿Algunos virus más? Veamos:

 "Se descubren los virus "amigos" del intestino humano. Nature. Maxmen, Amy. 2010". Fuente.
 "Los bacteriófagos que se adhieren a las mucosas, proporcionan una inmunidad no derivada del huésped. Instituto Nacional de Salud de EEUU. Barr, JJ. et al. 2013". Fuente.

Una enorme cantidad de bacteriófagos adheridos a las mucosas del organismo, impiden que penetren bacterias externas, que no deberían estar ahí, es decir también protegen nuestro organismo. Si se me permite una opinión, da la sensación de que algo se ha estado haciendo mal con los virus, seguramente, debido a que se descubrieron asociados a enfermedades. Pero, veamos algunas de esas asociaciones:


"Las partículas similares a retrovirus liberadas de la línea celular de cáncer de mama humano T47-D, muestran secuencias retrovirales endógenas relacionadas con los tipos B y C. Journal of Virology. Sociedad Americana de Microbiología. Seifarth, W. et al. 1995." Fuente.
 Según este artículo, el cáncer de mama emite partículas retrovirales. Se sabe que los virus endógenos, pueden saltar del genoma ante algún tipo de agresión ambiental. Es por eso, por lo que, en muchas ocasiones, se ha señalado a virus como agente causal de distintas enfermedades cuando en realidad, son consecuencia. Y es por eso, por lo que en tejidos enfermos, se observa la presencia de partículas virales.

Y así, se ha sugerido un origen viral a enfermedades como artritis o esquizofrenia, a pesar de que nunca ha sido reportada una epidemia de estas enfermedades.
"Partículas similares a virus en fluidos sinoviales de pacientes con artritis reumatoide. Stransky. G. , 1993." Fuente.
"Anormalidades neuroanatómicas y cognitivas relacionadas con el virus del herpes simple tipo 1 en la esquizofrenia. ScienceDitrect. Schretlen, David J., 2010." Fuente.

Desde hace tiempo, se sabe que los virus endógenos de expresan como parte constituyente de los genomas, es decir, son el genoma. Este hecho es de una gran trascendencia para el tema que nos ocupa. Retrovirus endógenos o partes de ellos se expresan en procesos tan importantes como producción de enzimas fundamentales o la formación de la placenta durante el embarazo.

"Una repetición terminal larga retroviral endógena es el promotor dominante para la beta1,3-galactosiltransferasa 5 humana en el colon. Instituto Nacional de Salud de EEUU." Fuente.



"Los retrovirus endógenos regulan el crecimiento y la diferenciación placentaria de periimplantación. Dunlap K. A., et al. 2006." Fuente.

Estos hallazgos, nos hablan del papel fundamental que los virus juegan en los procesos de la vida, pero ¿cuál es la relación de estos fenómenos con el tema que nos ocupa? Veremos que es una relación de enorme importancia, por lo que les ruego presten la mayor atención a los dos artículos que siguen:

"Expresión de desarrollo de HERV-R (ERV3) y HERV-K en tejido humano. Adersson AC, 2002." Fuente

En los tejidos embrionarios se expresan (participan en el desarrollo) una multitud de retrovirus endógenos. Como se puede ver, se expresan en placenta, cortex adrenal, riñones, lengua, corazón, hígado, y sistema nervioso central así como en el resto de lo tejidos. Pero veamos en tejidos adultos:

"Análisis exhaustivo de la actividad transcripcional del retrovirus endógeno, en tejidos humanos con una micromatriz específica de retrovirus. Journal os Virology. Wolfang, S. et al. 2005." Fuente.


En individuos adultos normales, los retrovirus endógenos se expresan en todos los tejidos, confirmando que son componentes permanentes del transcriptoma humano. Y ahora, vamos a ver cómo se han fabricado ciertas vacunas.

En la web de la INTERNATIONAL FEDERATION OF PHARMACEUTICAL AND MANUFATURERS & ASSOCIATIONS http://www.ifpma.org/influenza/index.aspx?47 exponían muy ufanos, la siguiente información:

"Propagación del virus de la influenza en huevos de gallina embrionados. Instituto Nacional de Salud de EEUU. Brauer R., 2015". Los virus se cultivan en tejidos vivos, porque necesitan la maquinaria celular, para replicar su material genético. Propagación del virus de la influenza en huevos de gallina embrionados. Fuente.

