sábado, 10 de diciembre de 2016

Más de 300 policías británicos acusados de explotar sexualmente a las víctimas de los delitos

306 policías de Reino Unido están acusados de aprovechar su posición como representantes de la ley para explotar sexualmente a ciudadanos del país, entre ellos a víctimas de diferentes delitos, la mayoría de ellas, mujeres.

El informe de la inspección interna del Ministerio del Interior divulgado el jueves es el resultado de una investigación realizada durante los dos últimos años y hasta el pasado mes de marzo. El encargo lo realizó la actual primera ministra británica, Theresa May (Partido Conservador), cuando era titular de Interior.

El documento señala que los agentes abusaron de prostitutas, víctimas de violencia doméstica o, incluso de una adolescente de 15 años que acudió a denunciar una violación. Otras de sus víctimas fueron personas con problemas de drogas y alcohol.

El abuso de autoridad con fines sexuales, recoge el texto, es la forma "más grave" de corrupción que afrontan las fuerzas del orden en Inglaterra y Gales, las regiones incluidas en el documento.

Amber Rudd, ministra del Interior, calificó el informe de "escandaloso". Mike Cunningham, inspector a cargo de las pesquisas, reclamó a las fuerzas del orden un papel más activo a la hora de combatir este fenómeno. "¿Qué puede ser peor que un protector abuse de la confianza de una persona abusada?", denunció.

Amber Rudd, ministra del Interior, también calificó el informe de "escandaloso" y alertó de que "perjudica a la Justicia y la confianza de la población" en la policía.

El Consejo Nacional de Jefes de Policía consideró que esta situación no puede justificarse.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/2907859/0/policia-reino-unido-acusa-agentes-explotar-sexualmente/

Los fascistas italianos crearon el Vaticano

Todas las religiones son el opio del pueblo. Están para embaucar a las masas, someterlas e impedir que se levanten contra sus opresores. Pero entre todas las religiones, el catolicismo destaca como un conglomerado singularmente reaccionario y pernicioso para los trabajadores.

Ninguna religión está encabezada por un único tirano espiritual y material; ninguna religión tiene un Estado propio y es a la vez un poder espiritual, económico y político en todo el mundo; ninguna religión dispone de los medios financieros y monopolistas de los que disponen el Vaticano y los obispos católicos; ninguna religión ha tan estado apegada al poder dominante como los católicos ya desde la época del imperio romano; ninguna religión ha recurrido a feroces guerras exterminadoras para imponerse como el catolicismo desde la época de la Cruzadas.

Los católicos disponen de un Estado propio gracias al fascismo, gracias a Mussolini, a la vieja Italia fascista. Con la firma en 1929 del Tratado de Letrán entre el gobierno de los camisas negras y el Vaticano, Mussolini regaló a la iglesia católica su propio Estado soberano y toda una serie de garantías y medidas de protección diplomáticas de las que ninguna otra religión disfruta. Se le concedió inmunidad y sus diplomáticos empezaron a gozar de privilegios internacionales. Por eso el Vaticano es el único Estado teocrático del mundo, una reliquia de la más siniestra reacción mundial en el mundo del siglo XXI.

Desde sus mismos orígenes el Vaticano demostró su habilidad para entablar lucrativos negocios con los gobiernos fascistas. Los tres grandes defensores de la fe católica fueron Hitler, Mussolini y Franco; los tres firmaron sus respectivos concordatos con el Vaticano. Al concordato de 1929, firmado con Mussolini, le siguió otro con el III Reich de Hitler. Su gestor, Francesco Pacelli, fue una de las figuras clave del pacto con Mussolini; su hermano el cardenal Eugenio Pacelli, futuro Papa Pío XII fue el encargado de negociar como Secretario de Estado vaticano, la firma del tratado con la Alemania de Hitler, que era de origen católico, como Goebbels, Von Pappen y muchos otros jerarcas nazis. El cinturón de la Wehrmacht decía así: Gott mit uns (Dios está con nosotros). Dios estuvo siempre con los campos de concentración y las cámaras de gas, en la cavernas de la Gestapo y en el búnker hitleriano en Berlín.

Pero dios no era omnipotente; el Ejército Rojo fue más fuerte que todas la plegarias y liberó a toda Europa de la peste parda.