No la busquen, porque ha desaparecido de la web, aunque una publicación científica posterior siga en línea. Y por buenas razones, porque cultivar virus humanos en embriones de otros animales, en los que se expresan multitud de otros virus endógenos, conduce a que se produzcan hibridaciones con sus virus correspondientes, generándose cepas infectivas de características diferentes a las originales. 

Desde hace tiempo, se nos informaba de que la gripe estacional provenía “de las aves” y que cada año “mutaba”, muy posiblemente con la elaboración de cada nueva vacuna, con cada nueva hibridación. Por ejemplo, en esta vacuna contra la fiebre amarilla:

"Identificación y caracterización de retrovirus aviares en vacunas contra la fiebre amarilla derivadas de embriones de pollo: investigación de la transmisión a receptores de vacunas. Journal of Virology. Althaf I. Hussain, et al. 2003". Fuente.


Estas son las terribles consecuencias, de unas prácticas peligrosas, que se pueden considerar fruto del desconocimiento de unos descubrimientos relativamente recientes. Por tanto, no intencionadas. Permítanme exponerles algunas prácticas llevadas a cabo con perfecto conocimiento de lo que se estaba haciendo y que dejo a su interpretación:

"Científicos estadounidenses resucitan la mortal gripe de 1918. Mackenzie, D. 2005". Fuente.

Tal vez el lector se pregunte ¿qué sentido tiene resucitar un virus que causó cerca de cincuenta millones de muertos? Un virus que no “surgió” en España, a pesar de que, con intención de ocultar la mortalidad que causó en los soldados al final de la primera guerra mundial, se denominó “gripe española” porque en nuestro país sí se declaró el estado de epidemia. Pero su origen fue, al parecer, en los soldados norteamericanos. Hace tiempo me encontré con esta información que, a pesar de no provenir de canales “oficiales” resulta congruente con lo que hemos visto anteriormente;


Si este es el caso, se trataría del resultado del desconocimiento de los virus existentes en los sustratos y de los métodos utilizados para elaborar vacunas, que en el caso de las iniciales, eran muy rudimentarios y peligrosos. Pero en el siguiente caso, es evidente que no se trata de desconocimiento. La excusa de que se trata de determinar su virulencia, resulta poco creíble. 

Los dos anteriores conatos de pandemia que no llegaron a serlo, fueron los producidos por la “gripe aviar” o H5N1 que resultó de alta mortalidad, pero de difícil transmisión y a continuación la “gripe porcina” H1N1 que resultó de fácil transmisión, pero poco virulento. 

Las letras H y N se refieren a la hematoglutinina, una proteína componente del sistema de coagulación de la sangre y a la neuramidasa, una enzima que controla la formación y mantenimiento de la vaina de mielina de las neuronas, que forman la cápsida del virus de la gripe. Y ahora un experimento inocente:

"Infección experimental de cerdos con el virus de la influenza pandémica humana de 1918. Weingartl Hana M., 2009". Fuente.


Veamos con atención las consecuencias de este “experimento”:

"Características antigénicas y genéticas de los virus de influenza A (H1N1) de origen porcino 2009 que circulan en humanos. Science. Garten R., 2009." Fuente.


Resulta que las características del virus porcino (H1N1) tienen una alta similaridad “antigénica” con el virus humano 1918 reconstruido (H1N1). La explicación es que “posiblemente compartan un antecesor común” como si los virus anduvieran por el mundo casándose (o constituyendo parejas de hecho).

Las explicaciones sobre la “aparición” del COVID-19 son del mismo nivel científico: “Probablemente pasó de un pangolín al hombre a través de un murciélago, pero no es seguro…”

Espero que el lector tenga suficientes datos, para deducir otra forma de “aparición” del coronavirus. Bien, parece que hay suficientes informaciones para comprender cómo se produjo el covid 19. Sobre los autores y sus intenciones tendrán que investigar ustedes.


*Máximo Sandín es Doctor en Ciencias Biológicas y en Bioantropología. Este artículo ha sido extraído de su web personal "Somos bacterias y virus".

El coronavirus ‘de origen chino’ ya estaba en los planes de la CIA desde 2005 como mínimo

En 2005 la Editorial Robert Laffont publicó en Francia un libro titulado “El nuevo informe de la CIA. Cómo será el mundo en 2025”. Los autores, que trabajaron durante dos años en la recopilación de materiales para la obra, fueron varias docenas de expertos que trataban de evaluar los cambios en la situación internacional en el periodo de quince años comprendido entre 2005 y 2020, es decir, hasta la fecha actual.

El libro ya hablaba de coronavirus y pandemia con una sorprendente precisión, que no se puede atribuir a la casualidad. El prólogo lo escribió Alexandre Adler en base a los informes que la propia CIA filtra periódicamente a ciertos círculos influyentes, entre ellos la editorial francesa, que encargó a los expertos que se pronunciaran sobre las previsiones del espionaje estadounidense.

En los aspectos que ahora son relevantes, el informe de la CIA decía textualmente lo siguiente:

“La aparición de una nueva enfermedad respiratoria humana, virulenta y altamente contagiosa, para la que no existe un tratamiento adecuado, podría desencadenar una pandemia mundial. Si surge una enfermedad de este tipo para el año 2025, inevitablemente surgirán tensiones y conflictos internos o transfronterizos. Entonces, las naciones se esforzarán -con capacidad insuficiente- por controlar el movimiento de las poblaciones que tratan de evitar la infección o de preservar su acceso a los recursos naturales.

“La aparición de una pandemia depende de una mutación genética natural, de la recombinación de las cepas virales que ya circulan o incluso de la irrupción de un nuevo factor patógeno en la población humana. Los expertos consideran que las cepas altamente patógenas de la gripe aviar, como el H5N1, son candidatos probables a una transformación de este tipo, pero otros patógenos, como el coronavirus del SARS y varias cepas de gripe, tendrían las mismas propiedades.

“Si se produce una enfermedad pandémica, es probable que se encuentre en una zona densamente poblada y con gran proximidad entre los seres humanos y los animales, como en el caso de China y el sudeste asiático, donde la gente vive en contacto con el ganado. Se cree que las prácticas ganaderas no reguladas promueven la circulación de virus como el H5N1 entre las poblaciones animales, aumentando las probabilidades de mutación de una cepa capaz de causar una pandemia. Para que se propague rápidamente es suficiente que la enfermedad aparezca en áreas de alta densidad humana.

“En un caso así, la enfermedad tardaría en identificarse y el país de origen no dispondría de medios adecuados para detectarla. Los laboratorios tardarían semanas en proporcionar resultados definitivos que confirmen la existencia de una enfermedad con potencial para mutar en una pandemia. Mientras tanto, se producirían brotes en las ciudades del sudeste asiático. A pesar de las restricciones a los viajes internacionales, los viajeros con pocos o ningún síntoma, podrían transportar el virus a otros continentes.

Los enfermos serían cada vez más numerosos con la aparición de nuevos casos cada mes. La falta de una vacuna efectiva o de inmunidad en el resto del mundo, expondría a las poblaciones al contagio (1). En el peor de los casos, entre diez y varios cientos de millones de occidentales contraerían la enfermedad, y los muertos se contarían por decenas de millones (2). En el resto del mundo, la degradación de las infraestructuras vitales continuaría y las pérdidas económicas a escala mundial supondrían la infección de un tercio de la población mundial y la muerte de cientos de millones de seres humanos.”

El nuevo informe de la CIA. Cómo será el mundo en 2025, Editorial Robert Laffont, 2009
https://www.placedeslibraires.fr/livre/9782221112946-le-nouveau-rapport-de-la-cia-comment-sera-le-monde-en-2025-alexandre-adler/

La ola de histeria está fabricando una sociedad de déspotas por un lado y asustados por el otro

La Comandancia de Alicante de la Guardia Civil ha publicado un listado de productos “de primera necesidad” que justifican ir a comprar al supermercado o circular por la calle. Hay que comprar y hay que comer lo que diga un comandante de la Guardia Civil.

Por su parte, la alcaldesa de Gijón ha limitado los paseos al perro a 200 metros de casa y solo tres veces al día.

La represión sólo se manifiesta como tal, con su verdadero rostro, cuando alcanza esas cotas máximas, a la vez absurdas y delirantes. Los detenidos lo saben muy bien y los presos también.