La Santa Sede se benefició de la exención impositiva de sus bienes en beneficio de sus curas, misioneros, parroquias, fundaciones, empresas y todo su gigantesco imperio monopolista. Los beneficios que recibió el Vaticano del fascismo fueron enormes pero, entre ellos, los beneficios fiscales fueron preponderantes. El Vaticano es el más grande paraíso fiscal del mundo: no pagan derechos arancelarios por sus importaciones. Se ahí que uno de sus negocios más lucrativos sea el blanqueo del dinero negro proveniente del tráfico de armas y del narcotráfico, muy por delante de Panamá, las islas Caimán, Suiza, Bermudas o Liechtenstein.

Pio XI siempre se deshacía en elogios hacia Mussolini. Llegó a afirmar que era un hombre enviado por la divina providencia. Por su parte, Mussolini se comprometió a introducir la enseñanza de la religión católica en todas las escuelas del país y dejó el matrimonio bajo el patronazgo de las leyes canónicas, que no admitían el divorcio.

Los regímenes fascistas de Europa estuvieron siempre apoyados de manera entusiasta por los católicos. El régimen nazi en Alemania bajo Hitler, el fascismo italiano bajo Mussolini, el fascismo español bajo Franco, la dictadura salazarista en Portugal, el régimen clerical-fascista de Tiso en Eslovaquia, los rexistas en Bélgica, los vichystas en Francia, el régimen de los ustachis en Croacia y el de los militares golpistas en Argentina son pruebas contundentes del compromiso católico con la más negra reacción mundial.

Orwell: homenaje al delator

El imperialismo le puso un micrófono a Orwell
El escritor George Orwell aúna en su persona la condición de soplón del espionaje británico (IRD) con la de trotskista que estuvo en la guerra civil española, naturalmente en las filas del POUM de Andrés Nin y Maurín. Es una criatura encumbrada por la guerra fría, un vulgar alcahuete de la policía británica, un vil delator de los intelectuales progesistas.

Su importancia deriva del detalle siguiente: no sólo desfigura la historia sino que trata de silenciar y encarcelar a quienes luchan por un mundo mejor, por la revolución. Para que él pueda mentir los demás deben ser acallados. Una cosa conduce a la otra.

Hace años que la apertura de los archivos del Foreign Office puso al descubierto su personalidad fraudulenta. La ausencia de escrúpulos del escritor británico sólo fue equiparable con la de los más despreciables protagonistas de sus propias novelas. La recuperación del material secreto de la época demuestra que Orwell denunció hasta 125 escritores y artistas como compañeros de viaje, testaferros del comunismo o simpatizantes. Haciendo uso de las lecciones aprendidas en la policía colonial del Imperio Británico, Orwell se dedicó a anotar escrupulosamente sus impresiones acerca de los intelectuales con los que mantenía relación en una libreta de tapas azules. La mayoría de ellos ni siquiera eran comunistas, sino intelectuales progresistas o, simplemente, liberales. Del poeta inglés Tom Driberg, por ejemplo, decía: “Se cree que es miembro clandestino del PC, judío inglés, homosexual”. Del músico de color Paul Robeson: “muy antiblanco”. Definió a Kingsley Martin, director del semanario laborista de izquierdas, New Statesman, como “un liberal degenerado, muy deshonesto”. Calificaba a Malcolm Nurse, uno de los padres de la liberación africana, de “negro, antiblanco”. Insertó a John Steinbeck en su cuaderno delator por ser, según su opinión, un escritor espurio y pseudoingenuo. Ni Charles Chaplin ni Bernard Shaw ni Orson Welles ni E. H. Carr, se libraron del lápiz acusador de George Orwell.

Sobre las milicianas del PCE que combatían al fascismo en el frente en primera línea, Orwell escribió: “Las pocas mujeres que están en el frente, son simplemente una fuente de celos”. Pese a ello, una editorial que alardea de libertaria como Virus reeditó en 2000 -por enésima vez- la obra (Homenaje a Cataluña) de un trotskista como Orwell que parece alejado de su línea, no por trotskista sino por imperialista, racista, misógino, homófobo y reaccionario. Eso sólo se explica por el pragmatismo sin principios que caracteriza a determinados libertarios de hoy día que, como los de Virus, dan por bueno todo aquello que sea la difamación más grosera del comunismo, sin siquiera alertar a sus lectores de la conexiones del libro que publican con el imperialismo. Algunos anarquistas alardean de su lucha contra el Estado, contra todo Estado, para convertirse en altavoces de sus más inmundas cloacas, editando los libros que El País luego reseña. ¿Tienen repartidas las tareas entre ellos?