A su vez, para que alcance el delirio, la represión necesita impunidad, despotismo, que es la máxima expresión del terror, en este caso del terrorismo de Estado. Es ese punto nada sutil en el que uno se da cuenta de que pueden hacer contigo lo que les de la gana porque no pasa nada.

Hay algo que lo justifica todo, cualquier cosa. En este caso es una pandemia, que a su vez disemina miedo, millones de personas asustadas ante algo que no saben lo que es, de lo que nunca habían oído hablar y ahora escuchan por todas partes.

Para cerrar el círculo del pánico se necesitan personajes grotescos, como un comandante de la Guardia Civil metido a nutricionista, al que ascenderán y colgarán medallas y menciones honoríficas.

Este tipo de comandantes son la foto perfecta del Estado que nos gobierna. Pero no sólo él. Un sujeto así necesita alguien por encima suyo que le respalde, diseñado en el mismo taller de chapa y pintura: el Delegado del Gobierno, el ministro Marlasca, el Director General de la Guardia Civil... toda esa cadena de mando que no sólo no le parará los pies sino que se quedan entusiasmados con su celo inquisidor.

Hay otra cosa que también tranquiliza la mala conciencia de los progres y los defensores de los derechos humanos, que también necesitan sentirse protagonistas en estos momentos tan críticos: la ingenuidad de suponer que lo que está ocurriendo es pasajero.

Es inútil hacerles comprender que en 1821 se introdujo en España la ley marcial y nunca se ha derogado. Que en 1936 los fascistas publicaron un bando declarando el estado de guerra y nunca se ha derogado. Que las leyes antiterroristas promulgadas por los franquistas desde 1947 se han sucedido unas a otras sin solución de continuidad, lo mismo que las de orden público, seguridad ciudadana...

No deberíamos olvidar que la ley marcial la ha impuesto un gobierno del PSOE y de Podemos y ha llegado para quedarse. Si en Mesopotamia las leyes se escribián en las piedras para que duraran eternamente, lo mismo ocurre con el pánico: ha llegado para quedarse porque no hay nada más fácil que dominar a una población que está atemorizada y no sabe por qué, ni de qué.

Eso es exactamente el miedo, un estado que se fabrica sin saber el motivo y, lo que es peor, a pesar de que no haya ningún motivo para tenerlo.

Las personas libres decimos lo siguiente: señor comandante, sepa Usted que vamos a comprar, vamos a comer y vamos a beber lo que nos de la real gana.

Señora alcaldesa de Gijón: vamos a pasear al perro los metros que no de la real gana.

Las personas sólo somos libres cuando aprendemos a decir que no.

viernes, 3 de abril de 2020

China acumula gigantescas reservas de petróleo aprovechando el desplome de los precios

China está aumentando las compras de petróleo en los mercados mundiales aprovechando la caída de los precios, según la agencia Bloomberg (1).

El gobierno chino también ha dado instrucciones a las instalaciones de almacenamiento privadas para que aumenten las compras de crudo.

El objetivo es mantener existencias públicas equivalentes a 90 días de importaciones netas, que podrían ampliarse eventualmente a 180 días mediante la inclusión de reservas comerciales.

90 días de importaciones netas de petróleo crudo representan unos 900 millones de barriles, aunque se desconoce el tamaño actual de las reservas públicas de China.

Anteriormente, Reuters había informado de que China había aumentado sus compras a Rusia y Estados Unidos (2), aprovechando la reducción de los precios del petróleo después de que Arabia saudí y Rusia se negaran a prorrogar un acuerdo para reducir la producción de petróleo.

El acuerdo con la OPEP expiró el 31 de marzo y no fue posible renovarlo porque Rusia y Arabia saudí no pudieron acordar los términos de su prórroga.

Los saudíes afirman que sin una reducción de la producción, que Rusia no aceptó, el acuerdo no tiene sentido. Tras retirarse del acuerdo, los saudíes planean conquistar el mercado del petróleo tirando los precios.

La superproducción de crudo está alcanzado cotas nunca alcanzadas y la demanda mundial podría disminuir entre 26 y 30 millones de barriles, ya que el consumo de materias primas ha disminuido drásticamente debido a la crisis del capitalismo.

(1) https://www.bloomberg.com/middleeast
(2) https://www.reuters.com/%20