Orwell escribió en 1945 Rebelión en la granja a la estela ideológica del agente de la CIA Burnham, a quien veneraba. La narración tuvo una pobre acogida en Inglaterra donde Orwell sólo logró vender 23.000 ejemplares. Sin embargo, al año siguiente la novela cruzó el Atlántico y en Estados Unidos los servicios de inteligencia se encargaron de convertirla en un éxito de ventas. La obra se vendió por centenares de miles, aunque su calidad literaria fuera algo más que dudosa. No en vano, la CIA disponía de la influencia necesaria en los medios de comunicación para convertir lo mediocre en excelente. Los elogios fueron casi unánimes en la prensa norteamericana. El periódico New Yorker, por ejemplo, calificaba a Rebelión en la granja como un libro “absolutamente magistral” y sostenía que había que empezar a considerar a Orwell como un escritor de primera línea, comparable con Voltaire.

Como no podía ser menos, la infraestructura de la CIA en Hollywood se hizo cargo también de financiar la versión cinematográfica de Rebelión en la granja. No se escatimaron dólares a la hora de invertir. Un ejército de ochenta dibujantes asumió la tarea de construir las 750 escenas con los 300.000 dibujos a color que requería la producción de la película en dibujos animados. El guión fue asesorado por el Consejo de Estrategia Psicológica, que procuró que el mensaje fuera nítido y favorable a los planes de la CIA. La película contó con una enorme cobertura publicitaria y pudo verse hasta en el último confín del mundo capitalista.

En 1949, unos meses antes de su muerte, Orwell publicó la novela 1984. Animado por el inesperado éxito de su granja, el escritor británico rescató el anticomunismo como tema central del nuevo libro. No fue tampoco original. Su novela es un plagio de la obra Nosotros, escrita por Evgeni Zamiatin, un narrador ruso de principios del siglo XX.

Esta novela también encajaba en la ofensiva ideológica de la CIA. Isaac Deutscher describía así el impacto que el libro había provocado en la opinión pública norteamericana: “¿Ha leído usted ese libro? Tiene que leerlo, señor. ¡Entonces sabrá usted por qué tenemos que lanzar la bomba atómica sobre los bolcheviques!” Con esas palabras -decía Deutscher- un ciego, vendedor de periódicos, le recomendó en Nueva York 1984, pocas semanas antes de la muerte de su autor.

La transmisión de un mensaje construido por los diseñadores de la guerra fría le permitió a Orwell el éxito fácil y la notoriedad rápida. Era un farsante. Su vida acabó donde había empezado: al servicio de la policía imperial británica. No criticaba una sociedad burocratizada de vigilancia total sino que estaba contribuyendo a crearla y fomentarla.

La Internacional


Tony Babino: La Internacional (swing)
https://www.youtube.com/watch?v=QP4l_PeBMyk

Kyle Graham: Himno de la URSS


Kyle Graham: Himno de la URSS (reggae)
https://www.youtube.com/watch?v=B5Yasz2-Qrk

Himno del Pacto de Varsovia


Shostakovich, Sinfonía núm.7, Leningrado


Shostakovich, Sinfonía núm.7, Leningrado, (IV movimento , 1ª parte)
https://www.youtube.com/watch?v=U4gAagrzWn0

Coros del Ejército Rojo (2): Варшавянка


Варшавянка (A las barricadas), Coros del Ejército Rojo
https://www.youtube.com/watch?v=vLlj4yJMTFA

Coros del Ejército Rojo (1)


Los remeros del Volga, Coros del Ejército Rojo

viernes, 9 de diciembre de 2016

La OTAN pondrá a tres millones de soldados en estado de alerta contra Rusia

Stoltenberg, secretario de la OTAN
La OTAN pondrá a centenares de miles de soldados en estado de alerta para una acción militar contra Rusia en los próximos meses, han declarado los altos responsables de la OTAN al periódico británico “The Times”.

La alianza militar que dirige Estados Unidos tiene previsto acelerar la movilización de fuerzas que se cuentan en decenas de millares y, finalmente, cientos de miles y millones movilizados contra Rusia. Más allá de su fuerza de intervención rápida de 5.000 efectivos, la OTAN triplica su “fuerza de intervención sobre el terreno” a 40.000, y coloca a centenares de miles de soldados en niveles de alerta más altos.

Escribe “The Times” que “Sir Adam West, representante permanente de Gran Bretaña en la OTAN ha declarado que pensaba que el objetivo era acelerar el tiempo de respuesta de unos 300.000 militares en el plazo de dos meses. Actualmente, una fuerza de esa envergadura podría tardar hasta 180 días en ser desplegada”. El secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg ha declarado que “estamos tratando sobre lo que denominamos las fuerzas inmediatas. Hay un gran número de efectivos en las fuerzas armadas de los aliados de la OTAN. Estamos buscando la manera de que un mayor número de ellas pueda estar dispuesta en un plazo más corto”. Según “The Times”, Stoltenberg ha explicado que la OTAN está en una investigación general de los métodos para “la mejora de la preparación de un mayor número de los tres millones de soldados, marinos, aviadores y soldados de infantería de marina de la Alianza.

El objetivo de estos despliegues, los más importantes desde la disolución de la Unión Soviética y el fin de la guerra fría hace un cuarto de siglo, es Rusia. “Hemos visto una Rusia más firme, poniendo en marcha un importante reforzamiento militar desde hace muchos años, triplicando los gastos militares desde 2000 en términos reales; desarrollando nuevas capacidades militares; entrenando sus fuerzas y empleando la fuerza militar contra sus vecinos”, ha declarado Stoltenberg. “Hemos visto a Rusia también emplear propaganda en Europa entre los aliados de la OTAN y es exactamente el motivo por el cual la OTAN ha reaccionado. Estamos respondiendo con el mayor incremento de nuestra defensa colectiva desde el fin de la guerra fría”.

Estas declaraciones muestran que, a lo largo de la campaña presidencial estadounidense, la OTAN ha seguido planificando la guerra contra Rusia a espaldas de los pueblos. Los despliegues militares y los preparativos de guerra por parte del Pentágono y los Estados Mayores de diferentes países europeos van hacia delante, independientemente de los resultados de las elecciones en Estados Unidos y de las previstas en los países europeos de la OTAN para 2017.

El ataque de Stoltenberg a la propaganda rusa en Europa es una alusión a la instintiva oposición a la guerra que existe en la clase obrera europea e internacional y a la desconfianza generalizada hacia la propaganda antirrusa, que tiene sus agentes en responsables de la OTAN como Stoltenberg y West.

El año pasado un sondeo realizado por Pew encontró una amplia oposición internacional a la participación de la OTAN en una guerra convencional contra Rusia en Europa del este, incluso en un escenario que supondría que Rusia comenzara el conflicto. En estas condiciones hipotéticas, el 58 por ciento de alemanes, el 53 por ciento de franceses y el 51 por ciento de italianos se oponen a toda acción militar contra Rusia. La oposición a la guerra en el sondeo hubiera sido, sin duda, más elevada si los encuestadores hubieran mencionado que la decisión de la OTAN de atacar las fuerzas rusas en Europa del este podría llevar a una guerra nuclear.

Esta oposición a la guerra está anclada en una profunda desafección causada por las guerras imperialistas en Oriente Medio del período post-soviético y por el recuerdo de las dos guerras mundiales en Europa en el siglo pasado. Los argumentos que Stoltenberg ha empleado para contrarrestar esa desafección son un fraude político.

La principal amenaza de agresión militar y bélica en Europa no procede de Rusia sino de los países de la OTAN. En el transcurso de los últimos 25 años, las potencias imperialistas han bombardeado e invadido países del Asia central, de Oriente Medio y de África. En Europa bombardearon Serbia y Kosovo durante las guerras balcánicas de los años noventa, trasladando las fronteras de la OTAN a centenares de kilómetros hacia el este y prestando apoyo al violento golpe de Estado de los fascistas para derribar al gobierno de Ucrania en 2014.

El carácter agresivo de la política de la OTAN ha resurgido una vez más cuando la NBC News ha informado de que las unidades norteamericanas de ciberguerra habían pirateado las redes esenciales rusas de electricidad, de internet y militares. Estas son ahora vulnerables a ataques por parte de armas informáticas norteamericanas secretas, si Estados Unidos lo juzgaran necesario, según declaraciones de la NBC.

Responsables rusos han denunciado las actividades descritas en el reportaje y el silencio sobre la cuestión de la Casa Blanca. El portavoz del ministerio ruso de Asuntos exteriores, Maria Zajarova, ha declarado: “Si no siguiera ninguna reacción oficial del gobierno norteamericano, eso significaría que el ciberterrorismo estatal existe en Estados Unidos. Si las amenazas del ataque, publicadas por los medios norteamericanos, se llevan a cabo, Moscú acertará acusando a Washington”.

Las desastrosas consecuencias de la disolución de la Unión Soviética y la restauración del capitalismo en Europa del este son cada vez más evidentes. Con tropas de la OTAN o fuerzas delegadas estacionadas en un cinturón geográfico que se extiende por las repúblicas bálticas hasta Polonia, Ucrania y Rumanía, es decir, a corta distancia de las fronteras rusas, la OTAN está ahora lista para una gran guerra contra Rusia que podría degenerar en una conflagración nuclear.

Las afirmaciones de Stoltenberg muestran que los planes de la OTAN no son meros preparativos de defensa para enfrentarse a una invasión convencional de Europa por el ejército ruso. En tal escenario, las columnas de tanques rusos desbordarían los millares o decenas de miles de soldados de las diferentes fuerzas de intervención de urgencia de la OTAN, privando a las principales “fuerzas de apoyo” de la OTAN de 60 a 180 días que necesitan para su movilización.

El plan de movilización de sucesivas capas de “fuerzas de apoyo” tiene más bien como fin permitir a la OTAN amenazar a Rusia en una situación de crisis, haciendo gravitar progresivamente su fuerza militar colectiva que, aunque divida entre 28 Estados miembros, supera a la rusa. La población rusa de 145 millones es mucho más pequeña que la de los países de la OTAN, unos 906 millones.

El carácter agresivo de los planes de la OTAN queda ilustrada por un informe publicado por el grupo de reflexión Rand Corporation, ligada a la CIA, sobre la situación militar en las repúblicas bálticas de Lituania, Letonia y Estonia. Las pequeñas fuerzas de la OTAN destinadas en esas repúblicas, según estos expertos, “invitan a una guerra devastadora en vez de a la disuasión”. Ha calculado que, si iniciaran una invasión, las fuerzas rusas la podrían realizar en unas 60 horas.

Sobre esta base, la Rand Corporation apela a un vasto refuerzo militar de la OTAN en esos países, prácticamente a las puertas de San Petersburgo. Escriben que sería “una fuerza de alrededor de siete brigadas, tres de ellas de armamento pesado, con el suficiente apoyo aéreo, fuego terrestre y otros dispositivos sobre el terreno listos para combatir en el inicio de las hostilidades [...] para impedir una rápida invasión de los Estados bálticos”. Eso costaría 2.700 millones de dólares anuales a los países de la OTAN.

Mientras intensifican sus amenazas contra Rusia, emergen agudos conflictos entre las potencias imperialistas de la OTAN. El primer ministro italiano Matteo Renzi, con ocasión de la cumbre de la Unión Europea de Bruselas, se opuso a las nuevas sanciones contra Rusia por parte de Washington y las tensiones entre Alemania y Estados Unidos son cada vez más fuertes, en tanto que los responsables de París y Berlín llaman a la creación de un ejército europeo independiente.

Las perspectivas de un aumento de las provocaciones militares de Estados Unidos contra Rusia acentúan las tensiones en el seno de Europa. En un artículo titulado “Gane Clinton o Trump, las cosas irán mal para Alemania”, la revista “Der Spiegel” ha lanzado un aviso sobre las consecuencias a largo plazo de una política agresiva de Estados Unidos, que “Der Spiegel” da por hecho que continuaría, cualquiera que sea el titular de la Casa Blanca. La revista alemana escribe que “la consigna será: si queréis protección [nuclear] norteamericana contra Putin, tendréis que pagarnos más dinero o rearmaros”.